Header

Blog Archives

Orzo con camarones y pesto

Orzo con camarones y pesto

Hace poco en el mercado, miraba revistas mientras estaba en la cola para pagar y vi un orzo con camarones y pesto. Ya me tocaba casi pagar y no tuve tiempo de mirar la receta. Tampoco llevé la revista porque tenía en casa dos revistas más de comida por leer, pero sí me llevé la imagen grabada en mi cabeza y me inventé este plato.

El orzo es una pasta en forma de grano de arroz que es ideal para hacer ensaladas y también da para un risotto.

Con camarones y pesto queda deliciosa. Si le agregas algunos vegetales de estación como los guisantes y las habichuelas, que además acentúan el verde que ya el pesto le ha dado a la pasta, entra muy bien por los ojos y se llena de frescura.

Orzo con camarones y pesto

No me pude resistir a ponerle aguacate, pues no las comimos al tiempo. Y hubiéramos estado retratándola toda la tarde si no hubiera sido el hambre, pues nos pareció tan hermosa la bandeja así con todo.

Te recomiendo que hagas bastante porque la verdad que es difícil parar y si te queda luego, se puede comer hasta fría y es igualmente delicioso. Puedes hacer el pesto tradicional con albahaca si no te gusta el cilantro o si te parece muy atrevido.

Da para 4-6 raciones y demora poco más de media hora.

Orzo con camarones y pesto

Ingredientes

1 taza de orzo
1 taza de petit pois (guisantes), pueden ser congelados
1 taza de habichuelas (judías verdes)
2 cdas de mantequilla sin sal
16 a 20 camarones limpios y precocinados
1 aguacate
Hojas de albahaca para adornar

Para el pesto de cilantro:
1 taza de cilantro
1.5 cdas de piñones
1 diente de ajo
1/2 taza de queso parmesano
1/2 cdta de limón
Sal
Pimienta
1/2 taza de aceite de oliva

Preparación

Cocina el orzo según las instrucciones del paquete. Debe quedar al dente.

Aunque la pasta no se enjuaga para platos calientes, sí que la enjuago para las ensaladas. Escurre el orzo y luego enjuágalo con agua a temperatura ambiente. Escúrrelo otra vez.

Cocina los petit pois y las habichuelas en agua hirviendo con un poco de sal durante 5 minutos. Escúrrelos y ponlos en agua con hielo 1 minuto para parar la cocción. Vuélvelos a escurrir.

Lava los camarones, escúrrelos y sécalos con papel toalla.

Pon a derretir la mantequilla a fuego medio. Sube el fuego a casi el máximo y añade los camarones. Salpimiéntalos. Si puedes usar sal gruesa y pimienta fresca, mejor. Ya estos estaban cocinados, así que fue sólo dorarlos un poquito.

Para hacer el pesto, coloca el cilantro, los piñones y el ajo en un procesador de alimentos. Bate. Agrega el queso y sigue triturando. Adiciona el limón, una pizca de sal y otra de pimienta. Y sin dejar de batir, vierte el aceite poco a poco para que se mezcle bien y emulsione.

A mí me quedó la mitad del pesto y luego lo usé para tostadas y sándwiches. Si te decides a preparar bastante orzo, tal vez no te sobre.

Orzo con camarones y pestoPon la mitad del pesto sobre el orzo y mezcla hasta que toda la pasta tome el color verde de la salsa. Incorpora las verduras. Esparce la pasta en el fondo de la bandeja o de platos individuales y sirve sobre ellas los camarones y las lascas de aguacate. Adorna con unas hojas de albahaca.

Parecen muchos pasos pero todo es muy simple y el resultado es una pasta deliciosa y refrescante, ideal para la primavera o el verano, que se puede servir de entrante en pequeñas porciones o un buen plato de plato principal ligero.

Orzo con camarones y pesto

Si te gustó esta pasta, no dejes de compartirla en tus redes sociales. Muchas gracias,

Pastel de salmón sin horno

Pastel de salmón sin horno

En mi reciente visita a Washington DC quedé fascinada con libros de recetas antiguas americanas y en uno de ellos encontré este pastel de salmón sin horno, inspirado en una receta de 1794.

