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Monthly Archives: May 2015

Pie de polenta y ropa vieja

Pie de polenta con ropa vieja

Una combinación fabulosa, polenta italiana con ropa vieja cubana.

Tanto la ropa vieja como la polenta están entre mis comidas preferidas, pero cuando se me ocurrió unirlas en este pie después de una conversación entre amigas sobre recetas deliciosas del país de cada una, el resultado me dejó prendada de un nuevo plato que ustedes no pueden dejar de probar.

En Cuba comemos harina, ya sea hecha con maíz fresco tierno o con harina seca, pero esta última no queda con la consistencia de la polenta y no es un polvo fino como esta, sino que  es mucho más gruesa y lleva un poco de más tiempo al fogón.

La ropa vieja da su trabajo, pero es tan rica. Y si logran que le quede un poco, la usan para esta receta, que pueden hacer en un sartén resistente al horno o en moldes individuales. La receta la pueden ver aquí y la de la polenta y la unión de ambas, sigue a continuación.

Para que la polenta les quede bien cremosa, uso leche, pero si has dejado de comer alimentos con lactosa por alguna razón, puedes sustituirla por caldo.

Este plato da para 4.

Ingredientes

1 taza de polenta instantánea
1 taza de caldo de pollo o de vegetales
2 tazas de leche
1/3 de taza de queso pecorino romano
3 tazas de ropa vieja lista para comer

Pie de polenta

Sorprende a tu familia con esta receta tan deliciosa.

Prepraración

Precalienta el horno a 450⁰F (230⁰C).

Pon a calentar el agua y el caldo en una cazuela mediana. Cuando comience a hervir, apaga el fuego y ve echando la polenta poquito a poco, en forma de lluvia, batiendo constantemente. Añade el queso y mézclalo bien.

Debe quedar cremosa. Si te queda dura, le puedes poner un poco más de leche o caldo. Yo no le pongo sal extra, pues con la del queso me parece suficiente, pero prueba a ver si está bien para ti antes del paso siguiente.

Coloca la ropa vieja en el fondo de una sartén resistente al horno y espárcela uniformemente. Vierte sobre ella la polenta y empareja la superficie usando una espátula. Mete al horno unos 10 minutos, hasta que se asiente bien sobre la carne y se dore un poquito.

Sirve caliente, cortándola en cuñas. Y si tienes un aguacate para acompañarla, no dejes de ponerle un par de tajadas a un lado.

Y ahora, a compartirla para que se te quede bien guardadita.

Risotto de cebada

Muy diferente del risotto italiano, menos trabajoso y más barato, es este risotto de cebada. Divino por sí mismo aunque sea inevitable compararlo con el tradicional, un plato muy diferente e igualmente delicioso.

Risotto de cebada

Risotto de cebada #Jerusalem

Esta receta es del libro Jerusalem, uno que me debía a mi misma hace rato y que por fin me decidí a comprar la semana pasada. Hoy no me voy a extender en una reseña, mas desde ya les digo que lo he estado mirando a fondo el fin de semana y quiero probar todas sus recetas. Tremenda joya.

Según mi primo, este plato le recordó tanto unas pastas que de momento le supo a Vita Nuova, la única salsa de espaguetis que vendían en Cuba. Eso quiere decir que le encantó a pesar de que él no es muy dado a probar mis experimentos. O sea, le va a gustar a todos en tu casa.

Se puede servir como guarnición pero es un plato principal por sí mismo. Aquí les va este delicioso risotto vegetariano con algunos cambios de esta servidora. Da para 4 o 5 y está listo en 1 hora. Es un poquito picante, sin embargo, según la autora a los niños les encanta; así que no tanto, no le tengas miedo.

En mi mercado encontré la cebada en el área de las legumbres secas. Baratísima.

Risotto de cebada

Risotto de cebada #LunesSinCarne #MeatLessMonday

Ingredientes

1 taza de cebada perlada (barley)
2 cdas de mantequilla sin sal
6 cdas de aceite de oliva virgen extra
1 palo grande de apio (celery) picadito
1 chalota (shallot) grande, bien picadita
4 dientes de ajo, bien picaditos
¼ cdta de tomillo (thyme) molido o 4 ramitas de tomillo fresco
½ cdta de pimentón (smoked paprika)
1 hoja de laurel
4 tiritas de corteza de limón
¼ cdta de peperoncini (chili flakes)
14 oz (400 g) de tomates de lata picaditos
3 tazas de caldo de vegetales
1 taza de salsa de tomate
1 cda de semillas de alcaravea (caraway)
10 oz (300 g) de queso feta
1 cda de hojitas de orégano fresco

Prepración

Enjuaga la cebada unas tres veces, escúrrela con un colador y deja que se vaya secando mientras cortas lo que tengas que cortar según la lista de ingredientes.

En una sartén profunda o una cazuela mediana derrite la mantequilla a fuego medio y agrega 2 cucharadas de aceite de oliva. Incorpora el apio, la chalota y el ajo. Baja el fuego a bajo-medio y saltea removiendo a cada rato durante unos 8 minutos, hasta que los ingredientes estén tiernos. Adiciona la cebada y los próximos 8 ingredientes (hasta la salsa de tomate). Remueve bien todo y sube la candela a medio-alto hasta que hierva. Entonces baja otra vez el fuego hasta casi el mínimo y cocina durante 45 a 50 minutos, removiendo a cada rato y destapado, hasta que la cebada esté tierna y se haya absorbido todo el líquido. Debe quedar como una salsa muy espesa y cremosa. En los últimos 5 minutos le subí el fuego a medio para lograrla y para que quedara bien caliente el risotto.

Mientras se cocina la cebada, corta el queso en cubitos de 1 centímetro y colócalo en un cuenco mediano. Pon las semillas de alcaravea en una sartén a fuego medio, tuéstalas durante un par de minutos y luego pásalas levemente por el mortero o aplástalas parcialmente con un rodillo. Viértelas sobre el queso y agrega el resto del aceite de oliva. Reserva.

Cuando esté listo el risotto, sírvelo con una cucharada del queso marinado por encima (de ahí el aceite que ven en el borde del cuenco de las fotos) y adorna con las hojitas de orégano.