Header

Blog Archives

Ensalada de lechuga iceberg

ensalada wedge

Ensalada de lechuga iceberg

Hubo un tiempo en que al menos una vez a la semana me pedía ensalada de lechuga iceberg en un restaurante cerca de la oficina. Me encantaba sobre todo por la textura crujiente de esta lechuga. La servían con cebolla morada picada bien finita y un aderezo de queso azul delicioso.

El otro día me dio por hacer una ensalada wedge, que es como se llama en inglés, más tradicional y supersimple; usando un poco de salsa de blue cheese que me había sobrado. A la salsa sólo le puse un poco de agua para que no fuera tan espesa (ver la receta aquí) y el resto fue lavar bien la lechuga, ponerle encima unos tomates cherry cortados a la mitad y cocinar unas cuantas tiras de bacon que luego piqué bien chiquitas para distribuir sobre la ensalada.

Le puedes agregar también cebolla cortada en juliana, bien finita; nueces o almendras, tostadas previamente y picaditas; o algunas hierbas aromáticas como perejil o estragón (tarragon), picaditas también.

Últimamente también he visto servir esta ensalada poniendo la lechuga unos minutos en la parrilla y queda vistosa y sabrosa. Hasta ahora sólo la he comido de este modo fuera de casa. Creo que voy a tratar de hacerla de este modo en el cookout de Memorial Day y les muestro la foto luego.

Ensalada de lechuga iceberg

Ensalada de lechuga iceberg

La lechuga iceberg es la que suelen usar los restaurantes para las hamburguesas o cortada en tiritas finitas para poner en los tacos. Si llevas una dieta baja en carbohidratos la puedes usar como sustituto del pan y la tortilla en estos platos. Envuelves la hamburguesa con tomate, queso y bacon en una de sus hojas y te quedará espectacular. Incluso le puedes poner mayonesa, mostaza y kétchup mezclados si te apetece. No es de las lechugas más nutritivas y tiene más carbohidratos que las demás, pero igual es baja en calorías y aporta vitamina A y K.

En la ensalada que les traigo hoy la lechuga se sirve en porciones grandes (wedges), debe estar fría y hay que lavarla bien antes de servirla. Para ello, le quitas las hojas exteriores y luego cortas el corazón o cogollo. Una vez retirado el corazón, la pones bocabajo bajo el agua y la enjuagas con cuidado, de modo que el agua entre y salga entre las hojas. Luego la escurres bien, la cortas en cuartos y listo. Se sirve como en la foto. Una lechuga da 4 raciones.

¿Viste que fácil? ¿Te animas a prepararla?

Pizzas rápidas de polenta y chorizo

Pizzas rápidasa de polenta chorizo

Hace unos días, mirando el libro Tus recetas sin gluten, se me ocurrío hacer estas pizzas rápidas de polenta y chorizo, que son más bien súper-rápidas. En las del libro cocinabas la polenta, la ponías en un molde, la dejabas enfriar y luego la cortabas en triángulos. Es muy fácil si usas polenta instantánea; pero las mías las hice con la polenta que venden ya cocida, en forma de salchichón, por lo que sólo había que cortarla, ponerle encima los ingredientes y calentarlas en el horno. En 15 minutos tenía la comida lista.

De cualquiera de las dos formas, quedan muy sabrosas y te las recomiendo para una comida ligera, acompañadas de ensalada, o para picar en una fiesta. Puedes usar salsa para pizzas o espaguetis ya lista para comer o preparar tu propia salsa en casa.

Tus recetas sin gluten de Raffaella Oppimitti, especialista en marketing y autora también de ¡Soy celíaco, no estoy enfermo!, comienza definiendo los principios y consejos básicos para una vida sin gluten; sigue con aperitivos y termina con postres, pasando antes por tartas, pizzas y pastas. Reúne platillos fáciles y deliciosos que te harán sentir que comer sin gluten no es un sacrificio. Se los remiendo tanto a celíacos como a aquellos que han decidido dejar de consumir esta proteína que encontramos en el trigo y otros cereales. El libro lo he visto en mi oficina y personalmente, aunque no sigo esa dieta, me han encantado las recetas y me ha dado muchas ideas.

