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Monthly Archives: January 2016

Picadillo con papas

Picadillo con papas

Ha sido un placer compartir con Daisy Ballmajó este picadillo con papas para el segmento Rostros de nuestra ciudad del Noticiero Telemundo 51. Disfrutamos un montón la compañía y la comida. Y le agradezco mucho a ella y a todo el equipo haber venido hasta casa a entrevistarme.

El video lo pueden ver al final del post. En Rostros de nuestra ciudad Daisy entrevista personajes de nuestra comunidad que aportan algo a ella o tienen una historia inspiradora que contar. Es un honor que me escogieran y que pudiéramos hablar de La cocina cubana de Vero y las recetas de mi libro.

Aquí les dejo la receta del picadillo, que es una de las más ricas y socorridas de la comida cubana. Yo lo he hecho con papas, que seguro era un método para hacer crecer el picadillo en tiempos difíciles. En el libro pueden encontrarlo sin ellas, al estilo de Linda, la esposa de Carlos Alberto Montaner. También es deliciosa y es el plato preferido de este escritor cubano.

Cocinando con Daisy Ballmajó

Ingredientes

2 papas medianas
Aceite vegetal para freír
1 lb de picadillo (carne molida)
1/2 ají verde picadito
1/2 ají rojo picadito
1/2 cebolla blanca picadita
4 dientes de ajo machacados
1 taza de salsa de tomate
1/2 taza de vino seco
1 puñado de pasas
1 puñado de aceitunas
1 cdta de comino
1/2 cdta de orégano
1 hoja de laurel
Sal

Picadillo con papas

Preparación

Antes de comenzar a hacer el picadillo, freímos las papas cortadas en cuadritos de 2-3 centímetros. Las echamos en aceite que las cubra con el aceite frío y las cocinamos a fuego medio-alto unos 7-8 minutos, hasta que comiencen a dorarse. Las sacamos con una espumadera y las colocamos en un plato con papel toalla para eliminar el exceso de grasa. Las reservamos.

Calentamos un sartén y agregamos el picadillo, vamos separando la carne para que no se hagan pelotas. Mi método ideal es con 4 palitos chinos de cocinar, pero puedes hacerlo con una cuchara de madera. Una vez la carne cambie de color, agregamos la cebolla, los ajíes y el ajo. Cocinamos unos 3-4 minutos, removiendo a cada rato. Adicionamos entonces el resto de los ingredientes, incluyendo las papas fritas, revolvemos y bajamos el fuego a bajo-medio. Rectificamos la sal. Tapamos y dejamos que se cocine unos 15-20 minutos para que los sabores se combinen mientras la salsa se espesa.

Servimos con arroz blanco y plátano de fruta o maduros fritos.

Pudín de chocolate y almendras

Pudín de chocolate y almendras

Este pudín de chocolate y almendras tiene sólo 4 ingredientes y no contiene gluten. La receta es una variación del “Budino de Mandorle e Cioccolata” del libro Cucina Ebraica. Flavors of the Italian Jewish Kitchen, del que ya compartí antes una receta de pastas sencilla y deliciosa.

El pudín sigue esta misma línea. Es fantástico, y aunque lo he servido apenas adornado con azúcar glas, lo pueden servir caliente o tibio con crema batida o helado. Tardé un poco en poderlo desmoldar y lo hice con mucho cuidado. Es una receta antigua, sin embargo, su textura recuerda esos cakes de chocolate, tan de moda actualmente, con el centro cremoso. Si quieren ahorrarse el desmoldarlo, pueden hornearlo en moldes individuales (ramekins) y cocinarlo sólo 25 minutos. De paso se lo comen bien calentico.

La receta es de origen judeo-livornés (de los judíos establecidos en Livorno, Italia) y la autora de Cucina Ebraica, Joyce Goldstein ha preparado su propia versión a partir de una que aparece en La cucina livornese, que hornea el cake sin ponerlo al baño María. Ambas usan almendras blanqueadas molidas y azúcar, que yo he sustituido por pasta de almendras.

Como la pasta de almendras ya viene con azúcar, yo no le puse. Me encantó así. El pudín sabía a chocolate oscuro, que es mi preferido. Si te gustan los postres muy dulces, le puedes agregar un par de cucharadas o sustituir el chocolate sin azúcar por uno semidulce.
También me tomé la libertad de cambiar las medidas del chocolate y las almendras.

Da para 8 raciones generosas y lleva como 1 hora hacerlo.

Pudin de chocolate y almendras

Ingredientes

1/2 taza (1 barrita) de mantequilla sin sal + 1 cda para engrasar el molde
4 oz (113 g) de chocolate para hornear sin azúcar (yo usé Baker’s)
7 oz (198 g) de pasta de almendras (usé Odense)
4 huevos medianos, separadas las yemas de las claras

Preparación

Precalienta el horno a 300⁰F (150⁰C) y engrasa un molde de 7.3 pulgadas (18.5 cm) u ocho moldes individuales de 3/4 de taza cada uno.