El libro donde aparece es Revolutionary Cooking. Over 200 Recipes Inspired by Colonial Meal (Cocina revolucionaria. Más de 200 recetas inspiradas en la cocina colonial). Fue uno de los que me llevé porque las recetas están adaptadas al modo de cocinar actual y se me hicieron fáciles dándole una mirada rápida en la tienda de Mount Vernon, la finca donde vivió y está enterrado el primer presidente estadounidense.

Por cierto, si van a Washington, traten de visitar esta finca museo que está a aproximadamente 30 minutos de la capital. Es un sitio con un paisaje precioso y se sorprenderán de todo lo que ahí existía y como era perfectamente sostenible por sí misma.

Pastel de salmón sin horno

Revolutionary Cooking, contiene además de las recetas, una introducción en cada capítulo sobre la historia de las comidas, costumbres e ilustraciones de utensilios que se usaron en diferentes épocas durante la colonia. Aprende uno muchísimo de historia norteamericana en sus páginas.

Cada receta cita el libro del que se ha tomado. El pastel de salmón es una variación de un “Crawfish in savory jelly” (Gelatina con cangrejo de río) del libro The Experienced English Housekeeper (La experta ama de casa inglesa), 1794.

Yo también le hice cambios a la receta sustituyendo algunos ingredientes y agregando otros. Usé leche de coco sin azúcar en lugar de leche porque se me había acabado, mostaza en pasta en lugar de en polvo porque pensaba que tenía pero de eso nada, y como tuve dificultades para que me cuajara la natilla, añadí maicena. Creo que la leche de coco era demasiado ligh y después de 20 minutos batiendo, me rendí y espesé la natilla con maicena.

El resultado, un pastel más light con un toque dulce de fondo que a mí me pareció muy agradable, pero a mi esposo no tanto porque no le gusta mezclar dulce con salado. En realidad era muy leve y el sabor de este pastel era muy delicado.

La historia ha sido larguísima, pero la receta de este pastel de salmón sin horno no es nada complicada. Se hace rápido. Sólo ten en cuenta que debes enfriarla 3-4 horas, o mejor de un día para otro.

Pastel de salmón sin horno

Da para 6 y está genial para el calorcito que ya se ha plantado por acá por la Florida.

Ingredientes

4 yemas de huevo
2 cdas de azúcar
1 cucharada de mostaza (la receta tiene 2 cdas de mostaza en polvo)
1 cdta de sal
2 tazas de leche de coco sin azúcar (o la leche que prefieras)
1 cda de maicena
2 cdas de agua
2 sobres de 0.25 oz de gelatina sin sabor
1 taza de agua fría
4 cdas de vinagre de manzana (la receta dice sólo vinagre)
3 latas de 5 oz salmón sin espinas ni piel (la original es con 2 latas de 7 oz)

Preparación

Bate las yemas de huevo con el azúcar, la mostaza y la sal. Añade la leche de coco y revuelve. Cocina a fuego medio en una cazuela mediana revolviendo constantemente para evitar que se pegue a las paredes. Cuando se empiece a hacer borbotones (a mí no me cuajó, recuerden) agrega la maicena desleída en 2 cucharadas de agua y sigue cocinando y revolviendo hasta que cuaje. Separa del fuego, pero mantén esta natilla salada caliente.

Disuelve la gelatina en el agua fría. Agrega el vinagre. Revuelve. Añade la natilla salada caliente y mezcla bien. Adiciona con cuidado el salmón escurrido y aplastado con un tenedor para que quede en pedazos bien chiquitos.

Vierte en un molde previamente untado de aceite con una capacidad de al menos 6 tazas y ponlo en el refrigerador de un día para otro.

Para desmoldarlo, sácalo del refri media hora antes de servirlo y pásale un cuchillo por el borde para que se desprenda fácilmente, como si fuera un flan. Para voltearlo, igual que un flan también, coloca un plato encima y víralo con plato y todo.

Decóralo a tu gusto.

