Header

Blog Archives

Restaurantware, precioso, práctico y biodegradable

Este post ha sido patrocinado por Restaurantware pero las opiniones, las fotos y las recetas son mías.

resturantware

Los que me conocen saben cómo me gusta hacer fiestas en casa y aunque en el último año han sido escasas por tanto trabajo que he tenido haciendo mi libro de cocina cubana, alguna que otra hemos tenido. A veces hasta sin razón me invento un brunch como el que les traigo hoy, con sólo mi familia y una zambullida en la piscina. Este es del domingo pasado y fue un placer servirlo con los platillos de bambú y los absorbentes de papel con diseños de colores de Restaurantware, preciosos, prácticos y biodegradables.

Con más de 10 años sirviendo la industria de restaurantes y enfocados en cuidar el medio ambiente, Restaurantware ofrece productos reciclables al alcance de la mano y del bolsillo, que encontré perfectos para mis tradiciones y llegaron a casa en la misma semana. Con los platos y cucuruchos de bambú me sentía en el Caribe y los absorbentes le dieron un toque especial a la ocasión. Sus productos me parecen geniales para fiestas o para llevar a la playa o a los picnics. Aunque ellos, por supuesto, venden también a restaurantes. ¿Se imaginan pedir una orden de tostones en un restaurante y que te los traigan en esos cuencos de bambú? ¿O unos camarones empanizados con coco en esos cucuruchos? ¿Y batido de mamey o de mango con esos absorbentes de colores? Si tuviera un restaurante de comida cubana, sin dudas usaría sus productos cada día para servir a mis clientes.

regalos

Restauranware ofrece servicio especializado a restaurantes, caterers y top chefs, con personal especializado en guiarlos en su compra online y los pedidos son enviados el mismo día. Su marca es sinónimo de fiabilidad y se sienten orgullosos de servir sin intermediarios tanto grandes eventos y hoteles de lujo como fiestas privadas, a nivel nacional y en el extranjero.

¿Fanáticos del control o fanáticos de descuento? En cualquier caso, proveedores de productos ecológicos de gran diseño, como estos platillos de bambú, que además de biodegradables son más fuertes que el acero.

No los voy a dejar sin las dos recetas de estas fotos. Ambas están buenísimas para el verano y se preparan en un dos por tres.

sandwiches

Para los sándwiches usé:

Pan italiano de 5 granos
Salsa romesco comprada hecha (se puede hacer en casa en unos minutos)
Capicola
Mozzarella fresca
Arúgula o lechugas
Tomates
Aceite de oliva

Pon las cantidades al gusto, con el romesco en una tapa del pan y en la otra aceite de oliva. Si quieres, ponle un poquito de sal al pan cuando le eches el aceite.

Agua de melón

Y para el agua de melón (así llamamos la sandía en Cuba y en Venezuela le dicen patilla):

2 tazas de cuadritos de melón sin semillas
2 cdas de jugo de limón
1 puñado de frutos del bosque o moras
1 puñado de hojas de menta
1 vaso de agua con gas (tipo Perrier o San Peregrino)

Mezcla los 2 primeros ingredientes en la batidora. Pasa el jugo por el colador o chino. Vierte en una jarra y agrega los frutos del bosque (yo le puse frambuesas amarillas, rojas y moras), las hojas de menta y el agua con gas. Remueve y agrega hielo y azúcar al gusto, si es que quieres ponerle.

Si quieres saber más sobre Restaurantware o encontrar ideas para tus fiestas, síguelos en Facebook, Instagram o Pinterest.

Daiquirí de menta

Daiquiri de Menta

Ahora que se pueden traer botellas de bebida de Cuba, si tienes algún amigo o familiar que vaya por allá, dile que te traiga una botella de menta, para disfrutar de este daiquirí. Yo hace años que no lo probaba y mami me trajo una botella de este licor la última vez que fue. Tal vez venden otro tipo de menta aquí, pero yo nunca me la he tropezado.

El daiquirí nació en una mina homónima del oriente de mi isla y fue concebido por un ingeniero llamado Cox. Dicen que luego lo hizo popular un cantinero español llamado Maragato, en el Café Tacón, situado donde hoy se encuentra el Gran Teatro de La Habana ¨García Lorca¨. En sus inicios se batían a mano azúcar, limón, ron y hielo. Y listo, pero cuando verdaderamente este trago saltó a la fama fue de la mano del catalán Constantino Ribalaigua Vert, que comenzó a hacer la versión frappé, usando una batidora, en la segunda década del siglo pasado, en el bar El Floridita, muy cerca del teatro.

El de menta no sé cuando surgió pero siempre me ha cautivado su color y frescura. Era un trago popular en las fiestas cubanas en mi adolescencia.

Ingredientes (para 1)

1 oz (30 ml) de licor de menta
1 cdta de azúcar
1 cda de jugo de limón
1 taza de cubitos de hielo

Preparación

En una batidora, bate el jugo de limón con el azúcar. Agrega el ron y vuelve a batir. Añade el hielo y bate entonces con la función trituradora de la batidora.

