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Monthly Archives: August 2013

Quesadillas de kimchi

Quesadillas con kimchi

El kimchi es el plato más famoso de la comida coreana. Según tengo entendido está a diario en las mesas de este país y es la base de muchas de sus recetas. Es un encurtido salado y picante, con muchísimas variantes a la hora de prepararlo, pero casi siempre lleva col china y cebollinos. Alguien me contó una vez en un restaurante que antiguamente no se hacía sin picante, pero yo siempre lo he visto con chili. Y el picante y el queso son buenos amigos, así que se me ocurrió preparar quesadillas de kimchi. Fabulosas.

Yo compro el kimchi en un mercado de productos asiáticos y trato de tener siempre en casa para hacer arroz frito o pancakes (chijimi), pero hace unos días mientras preparaba el brunch se me ocurrió ponerle a unas quesadillas porque no me alcanzaba la flor de calabaza para las que estaba haciendo. La combinación fue un éxito. Escurrí bien el kimchi y no se sentía para nada salado o ácido. Además, el queso ayuda a rebajar el picante a un punto en el que incluso alguien que no lo soporte, podría comer este plato sin problema.

Estos son los ingredientes para 2 o 3 comensales:

6 tortillas de harina de trigo de 5 1/2 pulgadas aproximadamente (14 cm)
1 taza de queso mozzarella seco rallado (o queso Oaxaca desenhebrado)
2/3 de taza de kimchi, escurrido y picadito

Quesadillas de kimchi

Preparación

Pon a calentar el comal a fuego medio. Cuando esté listo, baja el fuego a medio-bajo y calienta 3 tortillas unos 3 minutos, hasta que las puedas doblar sin que se partan. Voltea las tortillas y añade el queso y el kimchi que desees en una mitad. Dobla la tortilla dejando la parte del queso abajo. Sigue calentándolas unos dos minutos por cada lado.

Deja que se refresquen un par de minutos antes de cortarlas a la mitad y servirlas.

Tips

Si quieres puedes acompañarla con tu salsa picante favorita.

 

Pesto de berza con linguini

Pasta con pesto de berza

Como les contaba el día de las quesadillas con berza, los paquetes que compro son grandísimos y a veces he tenido que tirar a la basura un poco por mi manía de no repetir las comidas. Hasta que hace poco se me ocurrió que si hago pesto con perejil, espinacas o arúgula, tal vez quedaba rico con berza. No me equivoqué, quedó delicioso el pesto de berza con linguini , aunque con un sabor muy característico, a berza, que es un poquito amarga. Para los que no la han probado, el sabor recuerda al de las espinacas. Se le llama también col rizada.

Otro ingrediente que quería aprovechar era un pedazo de queso griego que llevaba un tiempito en el refri y lo incorporé al pesto. Y ya que me estaba alejando tanto del pesto original, decidí ponerle nueces. Quedó tan rico, que espero todos estos productos vuelvan a coincidir en mi cocina para volver a prepararlo.

El linguini es una pasta plana como el fetuchini, pero más finita; aunque no llega a ser tan finita como el espagueti. En muchos países se conocen como tallarines. La receta lleva menos de media hora y da para dos, pero te sobrará más de una taza de pesto que luego puedes usar en otra pasta, usar en sándwiches o hamburguesas, servir con papas hervidas o combinar con un queso para untar y servir con unas galletas.

Ingredientes

200 g de linguini
1/2 taza de guisantes (petit pois) congelados
Sal

Para el pesto:
4 tazas de berza (kale) sin compactarlas
1/2 taza de queso griego seco
1/4 de taza de nueces peladas
1 diente de ajo grande
1/2 taza de aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta

Preparación

Para preparar el pesto, tritura las nueces y el ajo en el procesador o la batidora. Agrega queso y sigue triturando. Luego la berza, hasta que quede una pasta verde arenosa. Añade entonces el aceite, poco a poco. Ponle sal y pimienta a gusto.

Hierve las pastas según las instrucciones del paquete. Cuando le falten un par de minutos para estar listas, añade los guisantes en el agua hirviendo. Escurre bien todo y mezcla con unas 3 cucharadas de pesto. Sirve caliente.

Tips

El pesto dura más de un mes en el refrigerador conservándolo en un frasco de cristal bien tapado. El aceite de oliva debe cubrir toda la mezcla de ingredientes.

