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Sándwich de croqueta preparada

sandwich de croqueta preparada

La croqueta preparada es un sándwich cubano de Miami, lo cual quiere decir que es un plato que tiene todo a su favor para ser cubano, pero que en Cuba no se comía así.

Según he averiguado, antes -para los cubanos antes quiere decir antes del 59-, las croquetas preparadas se servían en restaurantes y cafeterías con galletas de soda y entremés de jamón y queso, como merienda o aperitivo. Nunca con pan. Aunque en casa cualquiera comía pan con croqueta. Después de esa fecha algo tan simple como un sándwich de jamón y queso casi siempre ha sido un lujo en nuestra isla. Mientras que en el exilio cuando pides croquetas siempre vienen con contra de galletas, al menos en los restaurantes cubanos.

Ya para mi generación, el pan con croqueta era parte del menú de cafeterías o merenderos en Cuba, pero así como suena, pan con croqueta y nada más de por medio, al pelete. La masa de las croquetas que las fábricas del gobierno preparaban para vender en esos establecimientos (también pertenecientes al gobierno) tenía tanta harina y tan poca carne que se pegaban al cielo de la boca y fueron bautizadas como “croquetas del cielo”.

En Miami, ha renacido la comida cubana. A esta ciudad del sur de la Florida se han mudado muchas de las tradiciones isleñas y muchos platos se han reinventado en y con la memoria del exilio. El tema da para un libro y no quiero desviarme más de este modo tan rico de servir la croqueta que se ha convertido en un sándwich muy popular en las cafeterías miamenses y se come a cualquier hora del día, incluyendo el desayuno.

La próxima vez que pases por acá, ten en cuenta que este sándwich se puede pedir hasta por la ventanita de los restaurantes, que suele el sitio en el que pedimos la comida para llevar, los pastelitos, las papas rellenas, las empanadas y sobre todo, la colada de Café. O también puedes prepararla en casa.

Foto de Jason Margolis, tomada de Public Radio International.

Foto de Jason Margolis, tomada de Public Radio International.

Las claves para hacer la mejor croqueta preparada no sólo está en la calidad de los ingredientes, sino en prensar y calentar el sándwich en un grill o plancha para panini. Si untas el pan por fuera con mantequilla queda mucho más sabroso, pero también tiene más calorías. Tú decides.

Ingredientes

Pan cubano o baguette
Jamón York o de pavo, en lascas
Croquetas de jamón, carne o pollo
Queso suizo o Cedar, en lascas
Mayonesa
Mostaza (prefiero Dijon)
Kétchup
Mantequilla (opcional)

En algunos sitios le ponen además lascas de lechón asado y cebolla.

croqueta preparada

Preparación

Corta el pan a la mitad transversalmente, unta por dentro por un lado con mayonesa y por el otro con kétchup y mostaza. Coloca jamón y queso a gusto y las croquetas en medio de estos. Unta el pan por fuera con mantequilla y coloca en el grill, presionándolo sin que se salga la croqueta, hasta que esté coradito y tostado.

Servir con tu refresco preferido, malta o batido de frutas.

Islas flotantes de café y dulce de leche

Este post ha sido patrocinado por #CollectiveBias y sus clientes, pero las opiniones y la receta son mías.

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Las islas flotantes es un postre casi desaparecido de la culinaria cubana -como dirían mis dos queridas Marías de New York: un plato perdido-, que se puso de moda en los años 50 y luego muchos recordaban con nostalgia. Así que cuando Nestlé  me invitó a preparar un postre para celebrar la Herencia Hispana, me decidí a hacer estos merengues que flotan como islas en un mar de natilla con Nescafé y Dulce de Leche para sorprender a mi familia.

