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Monthly Archives: September 2012

Lasagnetti con salvia y mantequilla / Un poco de Roma

Por fin tengo tiempo de escribir un post. Regresé de cabeza a la oficina y no me queda ni un día de vacaciones este año. Me esperaba muchísimo trabajo, el refri vacío, quitar los paneles contra huracanes y devolver los tarecos de la terraza a su sitio, desarmar las maletas y lavar la ropa, un montón de correspondencia… En fin, que apenas he podido poner alguna foto en Facebook de mis andadas por Italia. De hecho, la receta de hoy la hice antes de irnos y casualmente es muy parecida a una que me brindó mi amiga Tamara cuando nos recibió en su casa en Grosseto. Es facilísima y está lista en 10 minutos. Así que nos deja tiempo para contarles un poco de Roma. Da para dos.
Y recuerden comer menos arroz
Ingredientes
200 g lasagnetti
1/2 barra de mantequilla (1/4 de taza)
20 hojas de salvia (sage)
Queso parmesano
Sal
Pimienta
 
Preparación
Derrite la mantequilla a fuego lento-medio en un sartén, agrega las hojas de salvia y deja que se cocinen hasta que se tuesten.
Mientras tanto, pon a hervir el agua y cocina la pasta según las instrucciones del paquete. Cuando estén listas, escúrrelas bien y mézclalas con la mantequilla.
Sirve con queso parmesano y pimienta a un lado, para que cada cual le ponga a gusto.
Tips
El lasagnetti es una pasta que luce como pedazos de pasta de lasagna picaditos. Si te sobran unas hojas de pasta para lasagna que no te dan para hacer una, pícalas y úsalas para comerlas con esta salsa u otra.
Mi amiga me dijo que ella no tuesta la salvia y la pone a un lado, pero a mí me fascinan las hojas de salvia tostadas en mantequilla.
Roma 
Si no han ido, planifiquen ir allá en su próximo viaje, pues no es una ciudad como para perdérsela. Desde hace muchos años venía posponiendo este viaje y me arrepiento de no haberlo hecho antes y de no haber pasado más tiempo allí, pues una de las cosas que más me gustó fue perderme por sus calles. Y es que Roma es como un museo gigante, con sus calles, monumentos, iglesias, plazas, fuentes, restaurantes, comida divina… Todo con la musicalidad del italiano de fondo. Adoro ese idioma maravilloso hecho a la medida de Dante. Podría hacer varios post sobre esta ciudad, pero me limito a dejarles algunas fotos curiosas y un par de recomendaciones.
Precioso: Un paseo al atardecer cerca del monumento a Victor Manuel mirando las ruinas romanas
No se puede dejar de ir al Vaticano y ver todas las obras de arte que alberga. Mi mayor decepción: la Capilla Sixtina pues estaba repleta, me sentía parte de un rebaño y los gritos de “no foto” junto a la bulla de las 500 personas que había ahí dentro era insoportable. Lo más simpático: este almanaque de curas guapos que vendían en una tienda de souvenirs:
Después de ver el Vaticano, darse una vuelta por Trastévere, al sur y del mismo lado del río. Ahí no dejen de visitar la iglesia de Santa María de Trastevere y de comerse una pizza en Dar Poeta. Llegamos de casualidad a este restaurante y al parecer es famosísimo. Luego se llenó de gente que había reservado y  otros que se quedaban esperando media hora o 45 minutos para comer allí. Mi pizza era de flor de calabaza y anchoas. La de mi esposo con crema de calabacín, mortadella y queso de buffala.
Cerca del Panteón, no dejen de visitar el café La taza de oro. Delicioso. Si te paras de espaldas al famoso sitio, lo verás a mano izquierda, donde convergen varias calles. En la misma posición, si caminas a la calle que desde tu izquierda desemboca en la plaza, puedes encontrar tiendas en las que comprar regalos maravillosos a muy buen precio. Allí tenían todo este limoncello.
Dicen que el helado es mejor en Florencia, pero en general en cualquier sitio en Italia, el gelato es delicioso. Eso sí, deben comprarlo en sitios en los que diga que es artigianale (casero).
Mi plato preferido en Roma: un risotto de hierbas que nos comimos cerca de Plaza España.

De regreso y buena noticia

Ya estoy de regreso de Italia, con nuevas energías y montón de cosas que contarles, pero tan ocupada en la oficina y en la casa que no he tenido tiempo de hacer un post ni de pasar a comentar y chismear por los blogs de cocina que sigo.
En estos días de ausencia he estado publicando recetas en el nuevo blog de Baby Center en español, a cuyo equipo he tenido el honor de ser invitada para llevar la parte culinaria. 
Les recomiendo a todos pasar por allá. Sobre todo a las mamis, que van a encontrar magníficos post de un grupo de blogueras (y algún que otro bloguero) divertidísimas, sensibles y geniales.
Cariños a todos. Espero poder ponerme al día a partir de este fin de semana.