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Monthly Archives: April 2018

Arroz con leche tradicional

Arroz con leche tradicional

Hace unos días vi un arroz con leche asturiano con caramelo encima, como la crema catalana. Quise hacerlo, sin embargo algo no fue bien con el mechero y el azúcar quemada y terminé con arroz con leche tradicional.

De todos modos decidí retratarlo y ponerlo en el blog porque me di cuenta que no lo tenía, y que en mi libro el arroz con leche está hecho con leche condensada -que es como aprendí a hacerlo en Cuba en tiempos en que la cuota de azúcar no nos llegaba a fin de mes o sólo había azúcar morena de mala calidad, pero la leche condensada era bastante fácil de conseguir.

Esta receta tradicional no sólo me trae el recuerdo de las cuotas y las limitaciones. También me trae el olor del hogar de mis abuelos y su cariño sin límites. No pudimos dejar de raspar el fondo del caldero después de llenar las cazuelitas. Que rica esa parte tan cremosa, así cuando todavía está tibio el arroz con leche.

Disfrútalo mucho con tu familia, que ciertos momentos simplemente no vuelven.

Da para 6-8 raciones.

Arroz con leche tradicional

Ingredientes

1 taza de arroz bolito, tipo Valencia
1/4 cdta de sal
1 litro de leche
1 pedazo de cáscara de limón (amarillo)
1 palo de canela
1/2 taza de azúcar
1 cda de coñac (opcional)
Canela en polvo

Preparación

Lava el arroz varias veces. Escúrrelo cada vez. Ponlo con 3 tazas de agua y la sal en una cazuela. Déjalo hervir a fuego medio. Muévelo a cada rato.

Mientras, a fuego medio también, aromatiza la leche con la cáscara de limón y la canela. Agrega el azúcar para que se vaya disolviendo.

Cuando se seque el arroz, agrega la leche y el coñac. Cocina durante 20 minutos, removiendo a cada rato. Cuando comience a secarse, cocina otros 15 minutos a fuego bajo y sigue moviéndolo a cada rato.

Sirve en cazuelitas o copas individuales y espolvoréalo con canela en polvo al gusto.

Arroz con leche tradicional

Si no puedes comer lácteos, te recomiendo mi arroz con leche de coco.

¿Qué postres te recuerdan tu infancia?

 

Pastel de salmón sin horno

Pastel de salmón sin horno

En mi reciente visita a Washington DC quedé fascinada con libros de recetas antiguas americanas y en uno de ellos encontré este pastel de salmón sin horno, inspirado en una receta de 1794.

El libro donde aparece es Revolutionary Cooking. Over 200 Recipes Inspired by Colonial Meal (Cocina revolucionaria. Más de 200 recetas inspiradas en la cocina colonial). Fue uno de los que me llevé porque las recetas están adaptadas al modo de cocinar actual y se me hicieron fáciles dándole una mirada rápida en la tienda de Mount Vernon, la finca donde vivió y está enterrado el primer presidente estadounidense.

Por cierto, si van a Washington, traten de visitar esta finca museo que está a aproximadamente 30 minutos de la capital. Es un sitio con un paisaje precioso y se sorprenderán de todo lo que ahí existía y como era perfectamente sostenible por sí misma.

Pastel de salmón sin horno

Revolutionary Cooking, contiene además de las recetas, una introducción en cada capítulo sobre la historia de las comidas, costumbres e ilustraciones de utensilios que se usaron en diferentes épocas durante la colonia. Aprende uno muchísimo de historia norteamericana en sus páginas.

Cada receta cita el libro del que se ha tomado. El pastel de salmón es una variación de un “Crawfish in savory jelly” (Gelatina con cangrejo de río) del libro The Experienced English Housekeeper (La experta ama de casa inglesa), 1794.

Yo también le hice cambios a la receta sustituyendo algunos ingredientes y agregando otros. Usé leche de coco sin azúcar en lugar de leche porque se me había acabado, mostaza en pasta en lugar de en polvo porque pensaba que tenía pero de eso nada, y como tuve dificultades para que me cuajara la natilla, añadí maicena. Creo que la leche de coco era demasiado ligh y después de 20 minutos batiendo, me rendí y espesé la natilla con maicena.

El resultado, un pastel más light con un toque dulce de fondo que a mí me pareció muy agradable, pero a mi esposo no tanto porque no le gusta mezclar dulce con salado. En realidad era muy leve y el sabor de este pastel era muy delicado.

La historia ha sido larguísima, pero la receta de este pastel de salmón sin horno no es nada complicada. Se hace rápido. Sólo ten en cuenta que debes enfriarla 3-4 horas, o mejor de un día para otro.

Pastel de salmón sin horno

Da para 6 y está genial para el calorcito que ya se ha plantado por acá por la Florida.