Pastel de salmón sin horno

 

El libro recomienda servirlo con una salsa de pepino que lleva:
1 pepino pequeño rallado y bien escurrido
3-4 cucharadas de mayonesa
1 taza de crema agria (sour cream)
Sal al gusto
Para prepararla sólo debes mezclar los primero 3 ingredientes y luego ponerle la cantidad de sal que prefieras.

Nosotros lo comimos con ensalada de rábano, arúgula, espinacas y aguacate.

Y bueno, que cómo me decidí por este pastel de salmón… Todo por querer usar las 4 yemas que me sobraron de una pavlova. ¿Pueden creerlo?

Si tienen alguna duda sobre los ingredientes o para ver los libros de los que se habla en este post, pueden visitar mi tienda de Amazon.

 

Ají de gallina

Ají de gallina

Hace tiempo estaba por hacer ají de gallina en casa, pues es de esos platos que uno pide más en los restaurantes pero te pesa hacerlo en casa. Por fin me decidí a prepararlo tomando como guía el de Gastón Acurio.

La receta aparece en su nuevo libro Bravazo (Buenazo en algunos países) del que ya les compartí el arroz tapado. Queda delicioso, aunque un poco picante para quien no esté acostumbrado a comer picoso. Y eso que le puse menos de lo que dictaba el libro.

Hice otros cambios, como no ponerle ají Mirasol porque no tenía y usar pan integral.

Esta receta da para 4 y lleva una hora aproximadamente.

En estos días he estado en casa de reposo con la ciática y mi esposo hizo prácticamente todo, incluso las fotos de este post. Ninguno de los dos nos dimos cuenta que habíamos dejado una parte no tan linda de los huevos hervidos a la vista. Ya había mucha hambre en el ambiente y yo con mis dolores apenas podía estar de pie.

Ají de gallina . Receta peruana

Ingredientes

1 pechuga de pollo
Sal
2 rebanadas de pan de molde (yo usé pan integral)
1/2 taza de leche evaporada
2 cdas de aceite vegetal
1 cebolla morada bien picadita
3 dientes de ajo machacados
1 cda de pasta de ají amarillo
1 cda de pasta de ají panca
1/2 taza de caldo de pollo (del que has obtenido cocinando la pechuga)
2 cdas de queso Parmesano rallado
2 cdas de nueces picadas

Se sirve con:
2 huevos duros (1/2 huevo por persona)
4 aceitunas peruanas (yo no tenía y usé kalamatas)
Papas hervidas

Preparación

Corta la pechuga en 4 o 6 pedazos y colócala en agua con sal. Hiérvela durante media hora a fuego medio. Retira la espuma que haga el caldo, usando una espumadera.

Una vez listo el pollo, retíralo del caldo y deja que se refresque antes de deshacerlo en tiras gordas. No ripiado. Si la pechuga tiene hueso o piel, elimínalos. Reserva el caldo.

Retira la corteza del pan y remójalo con 1/4 de taza de leche evaporada.

Sofríe la cebolla a fuego medio durante 5 minutos aproximadamente. Añade el ajo machacado y sofríe otros 2 minutos. Adiciona las pastas de ají y un par de cucharadas de agua. Sigue sofriendo unos 4 o 5 minutos, hasta que el aceite se separe del resto de los ingredientes de este sofrito.

Agrega el pan remojado, rompiéndolo con una cuchara de madera. Cuando empiece a hacer burbujas, añade media taza del caldo en que cocinaste la pechuga. Puede que necesites otro poco, dependiendo del espesor que quieras darle a esta receta.

Echa el pollo en la cazuela con el resto de la leche evaporada. Comprueba la sal. Añade otro poco de caldo o de leche evaporada de ser necesario.

Adiciona parte de las nueces y del queso Parmesano. Sigue cocinando un par de minutos más.

Ají de gallina. Receta peruana

Puedes hervir los huevos con antelación o en medio del resto de la receta. Yo lo hice ya al final. Los dejo 5 minutos después que hierve el agua y luego los pongo en agua con hielo un minuto para que no se sigan cocinando. Me encanta la textura de la yema en este punto.

No tenía papas en casa, así que lo serví con boniato, huevo duro y aceitunas kalamatas porque tampoco tenía las peruanas. Lo espolvoreamos con el resto de las nueces y el queso Parmesano.