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Linguini con brócoli, papas y pesto

escueladecocina1Cuando leí papas entre los ingredientes de una receta de pastas me pareció una locura, pero en la introducción al plato lo primero que decía Jamie Oliver era que no pensara que se había vuelto completamente loco, que unas láminas de papa o un puré era algo muy común en algunas regiones de Italia, y que le da a las pastas una “cremosidad deliciosa y un sabor sorprendente”.
Este delicioso plato es parte del libro Escuela de cocina y del Food Revolution de Oliver. Y no me la robo, la paso, porque esa es precisamente la filosofía del libro, pásalo,  comparte  la receta al menos con dos o más personas.
Al terminar la Primera Guerra Mundial, que trajo entre sus consecuencias la malnutrición, el gobierno inglés puso en marcha el Ministry of Food, no sólo para asegurarse de que los alimentos fuesen suficientes para todos, sino también para educar a la población en las bases de una alimentación apropiada, haciéndose presente lo mismo en las fábricas que en los clubs de caballeros. El método era supersencillo, movilizaron miles de mujeres que supieran cocinar y las enviaron a recorrer el país, tanto para ayudar como para transmitir los consejos necesarios a la hora de aprovechar las raciones y preparlas de un modo más saludable.
El movimiento pásalo es la versión moderna del Ministry of Food, creado por Jamie para ayudar a sus compatriotas a comer sanamente y combatir la obesidad en Inglaterra -país que cuenta con la tasa más alta de obesidad en Europa.
Puedes visitar la página web del famoso chef  para más información, fotos, consejos, recetas y videos.
Y no olvides compartir esta receta, que da para 4 o 5 personas y está lista en 20 minutos.
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Ingredientes
1 papa mediana
1 rama de brócoli
1 rama de albahaca fresca
1/4 de taza de queso parmesano rallado
1 cda. De sal marina
4 cucharadas de pesto verde
1 paquete de linguini o fetuchini de 1 libra (450 gramos)
Preparación
Pon a hervir agua en una caldera grande con una cucharada de sal.
Lava y pela la papa. Pícala en rueditas finas.
Corta las ramas del brócoli en trocitos y sepáralos. Corta el tallo en ruedas finitas. Si es muy ancho, pícalo a la mitad antes de cortar las rueditas.
Arranca las hojas de albahaca y bota los tallos.
Cuando el agua esté hirviendo, echa las pastas y las ruedas de brócoli, cocinándolo el tiempo que indique el paquete. Dos minutos antes de que la pasta esté lista, añade al agua hirviendo la papa y los ramitos de brócoli.
Escúrrelo todo y devuelve al caldero, agregando la mitad de la albahaca, la mitad del queso parmesano y el pesto. Revuelve. Sirve en una fuente, añade el resto del queso parmesano y adorna con lo que te quedó de la albahaca (que a mí se me olvidó ayer).
Tips
Si te queda muy seca la salsa en el paso antes de servir, añade un chorrito de agua caliente y deja la pasta en el caldero un par de minutos más, revolviendo un par de veces.
Se me pasó decirles en la receta anterior que si pueden, tengan una maceta con albahaca en casa. Huele divino, no lleva mucho cuidado y nada como la albahaca recién arrancada de su tallo para la comida italiana.
Puedes hacer el pesto en casa, pero en este caso usé uno que venden en Costco, marca Kirkland.

Ensalada caprese

Ensalada caprese

Con los colores de la bandera italiana y oriunda de la región de Capri, la ensalada caprese es muy fácil de preparar y un primer plato refrescante para el verano.

Mi versión lleva un poco de vinagre balsámico y me encanta acompañarla con pan caliente. Esta receta es para dos personas.
 
Ingredientes
 
2 tomates enteros
2 bolas de queso mozzarella frescas
3 cdas. de aceite de oliva extravirgen
1 cdta. de vinagre balsámico
1 rama de albahaca
sal y pimienta a gusto
 
Preparación
 
Pica los tomates y el queso mozzarella en ruedas 5 mm de grosor. Acomódalas en un plato o una bandeja.
Mezcla el aceite, el vinagre, la sal y la pimienta. Vierte el resultado sobre el tomate y el queso.
Adorna con las hojas de albahaca.
 
Tips
 
Como es tan rápida de hacer, si quieres acompañarla con pan, ponlo a tostar antes de preparar la ensalada.
Es deliciosa también sin vinagre balsámico, o con aceitunas (preferiblemente negras).


Foto: Jochy Calvos.

Mollete con tortilla

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El nombre de la receta puede sonar raro a un mexicano, pero aclaro, me refiero a tortilla de huevo.
 
La primera vez que “choqué” un mollete fue de casualidad. Llegué temprano a Ciudad México y quería desayunar algo leve y sin mucho picante. Era una de las primeras veces que visitaba ese país y todavía no estaba acostumbrada a su rica comida. Le pregunté a la camarera de uno de los restaurantes del aeropuerto que era un mollete y se quedó callada. Entonces cometí el error que comenten muchos extranjeros en ese país, tomar la iniciativa. Pregunté si era una torta (un bocadillo en mexicano) y ella me dijo que sí. Cuando me lo trajo, no sabía cómo comerme aquel pan embarrado de frijoles. Ahora me encanta desayunar con molletes.
 
Esta receta es para dos personas y lleva unos 10 minutos de preparación.
Ingredientes
 
1 baguette mediano
4 huevos
1 pizca de sal
1 cda. de aceite
1 cebolla pequeña picada en tiras finas
4 cdas. de queso rallado
4 cdas. de frijoles refritos
1 cdta. de salsa Valentina
 
Preparación
 
Calienta los frijoles refritos por 30 segundos en el microondas  y déjalos reposar ahí dentro.
Pica el baguette en dos, a lo largo y horizontalmente, y coloca por separado ambas partes en una sartén previamente calentada a fuego medio por 6 minutos (tres por cada lado).
Mientras se calienta el pan, en una sartén pequeña, calienta el aceite, añade las cebollas y saltéalas por dos minutos. Luego vierte los huevos batidos con la sal y has una tortilla. Pícala en franjas más o menos del ancho del baguette.
Toma el pan caliente, embarra una de las tapas con los frijoles refritos, esparce el queso sobre ellos, luego coloca las franjas de tortillas, coloca la otra tapa de pan, y pica el mollete a la mitad para que te queden las dos porciones.
Servir con salsa aparte (opcional).
 
Tips
 
Puedes usar frijoles refritos de lata o hacer una pasta con sobras de frijoles negros o colorados.
Algunos prefieren hornear el pan con los frijoles y el queso, pero he comprobado que con la tortilla acabadita de hacer, el queso se derrite inmediatamente.
La salsa Valentina se puede comprar en el mercado Presidente. Si no la encuentras puedes usar salsa de chips o pico de gallo (pronto viene la receta).
Puedes añadir unas lascas de jamón o chorizo y queda divino.