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Monthly Archives: May 2016

Pasta con maíz y cebollinos

pasta con maiz y cebollinos

Pasta con maíz y cebollinos

Una pasta con maíz y cebollinos que además se prepara con mantequilla suena muy raro, sin embargo, sabe riquísimo y es ideal para el verano, tanto por sus ingredientes como por el poco tiempo que te llevará frente al fogón. Tiene un saborsito de lo más rico con el dulzor del maíz. Muy suave. A los peques de la casa les encantará.

Para preparar esta receta puedes usar maíz de lata o si no te importa prender el horno, asar unas mazorcas de maíz dulce envueltas en papel aluminio media hora a 350⁰F (180⁰C) y quitarle los granos con un cuchillo. Por supuesto que puedes usar maíz asado a la parrilla que te quede del asado del fin de semana, ahora que estamos en la temporada de grilling.

En lugar de farfalle, que es como se llama esta pasta en forma de lazo, puedes emplear fusilli o rotini. Farfalle en italiano quiere decir mariposa. Y espero que ningún italiano me mate por hacer un plato tan distante de algo que ellos servirían y que a mí en cambio me recuerda sus recetas por lo rica que puede llegar a ser la sencillez a la hora de cocinar.

Da para 4 y lleva 15 minutos de preparación. Se puede servir como plato principal o como primo piatto.

farfalle con maiz y cebollinos

Farfalle con maíz y cebollinos

Ingredientes

400 g de farfalle
1 lata de 15 oz de maíz o 2 mazorcas (si las vas a asar)
4 cdas de mantequilla a temperatura ambiente
4 cdas de cebollino picadito
Sal
Queso Parmesano
Pimienta

Preparación

Pon a hervir agua para cocinar la pasta según las instrucciones del paquete. Cuando le falten dos minutos para estar listas, agrega el maíz de lata previamente enjuagado y escurrido a la cazuela. Escurre todo y pasa inmediatamente a un bol grande. Mezcla con la mantequilla y los cebollinos.

Sirve caliente con queso parmesano y pimienta recién molida.

Si has asado el maíz al horno o a la parrilla, no necesita pasarlo por agua, pero asegúrate que esté caliente, pues la mantequilla se derrite con el calor de la pasta y el maíz.

Ensalada de lechuga iceberg

ensalada wedge

Ensalada de lechuga iceberg

Hubo un tiempo en que al menos una vez a la semana me pedía ensalada de lechuga iceberg en un restaurante cerca de la oficina. Me encantaba sobre todo por la textura crujiente de esta lechuga. La servían con cebolla morada picada bien finita y un aderezo de queso azul delicioso.

El otro día me dio por hacer una ensalada wedge, que es como se llama en inglés, más tradicional y supersimple; usando un poco de salsa de blue cheese que me había sobrado. A la salsa sólo le puse un poco de agua para que no fuera tan espesa (ver la receta aquí) y el resto fue lavar bien la lechuga, ponerle encima unos tomates cherry cortados a la mitad y cocinar unas cuantas tiras de bacon que luego piqué bien chiquitas para distribuir sobre la ensalada.

Le puedes agregar también cebolla cortada en juliana, bien finita; nueces o almendras, tostadas previamente y picaditas; o algunas hierbas aromáticas como perejil o estragón (tarragon), picaditas también.

Últimamente también he visto servir esta ensalada poniendo la lechuga unos minutos en la parrilla y queda vistosa y sabrosa. Hasta ahora sólo la he comido de este modo fuera de casa. Creo que voy a tratar de hacerla de este modo en el cookout de Memorial Day y les muestro la foto luego.

Ensalada de lechuga iceberg

Ensalada de lechuga iceberg

La lechuga iceberg es la que suelen usar los restaurantes para las hamburguesas o cortada en tiritas finitas para poner en los tacos. Si llevas una dieta baja en carbohidratos la puedes usar como sustituto del pan y la tortilla en estos platos. Envuelves la hamburguesa con tomate, queso y bacon en una de sus hojas y te quedará espectacular. Incluso le puedes poner mayonesa, mostaza y kétchup mezclados si te apetece. No es de las lechugas más nutritivas y tiene más carbohidratos que las demás, pero igual es baja en calorías y aporta vitamina A y K.

