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Pizzetas de hot dogs

Pizzetas de hot dogs

Hoy vuelvo a sacar inspiración del viaje a Japón (acabada de llegar de Madrid) y les traigo un plato nada japonés, unas pizzetas de hot dogs. La idea surgió del Sōsēji doggu (viene del ingles sausage dog), una salchicha o hot dog envuelta en pan, que venden en los kombini (de convinience stores) que hay en todas las ciudades japonesas a cada tres pasos.

Este tipo de tiendas son una de las mejores opciones para comer barato cuando andas por allá, por la variedad de productos a buen precio que puedes encontrar en ellas. Hay varias cadenas, entre ellas, 7 Eleven, Family Mart, Lawson y Sunkus. Ahí puedes comprar bebidas (algunas bien raras para los occidentales como es Pocari Sweat), alimentos listos para comer fríos y calientes, artículos de primera necesidad como pan o leche; así como alchol, cigarrillos, revistas, medias, camisas, corbatas, alguna medicina, chocolates y no sé cuantas cosas más. Cuesta creer cuánto colocan en esos espacios relativamente pequeños. Además, es el lugar para ir al baño cuando andas en la calle, como en Italia o en España son los bares.

Preparan comidas muy curiosas y bien presentadas, como el tosto tamago que les enseñé a hacer en los principios del blog. También venden sushi, bentos, yakisoba, sopas instantáneas, pollo frito (karaage), que vienen de maravillas para comer algo ligero y barato durante tus vacaciones, de paso entre una atracción turística y la siguiente, pero también para comprar cualquier cosita que se te olvidara comprar en el mercado, o se acabe inesperadamente, si vives allá.

Por cierto, los supermercados también son una buena opción para comer barato si visitas Japón. El surtido de alimentos listos para comer es increíble y al final del día rebajan lo que les va quedando.

Psando a la receta que nos ocupa hoy, les puedes agregar otros vegetales, untar el pan de aceite para hornearlo o servirla con los ingredientes clásicos para servir un hot dog, mayonesa, mostaza, kepchup, lo que te guste ponerle encima. Estos míos son una versión bastante light y quedan con un sabor suave. Los pueden servir con ensalada si se sienten demasiado culpables, pero un hot dog de vez en cuando no mata a nadie. Les encantarán a los niños. Son ideales para una noche de ver películas en casa o para llevar a picnics, a la playa, o la piscina, así como para una fiesta con los peques.

Pizzetas de hot dogs

Ingredientes

Aceite en espray Pam o el que prefieras
1 masa para pan francés de Pillsbury (o tu masa de pan preferida)
1/4 de taza de harina
1/2 taza de queso mozzarella rallado
4 hot dogs
3 tomaticos rojos
1 tomaticos amarillos

Preparación

La masa de Pillsbury no debes estar congelada. Mejor que se mantenga a la misma temperatura que la compras en el mercado.

Precalienta el horno a 350°F (180°C) y forra una bandeja con papel de horno o de aluminio. De ser necesario, unta con aceite en espray la superficie.

Espolvorea la harina sobe una superficie lisa y corta la masa cilíndrica de Pillsbury en 4 partes iguales. Aplasta un poco una de mas masas con los dedos y luego estírala con el rodillo de modo que quede con un grosor de poco más de 1 cm (1/2 pulagada). Ponle por encima 1 cuarto del queso rallado, 1 hot dog y unas mitades de tomate. Colócalo en la bandeja. Has lo mismo con el otro tercio de los ingredientes.

Mete la bandeja al horno durante 17-20 minutos.

Cuando estén listos, deja que se refresquen unos minutos sobre una parilla.

10 formas de usar las sobras de pollo

sobras de pollo

El pollo es una de las carnes más socorridas, no es caro y es saludable. En casa consumimos bastante y a veces hasta cocinamos una cantidad grande de pechugas el sábado o el domingo para tenerlas a mano entre semana. Estas son algunas de las 10 formas de usar las sobras de pollo en mi casa. Me encantaría saber cómo las usas tú, que siempre viene bien variar los platos de nuestras cocinas.

Aquí en Estados Unidos en muchos mercados venden pollos enteros asados de $5 a $7 y es muy común comprar uno antes de llegar a casa, sobre todo cuando se nos hace tarde y no queremos llegar a comenzar a cocinar. Nos comemos un pedazo y luego no sabemos qué hacer con el resto. Aquí también vienen al caso estas 10 variantes que espero te ayuden en tu día a día.

Pizza-buffalo-de-pollo

1 – Ensalada – Entero o cortado en cuadritos, especial para una ensalada Caesar o la famosa Waldorf.