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Croquetas de pollo de Isbel

Croquetas de pollo
Estas croquetas las hizo mi querida Isbel en los días que pasó en casa. Le quedaron riquísimas. Las comimos calientes, frías, con y sin salsa de cilantro, y con las últimas que quedaban hicimos croquetas preparadas, que no es más que un sándwich con pan cubano que lleva mayonesa, mostaza, jamón, queso y croqueta. De cualquier forma que las sirviera eran las croquetas de pollo más ricas que me había comido en largo tiempo, así que le pedí me escribiera la receta para compartirla con ustedes.

También pueden hacerlas con jamón usando este mismo método.

Gracias, mi hermanita por la receta, por esos días tan lindos y por todas las cocinaditas juntas. Ojalá hubiera tenido un par de días de vacaciones para disfrutarnos más.

Ingredientes

1 taza de harina
1 ½ taza de leche fresca
2 tazas de pollo (o jamón) molido
2 cda de mantequilla
1 cda de sal
1 cda de vino seco
1 cdta de azúcar
1 cdta de pimienta
1 cdta de nuez moscada
1 pimiento chico
1 cebolla bien grande
3 dientes de ajo
1 cda de perejil picadito
2 tazas de pan molido
2 huevos
2 tazas de aceite vegetal

isbel-croquetas de pollo
Preparación

Pon a rehogar la mitad de la cebolla y el pimiento bien picados, más el ajo machacado en una cazuela con dos cucharadas de aceite vegetal. Ve colocando el pollo (yo utilicé 5 encuentros) en la cazuela. Voltear y vigilar hasta que se doren las postas. Salpimentar a gusto. Tapa la cazuela y deja asar las postas a fuego medio. Cuando ya estén bien cocidas sepáralas en una fuente y déjalas enfriar para que puedas deshuesarlas (ver tips). Coloca las masas de pollo en un procesador de alimentos y muélelos. Si las haces de jamón, solo tienes que molerlo hasta obtener las dos tazas.

En un bol mezcla la harina con la sal, la pimienta, la nuez moscada y la leche hasta obtener una mezcla sin grumos. En otra cazuela o sartén profundo prepara la bechamel. Pon el recipiente al fuego y coloca en él la mantequilla y la otra mitad de la cebolla bien picadita hasta que se empiece a poner transparente. Añade la mezcla de harina y leche que habías mezclado previamente. Remuévela constantemente con una paleta de madera o espátula de silicona hasta que logres una crema homogénea, como una salsa doble. Separa del fuego y agrega el pollo (o el jamón). Agrégale el vino seco con el azúcar y el perejil.

Vuelve a colocar la cazuela al fuego y mezcla vigorosamente todos los ingredientes hasta lograr una pasta que se despegue de la cazuela. Sepárala del fuego y coloca la masa en un bol. Déjala refrescar y colócalo en el refrigerador para aumentar su consistencia. Cuando la masa de las croquetas esté completamente fría puedes completar el proceso de preparación.

Mezcla los huevos en un bol. En una fuente de paredes altas coloca las dos tazas de pan molido. Ve haciendo porciones redondas estándares con la masa fría. Puedes utilizar una medida (ver tips). Coloca directamente las bolitas en el huevo y luego pásalas por el pan rallado. Si lo crees necesario puedes empanizar una segunda vez.

En una sartén o freidora coloca el aceite. Ponlo a fuego medio. Cuando esté caliente ve colocando las croquetas de a cinco o seis. Si utilizas una sartén, ve dándoles vueltas con una espumadera hasta que queden completamente doraditas. Sácalas y escúrrelas sobre papel toalla. ¡Y a disfrutar!

Estas medidas dan para unas 37-40 croquetas medianas.

croqueta preparada

Tips

Suelo utilizar postas con hueso porque el sabor siempre es más intenso y el valor nutritivo más elevado debido a las gelatinas de los cartílagos, pero pueden utilizar cualquier parte del pollo.

Para lograr croquetas de igual tamaño puedes utilizar una boleadora pequeña. Recomiendo tener a mano una vasija con agua para ir sumergiendo la boleadora antes de coger cada nueva porción. Esto facilita mucho la elaboración de las croquetas y ayuda a mantener la limpieza de la estación

La salsa: Pasa por el procesador o la batidora 1 manojo de cebollinos y dos de perejil, 1 cucharada de azúcar, 1 cucharada de mostaza Dijon, 1/4 de taza de aceite de oliva extravirgen, una pizca de sal y otra de pimienta.