Pica el chocolate en pedazos pequeños y mézclalo con la mantequilla, derritiendo ambos al baño María pero sin que el recipiente que los contiene toque el agua. Remuévelo a cada rato hasta que estén completamente derretidos y su superficie de la mezcla sea lisa. Reserva el agua.

Mientras, pasa la pasta de almendra por el procesador de alimentos, de modo que quede bien triturada. Pásala a un cuenco y agrega la mezcla de mantequilla y chocolate. Revuelve. Agrega las yemas de huevo e incorpóralas totalmente.

Bate las claras hasta que estén firmes, pero no tanto. Agrega 1/3 del merengue al cuenco con la mezcla de chocolate para que se suavice la masa y luego añade el resto, con movimientos envolventes, hasta que no queden blancos en la masa.

Vierte la masa en el molde engrasado y golpéalo con cuidado contra la meseta (encimera) para que no te queden burbujas de aire, como me han quedado a mí, según pueden apreciar en los huequitos de mi pudín.

Echa el agua caliente que usaste para derretir el chocolate y la mantequilla en una bandeja resistente al horno y coloca dentro de ella el molde. Que el agua le llegue casi a la mitad del molde. Tápalo con papel aluminio y hornea el pudín 45 minutos. Yo creo que la próxima vez lo hago en mi flanera con tapa.

Una vez listo, coloca el molde sobre una parrilla unos 10 minutos para que se refresque antes de desmoldarlo.

Recuerden que el centro no va a estar seco, así que si le introducen un palillo para ver si está listo, les va a salir húmedo y con algún poquito de chocolate, pero no les debe salir mojado.

Yo lo hice para una visita y a todos le encantó. Reclamaron su café inmediatamente y disfrutaron muchísimo.

Se los recomiendo para el 14 de febrero, ya sea para celebrar con amigos o en pareja. Hacen con papel una plantilla en forma de corazón y lo usan en lugar de mi duende para adornarlo con azúcar glas, aunque esto es opcional.

Pesto de berro

Pesto de berro

El 23 de diciembre llegué a casa con tremenda hambre. Lamenté mucho todo el día estar en la oficina en lugar de preparando la comida del 24, pero cuando toca, toca. Estaba loca por ponerme a adobar la carne de cerdo y hacer la crema de vié, así que lo mejor era salir pronto de la cena. Se me ocurrió hacer un pesto de berro, que era de lo poco que tenía en la nevera, pues el 25 nos íbamos a España y nos habíamos estado terminando toda la comida antes del viaje. El resultado fue fantástico y tenía muchas ganas de compartirlo en el blog.

Mi hermanita Isbel, que me acompañaba, quedó encantada y eso que no le gusta el berro (watercrest). La verdad es que el berro no le gusta a muchos, pero en casa nos encanta y no es como para dejarlo a un lado, por los beneficios que trae para nuestra salud. Es rico en hierro, calcio, magnesio y vitaminas como la C, la E y la B1. Contiene una sustancia llamada beta-caroteno que ayuda a mantener la piel saludable y fresca, además de ayudarnos a conservar una buena visión. También es buenísimo para el embarazo pues contiene ácido fólico. ¡Y hasta para la resaca dicen que es bueno un jugo con berro! Si eres de los que no te gusta, dale una oportunidad a tu paladar con este pesto que te traigo hoy. Si no te atreves pero quieres probar hacer pesto en casa, en el blog tengo la receta del original (con albahaca y piñones), de perejil, de kale y de tomates secos marinados.

Pesto de berro

Ingredientes

3 cdas de piñones (pine nuts en inglés)
1 diente de ajo grande
3 tazas de berro bien lavado
1/2 taza de queso parmesano
1/3 de taza de aceite de oliva virgen extra
1/2 cdta de jugo de limón
Sal
Pimienta

Preparación

Tuesta los piñones. Puede ser en una bandeja al horno a 350⁰F (180⁰C) durante 10 minutos o en una sartén a fuego medio-bajo el mismo tiempo. Pásalos a otro recipiente y deja que se enfríen.

Coloca los piñones tostados en el procesador de alimentos y tritúralos. Incorpora el ajo y el berro y sigue triturando. Agrega el queso y mezcla bien. Con el procesador andando, añade el aceite poco a poco y luego el jugo de limón. Ponle sal y pimienta al gusto.

Recomiendo servir el pesto con una pasta que tenga ranuras, como los rottini o las conchitas, porque así se pega más a ella y sabe mejor el plato. Si te sobra, puedes guardarlo en un recipiente de vidrio con tapa durante una semana y usarlo en sándwiches o pescado.