2 – Pies, empanadas o quiches – Si ya tienes el pollo cocinado y compras la masa hecha, pueden estar listos en media hora y son ideales para comer con ensalada de lechugas durante el verano o los brunchs del fin de semana. Yo hago uno pasando el pollo por el procesador y me quito unos cuantos minutos de encima de cortarlo; pero mi preferido es una receta turca llamada pilaf con velo.

3 – Pizza – combinándolo con tus ingredientes favoritos puedes crear una pizza con salsa Alfredo o Buffalo.

Croquetas de pollo

4 – Croquetas – Una de las formas en que más lo usaba mi abuelita. Y mi amiga Isbel las hace de muerte lenta. No te puedes perder su receta.

5 – Causa limeña – Las causas son divinas con pescados y mariscos, pero mi madre no los come y prefiero preparársela con pollo.

causita

6 – Pastas – A mí no me gusta mucho ponerle pollo a las pastas, pero si es en una ensalada fría con macarrones, me la como toda. Para la pasta Alfredo, que tanto le gusta a todos, les recomiendo esta receta light.

7 – Cuscús – Este es mi nuevo vicio ya sea en las noches o para llevar al trabajo. Adoro el cuscús, sobre todo porque está listo para comer en 5 minutos. Le pongo vegetales y pollo por encima y a disfrutar de un plato colorido y delicioso en menos de 1/4 de hora.

8 – Sándwiches – Le pones un poco de pesto tradicional o el de tomates marinados a un pan italiano, agregas lechuga, queso mozzarella y pollo y voilà! ¡Tremendo sándwich!

pesto de tomates secos

9 – Comida mexicana – En unos tacos con vegetales salteados, tostadas con lechuga y crema por encima, quesadillas con salsa de melocotón o de mango a un lado, enfrijoladas y enchiladas. Muchísimas opciones deliciosas. Moraleja, siempre ten pollo, tortilla y salsa en el refrigerador.

10 – Arroz frito – Tanto las sobras de pollo como las de carne, son buenísimas para juntar con sobras de arroz y preparar una comida china casera en minutos, mucho más sana y deliciosa que la que encargamos.

 

Un libro para que los niños coman frutas

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Carlota y Clara son dos hermanas que viven en un pueblo rodeado de árboles frutales y un día se les ocurre un juego según el cual “cada día de la semana elegirían un color, pensarían en una fruta de esa tonalidad, inventarían una historia con ella y en la tarde la tomarían para la merienda.”

Van pasando los días y las niñas se van inventando historias que tocan temas como la paz, las mascotas, la amistad, la familia y por supuesto la alimentación saludable. A través de frases divertidas y preciosas ilustraciones llenas de imaginación los niños aprenderán los colores y las frutas.

Divertido para los niños y muy útil para que tanto padres como educadores muestren a los más pequeños lo divertido que puede ser comer frutas.

El libro es parte de la colección de mis editoriales preferidas, Cuento de Luz, una casa española que “…publica historias que dejan entrar luz, para rescatar al niño interior, el que todos llevamos dentro”.

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Cuento de Luz es respetuoso con el medioambiente. Su fundadora, Ana Eulate, escribía desde niña y este proyecto ha sido la realización de un sueño, después de que dejara su trabajo en Relaciones Exteriores del gobierno español.

Les recomiendo muchísimo cada una de las historias de Cuento de Luz, ¨historias para navegar con la imaginación y contribuir a cuidar nuestro planeta, a respetar las diferencias, eliminar fronteras y promover la paz. Historias que no adormecen, sino que despiertan…¨ Sus mensajes no entienden de fronteras y sus ediciones son muy cuidadas y de calidad. Además, la editorial tiene un fuerte compromiso social. Algunos de sus títulos se destinan a pequeñas fundaciones dedicadas a proyectos de escolarización, nutrición infantil o relacionados con el medioambiente. Todos sus álbumes ilustrados están disponibles en inglés y español.

Aquí pueden ver más información sobre el libro y aquí lo pueden comprar en español en Estados Unidos.

Yo no he sido compensada por contarles de este libro, pero uno de ustedes sí puede serlo. La editorial me ha hecho llegar un ejemplar para regalar y si vives en Estados Unidos puedes ganarlo dejando un comentario en este post de Instagram y de paso, te invito a seguirme en esa red social que cada vez me gusta más y dónde suelo dar avances de las próximas publicaciones en el blog. El sorteo termina el domingo 19 de abril y anunciaré el ganador en el mismo post de Instagram.