En la ensalada que les traigo hoy la lechuga se sirve en porciones grandes (wedges), debe estar fría y hay que lavarla bien antes de servirla. Para ello, le quitas las hojas exteriores y luego cortas el corazón o cogollo. Una vez retirado el corazón, la pones bocabajo bajo el agua y la enjuagas con cuidado, de modo que el agua entre y salga entre las hojas. Luego la escurres bien, la cortas en cuartos y listo. Se sirve como en la foto. Una lechuga da 4 raciones.

¿Viste que fácil? ¿Te animas a prepararla?

Barritas de limón y arándanos

barritas de limon y arandanos

Barritas de limón y arándanos

Cuando saqué del molde la tarta que luego cortas para convertirla en barritas, se me rompió. De errores también está lleno el camino de la cocina y la única forma de salvarnos de ellos es no cocinar. Ya saben que es raro el día que yo no cocino y que para mí no hay nada como la comida casera. Estas barritas de limón y arándanos no serán las más bellas que has visto, pero sí las más ricas que podrías probrar.

Las he hecho muchísimas veces, siempre sin arándanos, y nunca las había podido retratar. Y es que se hacen tan rápido que es uno de esos postres que preparo a última hora muchos fines de semana cuando tengo visita, a veces cuando ya está listo el resto de la comida, y vuelan.

Estas barritas son muy vistosas y la combinación de sabores es divina. La parte superior queda que parece cuajada de limón, los arándanos revientan suavemente en tu boca y la costra de abajo es gloriosa como pudieran ser las galletas de mantequilla más sabrosas que te hayas comido. Es difícil comerse sólo una. Más bien dan ganas de comerse de una sentada las 16 que salen con esta receta. Si la culpa te invade puedes hacer 24 pequeñas barritas, lo cuál sería genial de fingerfood en una fiesta, pero igual te vas a comer dos tres, te lo advierto.

Ingredientes

2 tazas de harina
1/2 taza de azúcar glas
2 barritas (1 taza) de mantequilla sin sal, ya en pomada
1 pizca de sal
4 huevos
1 1/2 taza de azúcar
1/3 de taza de jugo de limón (unos dos limones)
1/4 de taza de harina
La ralladura de un limón
1 taza de arándanos (blueberries)
Azúcar glas para adornar (opcional)

barritas de limon

Barritas de limón

Preparación

Importante: antes de exprimir los limones, rállalos.

Precalienta el horno a 350⁰F (180⁰C). Cubre un molde rectangular de 13 X 9 pulgadas (31 X 23 cm aproximadamente) con papel encerado.

Para hacer la masa de las barritas, o sea, la parte de abajo, mezcla los cuatro primeros ingredientes con una batidora eléctrica tipo KitchenAid a velocidad medio-baja hasta que quede una masa compacta. También puedes hacerlo en el procesador de alimentos con cuidado de no pasarte batiendo. Echa la masa en el molde forrado, presionando hacia el fondo y asegurándote que quede todo cubierto y más o menos a la misma altura. El mejor modo es con las manos, pero puedes hacerlo con una espátula.

Hornea 25 minutos. Hasta que comience a dorarse. Retira el molde del horno y déjalo reposar sobre una rejilla.

Bate los huevos con el azúcar y el jugo de limón. Agrega el cuarto de taza de harina y la ralladura de limón. Vierte la mezcla sobre la masa que habías horneado, riega sobre ella los arándanos con cuidado no te salpiques y hornea otros 20 minutos.

Coloca el molde sobre una rejilla y deja que se refresque al menos unos 20 minutos. Retira el papel del molde. Ponlo sobre una superficie plana y corta en barritas. Servir a temperatura ambiente.

También pueden servirse frías. Prepáralas con antelación. Duran hasta 3 días en el refri, pero en este caso debes dejar que se refresquen otro poquito.

Si te gustan las recetas con limón vas a adorar también esta pasta.

barritas

Barritas de limón y “blueberries”