Ingredientes

4 yemas de huevo
2 cdas de azúcar
1 cucharada de mostaza (la receta tiene 2 cdas de mostaza en polvo)
1 cdta de sal
2 tazas de leche de coco sin azúcar (o la leche que prefieras)
1 cda de maicena
2 cdas de agua
2 sobres de 0.25 oz de gelatina sin sabor
1 taza de agua fría
4 cdas de vinagre de manzana (la receta dice sólo vinagre)
3 latas de 5 oz salmón sin espinas ni piel (la original es con 2 latas de 7 oz)

Preparación

Bate las yemas de huevo con el azúcar, la mostaza y la sal. Añade la leche de coco y revuelve. Cocina a fuego medio en una cazuela mediana revolviendo constantemente para evitar que se pegue a las paredes. Cuando se empiece a hacer borbotones (a mí no me cuajó, recuerden) agrega la maicena desleída en 2 cucharadas de agua y sigue cocinando y revolviendo hasta que cuaje. Separa del fuego, pero mantén esta natilla salada caliente.

Disuelve la gelatina en el agua fría. Agrega el vinagre. Revuelve. Añade la natilla salada caliente y mezcla bien. Adiciona con cuidado el salmón escurrido y aplastado con un tenedor para que quede en pedazos bien chiquitos.

Vierte en un molde previamente untado de aceite con una capacidad de al menos 6 tazas y ponlo en el refrigerador de un día para otro.

Para desmoldarlo, sácalo del refri media hora antes de servirlo y pásale un cuchillo por el borde para que se desprenda fácilmente, como si fuera un flan. Para voltearlo, igual que un flan también, coloca un plato encima y víralo con plato y todo.

Decóralo a tu gusto.

Pastel de salmón sin horno

 

El libro recomienda servirlo con una salsa de pepino que lleva:
1 pepino pequeño rallado y bien escurrido
3-4 cucharadas de mayonesa
1 taza de crema agria (sour cream)
Sal al gusto
Para prepararla sólo debes mezclar los primero 3 ingredientes y luego ponerle la cantidad de sal que prefieras.

Nosotros lo comimos con ensalada de rábano, arúgula, espinacas y aguacate.

Y bueno, que cómo me decidí por este pastel de salmón… Todo por querer usar las 4 yemas que me sobraron de una pavlova. ¿Pueden creerlo?

Si tienen alguna duda sobre los ingredientes o para ver los libros de los que se habla en este post, pueden visitar mi tienda de Amazon.

 

Flan de matcha

Flan de matcha

He intentado un par de veces hacer flan de matcha pero hasta ahora no se me había dado. Estaba encaprichada en hacerlos pequeños, en moldes individuales, pero por alguna razón no me gustaba la textura o el color, o sabía más a huevo que a matcha.

Este flan no me quedó de un verde tan pronunciado como muchos postres de matcha que veo por ahí pero el sabor y la textura eran exquisitos.

El sabor a matcha no es tan intenso, pero se siente. Este es un sabor adquirido. Hay gente que no lo soporta. A mí me encanta y creo que hasta podría ponerle otra cucharada al próximo flan a ver que tal. A mi madre que no le gusta tanto, le encantó el flan y en la oficina también fue un éxito. Ya saben que la mitad de los dulces terminan allá.

Recomiendo batir los huevos con suavidad al prepararlo y así evitar que el flan quede con muchos huequitos en su interior. Este sólo tenía agujeros en el borde.

Flan de matcha

Ingredientes

Caramelo para el molde
1 lata de 14 oz de leche condensada
1 lata de 12 oz leche evaporada
4 cdas de matcha en polvo
1 pizca de sal
5 huevos

Preparación

Precalienta el horno a 350⁰F (180⁰C).

Cubre el fondo del molde con el caramelo. Yo he usado caramelo del que viene ya listo para cubrir el molde. Si quieres hacerlo desde cero, puedes ver la receta aquí.

Bate la leche evaporada, la condensada, el matcha en polvo y la sal con un batidor manual. Ve agregando los huevos uno a uno y bate con suavidad. Vierte en el molde con caramelo.

He usado una flanera con tapa, pero puedes cubrir el molde que uses con papel aluminio.

Coloca el molde en una bandeja con agua y colócala en el horno. Cocina el flan al baño María durante 1 hora.

Una vez listo, deja que se refresque un par de horas antes de desmoldar. Si quieres enfriarlo rápido, coloca el molde en un recipiente con agua y hielo. Puede ser la misma bandeja que has puesto al horno.

Enfría un par de horas más en el refri antes de servirlo. Mejor de un día para otro. Puedes acompañarlo con crema batida.

Comparte en tus redes sociales para guardar la receta.

Pueden ver la flanera en mi tienda de Amazon. No es imprescindible para hacer un flan pero es muy práctica.

Y hablando de flanes…¿Cuál es tu preferido o cuál te gustaría aprender a hacer?