En Cuba desde pequeños nos dan café con leche de desayuno y nada como el olor que desprende la leche cuando le pones una cucharadita de Nescafé para recordar aquellos días, cuando todavía vivíamos en casa de mis abuelos maternos y en la mañana hervían la leche en un jarro enorme, vigilándola no se fuera a botar, como hice yo mientras “freía” los merengues. Por otra parte, mi abuelito era tan pero tan dulcero, que si no teníamos postre, se empinaba la lata de leche condensada. Muchas veces era lo único que podíamos conseguir y a veces mi abuelita o mi madre cocinaban las latas al baño María para hacer dulce de leche y comerlo sólo, cada uno cuchara en mano la íbamos pasando por toda la mesa.

En esta receta he logrado combinar ambos sabores y estoy muy satisfecha con el resultado. Me fui a Walmart; cuando salí del trabajo el viernes y compré el pomo de 10.5 oz de Nescafé Clásico, porque en casa no falta el café con leche al amanecer; y La Lechera Dulce de leche Cheesecake Baking Kit, que aparte del dulce de leche ya listo trae azúcar y galleticas molidas. En Miami hay tantos productos latinos, que el Kit estaba en una sección especial de postres en medio del pasillo y el café en muchas de las semisecciones de productos hispanos, pero en otras ciudades de Estados Unidos seguramente podrás encontrarlo en la sección de Hispanic Food.

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Este postre tiene varios pasos muy sencillos pero lleva tiempo prepararlo. Además, debe enfriarse bien antes de comer. Les aseguro que cada minuto vale la pena. Es tan pero tan rico el contraste de sabores y texturas… Una vez lo prueben, no lo van a olvidar. Da para 8 raciones.

Ingredientes

Para el merengue:
5 claras de huevo
5 cucharadas de azúcar blanco

Para cocinar el merengue:
3 tazas de leche
El paquete de mezcla para el relleno (filling mix) del Cheesecake Kit de Nestlé

Para la natilla:
2 ½ tazas de leche
3 cdas. de maicena
2 pizcas de sal
5 cdas. de azúcar blanco
1 cda. de café instantáneo Nescafé Clásico

Para montar:
El paquete de mezcla para la base (Crust Mix) del Cheesecake Kit de Nestlé
Dulce de leche del Cheesecake Kit de Nestlé

Preparación

Pon a calentar la leche a fuego medio en una cazuela mediana y añade el paquete de mezcla para el relleno del kit. Mientras tanto, monta las claras a punto de nieve y agrégales poco a poco el azúcar.

hacermerengues

Añade cucharadas de merengue a la leche caliente en tandas, unas 5 o 6 a la vez, de modo que no te queden pegadas. Cocina los merengues unos 3 minutos por cada lado, usando una espumadera para virarlos y escurrirlos cuando estén listos. Ten cuidado de que la leche no hierva y se bote. Si sube mucho, baja un poco el fuego. Reserva los merengues en una bandeja o varios platos.
Cuela lo que quede de la leche – a mí me quedó media taza de una crema espesa- y mézclala con el café instantáneo.

Nescafe-NuestroSabor

Ahora prepara la natilla. Separa primero 1/2 taza de leche y mézclala con la maicena. Calienta el resto con el azúcar y la sal. Una vez disueltos los sólidos, incorpora la crema con café y la mezcla de leche con maicena. Revuelve constantemente durante 10 minutos aproximadamente, hasta que la natilla cuaje. Tápala y deja que se refresque. Puedes transferirla a otro recipiente y taparlo con papel film. Se tapa para que no haga una capa dura en la parte superior.

Coloca varias cucharadas de dulce de leche en una manga pastelera o en un Ziploc para que te sea fácil usarlo para decorar.

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Para montar el postre, puedes usar copas o vasos pequeños como hice yo o un Pírex o bowl grande y montarlo tamaño familiar. Coloca en el fondo una capa de la mezcla para la base del cheesecake, que está hecho básicamente de galletas molidas. Continúa con una capa de natilla, merengues para cubrir el ancho del recipiente y dulce de leche a gusto. Repite las capas hasta que se terminen los ingredientes y adorna con merengues y dulce de leche.

