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Monthly Archives: March 2012

Corvina empanizada con wasabi y panko. Bonus: Arroz con sésamo y cebollinos

En esta época del año, muchos optan por no comer carnes. Unos durante la Cuaresma, otros sólo en Semana Santa, los más sólo el Viernes Santo. Para ellos y para los que no creen también, va esta receta que ha cautivado a mi esposo, pues no se cansó de repetir durante la comida lo sabroso que estaba y se ha quedado todos estos días con que la corvina y la corvina. Eso sí, la receta bajó del cielo a mi cabecita. Y se puede hacer con filetes del pescado blanco que prefieras.
Acompañamos el pescado con un arroz con sésamo y cebollinos que preparé de acuerdo a una receta del nuevo número de la revista del Food Network (Abril, 2012. Pág. 110). Da para tres y el pescado lo preparé para dos, pero aunque está en la sección de Easy Sides, se puede comer solito.
Ingredientes
Para la corvina:
2 filetes de corvina
2 cucharadas de mayonesa de wasabi
1/3 de taza de panko
2 cdtas. de furikake de bonito
2 cdtas. de cebollinos secos
Sal
Para el arroz:
1 1/2 tazas de arroz para sushi, cocinado
1/4 de taza de semillas de sésamo
1 cda. de aceite de maní (cacahuate)
4 cebollinos, picaditos
1 cdta. de azúcar
1/2 cdta. de sal
Preparación
La corvina:
Precalienta el horno a 375° F.
Sala a gusto los filetes de corvina.
En un cuenco, mezcla el panko, el furikake y los cebollinos.
Unta los filetes con la mayonesa de wasabi, que servirá para que se le pegue el empanizado. Empaniza con la mezcla de panko.
Mete al horno y cocina durante 20 minutos. No hay necesidad de voltearlo.
El arroz:
Si no tienes el arroz cocinado, ponlo a hacer antes de comenzar con la corvina.
Ya listo el arroz, cocina las semillas de sésamo en el aceite de maní, a fuego medio en un sartén pequeño, moviendo seguidito, para que no se quemen las semillas y se vayan tostando, 4 a 5 minutos.
Agrega los cebollinos, el azúcar y la sal. Lígalo con el arroz.
Adorné el arroz con una pasta de algas, pero se puede comer perfectamente si ella.
Tips
Si no tienes mayones con wasabi, puedes prepararla uniendo 2 cucharadas de mayonesa con 1/3 de cucharadita de pasta de wasabi, o menos si no te gusta picante. La pasta de wasabi se encuentra en cualquier mercado (al menos en Estados Unidos).
El panko es un empanizado japonés que también se encuentra en todos los mercados y le da mucho más aire a las carnes que el empanizado con galletas o pan.
El Furikake es un condimento a base de algas, pescados, o vegetales secos y deshidratados, en finas y pequeñas hebras. Es muy nutritivo y hay de muchísimos sabores y combinaciones.
 
Sigue el sorteo
Hoy adicioné al sorteo unos palitos japoneses perfecto para comer el plato que acabo de compartir con ustedes. Recuerden que para participar sólo tienen que ser seguidores de la página del blog en Facebook.

Puedes comprar en Amazon muchos de los ingredientes que lleva esta receta.

Pilaff de guisantes, hierba buena y eneldo

Pilaff de guisantes, hierba buena y eneldo
Este Pilaff de guisantes, hierba buena y eneldo lo hice para el cumpleaños de mi amiga Leonor hace un par de semanas. Lo acompañamos con un picadillo sencillo y daba vicio. Casi todos repetimos. Se puede comer sólo, combinar con pollo o pescado y servir tanto caliente como a temperatura ambiente.
Es una receta turca que se quedó fuera del cookout porque no había tanto estómago señores, aunque no lo crean. Entre sus ingredientes está el que les contaba ayer que nunca recuerdo como se dice en español, dill. Pues se dice eneldo. Y con los otros dos a veces he tenido mis dudas, mint es hierba buena ó menta y guisantes (arveja o chícharo) green peas.
Esta receta da para 4 y está lista en media hora.
Ingredientes
2 cdas. de mantequilla o ghee
1 cda. de aceite de oliva
12 oz de arroz basmati, u otro de grano largo
1 cebolla, bien picadita
3 tazas de caldo de pollo
1 3/4 tazas de guisantes congelados
1 manojo de eneldo, sólo las agujitas
1 manojo de hierba buena, mitad picadita y mitad hojas enteras
Sal
Pimienta
Preparación
Precalienta una cazuela a fuego medio y derrite en ella el ghee. Echa el aceite y deja que se caliente. Adiciona la cebolla picadita y rehoga unos 5 minutos.
Agrega el arroz y recúbrelo con la cebolla y la grasa, moviendo constantemente un par de minutos. Vierte el caldo de pollo en la cazuela.
Sazona con sal y pimienta a gusto. Deja que hierva y entonces baja la candela al mínimo, hasta que se absorba todo el líquido.
Echa los guisantes y la mitad de las hierbas –en el caso de la menta, la mitad picadita. Mezcla bien todo.
Cubre la tapa del caldero con un paño de cocina limpio y tápalo. Cocina otros 10-15 minutos, hasta que los guisantes se cocinen con el vapor del arroz.
Sirve el arroz en una fuente y adorna con el resto de las hierbas.
Tips
Es tan fácil que sólo se me ocurre recomendarles otro pilaff, el de garbanzos que hizo Leo para el cookout de Turquía.
Si te quedan guisantes, guárdalos en el congelador, que pronto les daré la receta de una crema que los lleva.