Al servirlo, adórnalo con una hoja de menta, una rodaja de limón o alguna fruta que contraste con el color de la menta. No olvides ponerle un absorbente, pajita o popote, como quieran llamarle.

Si tienes fresas por ahí puedes hacer esta versión mientras llega la menta.

P.D. Anoche soñé que regresaba a Cuba (hace más de 20 años que no voy) y ha sido extrañamente placentero. Es que casi siempre que sueño que estoy allá la cosa termina en pesadilla. Entre los temas recurrentes está el no poder salir y regresar a casa, en Miami. Pero anoche estaba en un mundo que ya desapareció, con toda mi familia en una fiesta como las de mi niñez. Todavía vivían mi abuelo, mis padrinos y la inocencia de sabernos a salvo y juntos. Entonces te despiertas y te acuerdas de la madre de alguien y esperas a que llegue la tarde para tomarte un daiquirí de menta.

¡Salud!

Daiquiri de menta

Cómo hacer limoncello

como-hacer-limoncello

Durante el viaje a Nápoles y la Costa Amalfitana el pasado septiembre, compré un paño de cocina que tenía pintado unos limones típicos de esta zona y cómo hacer limoncello con ellos.

No tenía idea de cuando lo iba a preparar pero un amigo me trajo una bolsa de limones franceses para hacer dulce y decidí probar la receta del paño con ellos. La piel de estos limones es diferente a la de los italianos, mucho más parecida a la de la naranja agria, pero su sabor es tan suave como los de Italia y me imaginé que iban a dar la talla. Así fue aunque cambié la receta, para variar. Aquí tienen ambos limones para que vean como lucen.

dos-limones

Lo primero que hice al llegar a la la Costa Amalfitana fue pedirme un limoncello en el Ristobar Midnight Sun, situado en una plaza que mira al mar en Minori, un pueblo pequeño y encantador. Allí llegamos por error, pues yo juraba que había hecho la reservación en Amalfi, que es la ciudad que sigue hacia el oeste, mucho más famosa, concurrida y también más cara.

minori

Iba en el bus mirando las montañas con sus terrazas sembradas de olivos y limones cuando se me ocurrió chequear en Google Maps la ubicación del hotel y descubrí que me había equivocado. Un señor que iba a mi lado me lo confirmó. Los italianos suelen ser muy amables y siempre te ayudan a encontrar el camino.

Y no saben lo que me alegra haberme confundido. Encontré la paz que necesitaba y el hotel en el que nos quedamos era fabuloso. La habitación tenía el baño y el piso de losa mayólica, tan linda que quería traerla a casa. Hicimos muy buenas migas con el dueño del Ristobar y sus hijas, que nos enseñaron como seguir el viaje y así terminamos dando un paseo precioso en barco por toda la costa hasta llegar a Sorrento. Además, allí fue donde más rico comimos en todo el viaje, en un restaurante tan alocado como puede sonarnos en español su nombre: La Locanda del Pescatore. Locanda es una barca pequeña.

Pero vamos a la receta. Miren que me gusta contar historias. Y más con lo que los he extrañado todos estos días que llevo sin publicar entre el ajetreo de dos ferias de libros y Acción de Gracias.

Para hacer el limoncello Les recomiendo usar un alcohol cuyo sabor no sea muy pronunciado. Yo usé un vodka llamado Sky.

limoncello2

La parte más difícil e importante de esta receta es asegurarnos de eliminar totalmente la corteza blanca pegada a la piel de los limones, pues si no, la bebida quedaría demasiado amarga. Les recomiendo hacer esta parte con un cuchillo pequeño y mucha paciencia.

También necesitarán paciencia para esperar a que esté listo, pues los pedazos de piel de limón deben reposar en el alcohol 4 días.

Con esta receta nos salieron casi 4 botellas. Pueden hacerla para su consumo y también para regalar esta Navidad. Lo recomiendo tanto de aperitivo commo de digestivo.

Ingredientes

7 limones franceses, sólo la piel, bien limpia
1 1/2 litro de vodka
1300 g de azúcar blanca

Preparación

Asegúrate de quitarle a la piel de los limones toda la corteza blanca y corta la cáscara en pedazos pequeños. En mi caso, la corté bien chiquita para que pudiera entrar y salir de las botellas.

Echa el alcohol en el mismo recipiente en que pongas las cáscaras y séllalo hermeticamente. Yo utilicé 2 botellas. Deja reposar durante 4 días en un sitio donde no le de mucha luz. Yo lo hice 6 días después por falta de tiempo y me funcionó.

Prepara un sirope con el azúcar y 1.3 litros de agua poniendo ambos ingredientes en una cazuela durante 10 minutos a fuego medio. El azúcar debe disolverse totalmente, pero debes tener cuidado no se convierta en un almñibar espeso.

Vierte el alcohol con las cáscaras de limón en la cazuela ya fuera del fuego y tápala. Deja reposar 10 minutos.

Cuela el resultado y viértelo en las botellas- Enfríalo bien antes de servir.