Header

Daily Archives: January 14, 2016

Pudín de chocolate y almendras

Pudín de chocolate y almendras

Este pudín de chocolate y almendras tiene sólo 4 ingredientes y no contiene gluten. La receta es una variación del “Budino de Mandorle e Cioccolata” del libro Cucina Ebraica. Flavors of the Italian Jewish Kitchen, del que ya compartí antes una receta de pastas sencilla y deliciosa.

El pudín sigue esta misma línea. Es fantástico, y aunque lo he servido apenas adornado con azúcar glas, lo pueden servir caliente o tibio con crema batida o helado. Tardé un poco en poderlo desmoldar y lo hice con mucho cuidado. Es una receta antigua, sin embargo, su textura recuerda esos cakes de chocolate, tan de moda actualmente, con el centro cremoso. Si quieren ahorrarse el desmoldarlo, pueden hornearlo en moldes individuales (ramekins) y cocinarlo sólo 25 minutos. De paso se lo comen bien calentico.

La receta es de origen judeo-livornés (de los judíos establecidos en Livorno, Italia) y la autora de Cucina Ebraica, Joyce Goldstein ha preparado su propia versión a partir de una que aparece en La cucina livornese, que hornea el cake sin ponerlo al baño María. Ambas usan almendras blanqueadas molidas y azúcar, que yo he sustituido por pasta de almendras.

Como la pasta de almendras ya viene con azúcar, yo no le puse. Me encantó así. El pudín sabía a chocolate oscuro, que es mi preferido. Si te gustan los postres muy dulces, le puedes agregar un par de cucharadas o sustituir el chocolate sin azúcar por uno semidulce.
También me tomé la libertad de cambiar las medidas del chocolate y las almendras.

Da para 8 raciones generosas y lleva como 1 hora hacerlo.

Pudin de chocolate y almendras

Ingredientes

1/2 taza (1 barrita) de mantequilla sin sal + 1 cda para engrasar el molde
4 oz (113 g) de chocolate para hornear sin azúcar (yo usé Baker’s)
7 oz (198 g) de pasta de almendras (usé Odense)
4 huevos medianos, separadas las yemas de las claras

Preparación

Precalienta el horno a 300⁰F (150⁰C) y engrasa un molde de 7.3 pulgadas (18.5 cm) u ocho moldes individuales de 3/4 de taza cada uno.

Pica el chocolate en pedazos pequeños y mézclalo con la mantequilla, derritiendo ambos al baño María pero sin que el recipiente que los contiene toque el agua. Remuévelo a cada rato hasta que estén completamente derretidos y su superficie de la mezcla sea lisa. Reserva el agua.

Mientras, pasa la pasta de almendra por el procesador de alimentos, de modo que quede bien triturada. Pásala a un cuenco y agrega la mezcla de mantequilla y chocolate. Revuelve. Agrega las yemas de huevo e incorpóralas totalmente.

Bate las claras hasta que estén firmes, pero no tanto. Agrega 1/3 del merengue al cuenco con la mezcla de chocolate para que se suavice la masa y luego añade el resto, con movimientos envolventes, hasta que no queden blancos en la masa.

Vierte la masa en el molde engrasado y golpéalo con cuidado contra la meseta (encimera) para que no te queden burbujas de aire, como me han quedado a mí, según pueden apreciar en los huequitos de mi pudín.

Echa el agua caliente que usaste para derretir el chocolate y la mantequilla en una bandeja resistente al horno y coloca dentro de ella el molde. Que el agua le llegue casi a la mitad del molde. Tápalo con papel aluminio y hornea el pudín 45 minutos. Yo creo que la próxima vez lo hago en mi flanera con tapa.

Una vez listo, coloca el molde sobre una parrilla unos 10 minutos para que se refresque antes de desmoldarlo.

Recuerden que el centro no va a estar seco, así que si le introducen un palillo para ver si está listo, les va a salir húmedo y con algún poquito de chocolate, pero no les debe salir mojado.

Yo lo hice para una visita y a todos le encantó. Reclamaron su café inmediatamente y disfrutaron muchísimo.

Se los recomiendo para el 14 de febrero, ya sea para celebrar con amigos o en pareja. Hacen con papel una plantilla en forma de corazón y lo usan en lugar de mi duende para adornarlo con azúcar glas, aunque esto es opcional.