Puedes servirlo con dulce de leche a un lado para los superfans de este ingrediente.

Cuando vayas a comer, trata de agarrar un poquito de todo para sentir ese contraste de texturas y sabores del que te hablaba al inicio del post.

En Cuba también se preparaba con merengues quemaditos, pero no tengo en casa fogón de gas ni quemador y preferí usar el método de “freír” los merengues en la leche.

¿Qué te pareció #NuestroSabor? ¿Cuáles son los dulces que sueles preparar para tus comidas o fiestas?

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Albóndigas de pavo envueltas en bacon

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Confieso que no soy muy amante del pavo y en casa hasta ahora casi que lo comíamos solamente en Acción de Gracias y los días que siguen, para aprovechar las sobras, pero estas albóndigas de pavo envueltas en bacon que encontré en Gusto, la enciclopedia de la comida italiana de la que les hablaba en mi post anterior, ha cambiado mi modo de ver la carne de esta ave y esta receta se ha convertido en una de mis preferidas. Tienen que probarla.

En el libro la receta se llama “Bocconcini” de pavo envuelto en panceta. “Bocconcini” es el plural de “bocconcino”, que quiere decir en italiano pequeño bocado y que se usa también para designar un queso mozzarella del tamaño de un huevo hervido, típico de la Campania. Y es que son perfectas para picar tal cual. Además, me han encantado con ensalada y con guarniciones como arroz con frijoles, moros y cristianos, arroz con gandules o arroz con vegetales.

Hice muchísimos cambios a la receta, pero les diré cuáles eran los ingredientes originales del libro. No es la receta más fácil del mundo pero se hace relativamente rápido y las albóndigas quedan deliciosas, muy suaves por dentro y cubiertas de bacon tostadito. Salen 25 bolitas y es difícil no comérselas todas.

Ingredientes

1 libra de picadillo (carne molida) de pavo
3 cdas de leche evaporada o nata líquida (la receta original es con nata fresca)
2 oz (50 g) de queso Parmesano rallado
1 huevo grande
12 o 13 tiras  de bacon (la receta original es con 4 oz de panceta)
2 cdas. de mantequilla
1 cda. de aceite de oliva
2 oz de vino seco (el original es con Marsala)
Sal y pimienta, opcionales
7 oz (200 g) de queso Fontina (el original es con Stracchino)

Preparación

Mezcla el pavo con la leche evaporada, el queso Parmesano y el huevo. El mejor modo de hacerlo es con las manos y a partir de ahí formas bolitas de 1 ½ pulgada (casi 4 cm) de diámetro. Para nuestro alivio, no se pegan ni un poquito en las manos.

Corta las tiras de bacon a la mitad y enrolla con cada mitad una bolita. El bacon se pega sólo, pero si quieres puedes fijarlo con un palillo de dientes. Si usas palillos, ponlos en remojo media hora antes para que no se quemen al cocinar las albóndigas.

Precalienta el horno a 400°F (200°C).

En un sartén grande, calienta la mantequilla y el aceite y dora las albóndigas, cocinándolas 4-5 minutos por cada lado con el fuego medio-alto. Agrega el vino y cuando se evapore, si quieres ponle sal y pimienta al gusto. Yo no le puse porque los quesos que usé tenían un sabor fuerte y suficiente sal.

Coloca las albóndigas en una bandeja resistente al horno y ponle lascas de queso Fontina por encima. Hornea 5-10 minutos.

Sírvelas calientes.

Tips

El pavo es una de las carnes más saludables que existen, es de digestión rápida, baja en grasas y contiene bastante hierro.

Puedes comprar la carne de pavo entera y molerla en tu máquina de moler o en el procesador de alimentos.

Curiosidades

El pavo es el único animal de corral llegado al Viejo Mundo desde América.

La carne mejor de pavo es la de la pechuga y sobre todo, la de los especímenes del sexo femenino de aproximadamente 9 libras (4 kg) de peso, unos tres meses de vida.