Ahora vamos a las pizzas de polenta, que nos va a tomar menos tiempo que ese post.

pizzas de polenta

Ingredientes

Aceite para untar una bandeja resistente al horno
18 oz (510 g) de polenta cocida
1/2 taza de salsa de espaguetis
2/3 de taza de queso rallado (usé mozzarella)
Varias lascas de chorizo
Orégano fresco para adornar
Tu ensalada favorita para acompañar (opcional)

Preparación

Precalienta el horno a 400⁰F (200⁰C). Forra una bandeja con papel aluminio y úntalo ligeramente de aceite.

Corta la polenta en ruedas de 1 centímetro, desechando las puntas. Salen unas 10 rueditas. Colócalas en la bandeja. Echa sobre cada rueda un poco de salsa y de queso rallado. Hornea durante 10 minutos aproximadamente, de modo que el queso se derrita y la pizza se caliente.

Mientras tanto, corta el chorizo en cuadritos. Cuando estén listas las pizzas se lo colocas encima y las adornas con unas hojitas de orégano.

Pizzas de polenta y chorizo

Si te gustaron estas pizzas, tal vez te gusten estas con hot dogs, que no están libres de gluten pero también son deliciosas y te garantizarán una cena rapidita y divertida.

Hoy 12 de noviembre, sale a la venta mi libro en España. Ya está disponible en Carrefour, Casa del Libro, Amazon y El Corte Inglés y en otras librerías. Pueden seguir sitios de venta y preventa aquí. Estoy nerviosísima y loca porque me lleguen mis ejemplares para terminar de creerme ese sueño hecho realidad.

A Estados Unidos llega alrededor del 20 de diciembre. Así que guarden un huequito en sus compras de Navidad, jajaja.

Ensalada de calabaza asada

Ensalada de calabaza asada

Hace días compré unas calabazas con la idea de hacer una crema, pero terminé haciendo ensalada. Se veía tan linda cortada en rueditas… con su forma de flor. Me acordé de una ensalada que vi en algún sitio en internet de pasada. Lamentablemente no recuerdo si en Pinterest, Instagram o algún email, pero me dispuse a prepararla usando los ingredientes que tenía en casa y ha quedado esta ensalada de calabaza asada, muy otoñal, en la que definitivamente reinaba la calabaza. Había hecho carne y la dejamos para luego, porque el sabor de la calabaza era tan rico, que se merecía todo el protagonismo.

Te recomiendo esta ensalada para comenzar la cena de Acción de Gracias (Thanksgiving), así que compártela en tus redes sociales y la tendrás a mano cuando vayas a preparar la comida para esta celebración, que ya se nos viene encima.

Esta receta da para dos y lleva como 45 minutos de preparación. A mí me llevó 15 minutos cortar la calabaza y limpiarla, el resto es facilísimo y la media hora es sobre todo para que la calabaza cocine solita en el horno.

Ensalada de calabaza asada

Ingredientes

1 calabaza pequeña (usé Tiger Striped Pumpkin)
3 cdas de aceite de oliva virgen extra
Sal gruesa
Pimienta
2 tazas de arúgula
1 taza de berro
8-10 tomates cherry
1/2 cebolla morada
2 cdas de queso de cabra desmoronado

Para el aliño:
2 cdas de aceite de oliva virgen extra
2-3 goticas de aceite de trufas (opcional)
1 cdta de vinagre rojo
Sal
Pimienta

Preparación

Corta la calabaza en ruedas y elimina las semillas. Precalienta el horno a 425⁰F (220⁰C) y mientras tanto, unta las ruedas de calabaza con el aceite y salpimiéntalas con la sal gruesa y preferiblemente pimienta negra molida al instante.

Coloca las ruedas de calabaza en una bandeja resistente al horno y hornea durante 15 a 20 minutos. Comprueba que están listas pinchándolas con un tenedor. Deja que se refresquen un poco mientras unes la arúgula y el berro en una bandeja, le agregas los tomaticos cortados a la mitad y la cebolla cortada en tiras finas, ya sea con un cuchillo bien afilado o con una mandolina. Puedes ir preparando también el aliño, batiendo todos los ingredientes hasta que el aceite emulsione.

Finalmente, añade las ruedas de calabaza y el queso a la ensalada. Sirve en 2 platos y que cada cual se ponga aliño al gusto.

Ensalada de calabaza

La cáscara de la calabaza se puede comer y queda blandita, pero si quieres puedes irla retirando mientras comes.