Tarta de ricota y tomates

tartadetomateyricotta

Hoy traigo una receta inspirada en un post de otra de mis amigas blogueras, Myriam, autora de Recetario en Spanglish para mis hijos. Ella es argentina y vive en California. A mí me encanta esto del Spanglish, porque muchas veces no me viene a la cabeza como se dice en inglés, o no tengo idea de cómo se llama el ingrediente en español porque lo he conocido viviendo acá en Estados Unidos, y algún día miré como se llamaba en español pero ya no recuerdo. Uno que me pasa muchísimo es dill. Ahora mismo tendría que buscar otra vez cómo se dice en español, así que vamos a la tarta de ricota y tomates.
En fin, que ayer tenía antojo de hacer una tartas y acompañarla de ensalada. Terminé haciendo dos.
Pregunté por Facebook si alguien tenía una receta a mano. Me respondió Begoña, de Las Recetas de Marichu…. y las mías, me dejó los enlaces para una de calabacín y bacon, que se ve deliciosa; y otra de puerros y bacon, que es un sueño. Pero yo ya tenía jamón y puerros en casa y quería usarlos. Así que las guardé bien y me armé mi propia receta que más adelante les compartiré. Lo que pasa es que tenía dos masas para tartas y esa mezcla me dio sólo para una. Aquí es donde entra la receta de Myriam, para la que tenía casi todo y que resultó en esta tarta que les traigo hoy. Lleva poco más de media hora y sólo unos minutos de preparación. Da para 4 y es ideal para comer acompañada de ensalada, sobre todo en verano.
Llevé lo que quedó a la ofi y mis colegas se alborotaron. Para colmo, me ha llegado el nuevo número de la revista del Food Network y trae unas cuantas tartas. Prepárense.
Ingredientes
15 oz de queso ricotta
1 taza de hojas de albaca
1 taza de tomates cherry
Sal
Pimienta
Una masa para tarta congelada de 9 pulgadas de diámetro
1 clara de huevo
2 cdas. de aceite de oliva extravirgen
Preparación
Saca la masa del congelador 10 minutos antes de comenzar a preparar el plato y ponla a temperatura ambiente.
Mientras vas precalentando el horno a 400 F.
Pasado ese tiempo, bate la clara y con una brochita unta los bodes de la tarta. Pincha el fondo 5 ó 6 veces con el tenedor para que no se infle. Métela al horno 10 minutos. Sácala y deja que se refresque.
En ese tiempo, lava bien la albahaca, sécala y pícala bien chiquita. Mezcla con el queso ricotta y salpimienta a gusto. Pica los tomaticos a la mitad y sofríelos en el aceite de modo que suelten el agua pero sin que se marchiten, unos 4 minutos.
Rellena la masa de tarta con la mezcla de queso.
Con una espumadera ve atrapando los tomates, a la vez que los escurres y colócalos en la tarta, aplastando con cuidado hacia abajo para que entren en el queso. No tanto. Que te queden unos tomaticos arriba.
Pon la tarta en el horno 18-20 minutos.
Déjala reposar al menos 5 minutos después de sacarla del horno, para que no se te riegue mucho cuando la piques en slices.
Tips
Yo usé una masa para tartas marca Publix, que venden en la sección de congelados. Hay muchas más.
En vez de untar la masa con clara de huevo y pincharla con el tenedor, puedes cubrirla con papel aluminio y unos frijolitos sin cocinar esa primera vez que la metes al horno. Así evitas que se infle y que se queme el borde. A mí se me pasó lo de la clara y el borde me quedó un poco oscurito y bastante tostado.