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Lentejas vegetarianas

Lentejas vegetarianas

Las lentejas me gustan de todas formas: con arroz, en ensaladas, timbalitos que salen por error, sopas frías, paté y por supuesto con embutidos, pero estas lentejas vegetarianas me han ganado el corazón.

Este plato tan colorido y reconfortante se ha convertido en uno de mis preferidos y espero te encante.

Hay quien dice que las lentejas saben a tierra pero la verdad que ese sabor nunca me ha venido al comerlas. Otros odian las acelgas por amargas, pero les juro que en potajes son lo máximo. Y estas lentejas con acelgas apenas cocinadas y aún un poco crujientes, no se las pueden perder.

Leí hace unos meses en un libro de cocina que los vegetales con que ablandas las legumbres o haces el caldo pierden sus propiedades y estas se quedan en el resto de los ingredientes y sobre todo en el caldo, por lo que es mejor sacarlos, desecharlos y volverle a poner vegetales nuevos. Lo he hecho últimamente y se nota la diferencia, sobre todo en el sabor de la zanahoria. Si prueban esta receta y lo hacen de ese modo, se van a acordar de mí.

Receta para 4-6.

Lentejas vegetarianas

 

Ingredientes

1 taza de lentejas
1 hoja de laurel
1 zanahoria, dividida en dos
1/2 tallo de apio y algunas de sus hojas
2 cdas de aceite de oliva virgen extra
1/2 cebolla, picadita
1/2 pimiento rojo, picadito
1/2 tomate, picadito
1/2 cdta de orégano seco
Sal
Pimienta
4 hojas de acelga

Lentejas vegetarianas

Preparación

Cocinar las lentejas a fuego medio con 4 tazas de agua y los tres ingredientes que siguen (sólo una de las mitades de la zanahoria). Ir sacándole la espuma que hagan usando una espumadera. Estarán listas como en media hora. Retira los ingredientes del 2 al 4.

Calienta el aceite de oliva y pocha la cebolla. Añade el pimiento y el tomate y sigue cocinando hasta que todos los ingredientes estén tiernos. Agrega la otra mitad de la zanahoria cortada en rueditas (o semi ruedas, según el diámetro del vegetal) y sigue cocinando un par de minutos más. Vierte el sofrito en las lentejas.

Salpimienta al gusto y añade el orégano. Cocina durante 10 minutos.

Mientras tanto, lava bien la acelga, sécala entre dos pedazos de papel toalla y córtala en tiritas. Separa las partes duras del tallo y del centro, córtalas en pedazos de 2 centímetros y échalos a las lentejas. El resto de la hoja debe darte como 4 tazas y se las vas a poner al final, cocinándolas sólo un par de minutos.

Puedes ponerle un chorrito adicional de aceite de oliva virgen extra antes de servir. Puedes disfrutarlo como primer plato sirviendo una porción mediana y da para 6, o comerlo como plato principal (es suficiente) y da para 4.

Jamón glaseado con mermelada de Bourbon y jengibre

Jamón glaseado con mermelada de Bourbon y jengibre

Este jamón glaseado con mermelada de Bourbon y jengibre lo preparé para la cena de Noche Vieja y mi familia lo adoró. Es una receta que les recomiendo guardar en su Pinterest o imprimir para que la prueben sin falta. Ya que ahora me imagino que el jamón de Navidad es historia. En Estados Unidos tocaría ya para la Pascua.

Yo aproveché para matar varios pájaros de un tiro. En casa había antojos de jamón glaseado, quería otra carne para la cena y se avecinaba el reto Cooking the Chef y tocaba preparar una receta para el 5 de enero.

La chef elegida este mes es Donna Hay, a pesar de haber publicado más de 25 libros, de tener programas de televisión y su propia revista, no la conocí hasta hace unos meses, cuando la compañía para la que trabajo, Penguin Random House, compró Ediciones B. Aunque es un fondo que conozco bastante, me puse a estudiarlo con más calma y me tropecé con Donna. Quedé encantada y me puse a seguirla en sus redes sociales. Este jamón de hecho, lo tenía guardado con la ilusión de probarlo. Ya tenía comprada la mermelada de naranja y todo.

Si quieres saber más de Donna y ver el resto de las recetas de Cooking the chef este mes, pueden visitar esta página.

Jamón glaseado con mermelada de Bourbon y jengibre

Cuando estaba preparando el glaseado me tropecé con los pedazos de confitura de naranja y pensé que debí haberla triturado en la batidora, pero terminaron dándole un lindo toque a la presentación. La receta original de Doonna la pueden ver aquí.

Me parecía demasiado líquido para el jamón; sin embargo, el resultado fue perfecto. Al menos ayudó a que no quedara seco por dentro. Sinceramente, apenas he hecho jamón otras dos veces y ambas hace bastante tiempo. No me di cuenta que mi jamón era mucho más pequeño y le di con todo. Va tal cual lo hice. Y con la pena de todo el glaseado que se me ha quedado y que está de película. Tal vez le quede bien por encima a un queso brie calentico. Se aceptan ideas… pues me han quedado casi dos tazas. Dicho esto, tengan en cuenta que necesitan una bandeja onda resistente al horno para hacer esta receta.

Mi jamón ya venía con los cuadritos de encima marcados y con las lascas marcadas a cierta profundidad, por lo que no pude lograr el efecto diamante de la Hay. Tampoco le quité la corteza, más creo que igual se le ven lindos los clavos. Ojo: advierte a tus comensales que deben sacarlos antes de comer porque les puede estropear el sabor de la comida masticar uno de ellos. Le pasó a uno de mis primos y se sentía trasladado al dentista.

Da para 8 raciones.

Jamón glaseado con mermelada de Bourbon y jengibre

 

Ingredientes

1½ tazas (510 g) de mermelada de naranja
1 pedazo de jengibre de 6 cm (2.5 pulgadas)
1 diente de ajo
2 tazas (350 g) de azúcar moreno
3 tazas (750 ml) de agua
2 cdas de mostaza Dijon
¼ de taza (60 ml) de Bourbon
1 jamón de 3 lb (sin hueso) (yo usé Applewood de Boar’s Head)
Clavos de olor enteros, para decorar

Preparación

Precalienta el horno a 350°F (180°C). Pon el jengibre, el ajo, la mostaza y un poco de las 3 tazas de agua en la batidora y tritura. Échalo con el resto del agua, la mermelada y el azúcar en una cazuela mediana a fuego medio y déjalo hervir 15 minutos removiendo a cada rato. Retira del fuego y añade el bourbon.

Mientras tanto, coloca los clavos de olor en el jamón.

Coloca el jamón en una bandeja profunda ligeramente engrasada y échale el gaseado por encima. Cocina durante una hora y cada 15 minutos le pones por encima un poco del glaseado hasta que esté dorado y brillante.

Puede servirse con un poco del glaseado a un lado.

Ya el reto cumple 3 años el mes que viene. A ver que sorpresa nos trae la celebración. De momento celebremos el Año Nuevo. ¡Muchas felicidades, salud y comidita rica en este 2018!

 

Pasta al horno con camarones

Pasta al horno con camarones

Hace unos días me puse a ver una serie de comida de la Costa Amalfitana y alguien habló de que ya no era pecado mortal para algunos en Italia mezclar pescados y mariscos con queso. Tal vez eso era lo que tenía en mente cuando hice esta pasta al horno con camarones.

Es básicamente una receta de macaroni & cheese con sabores delicados. Si quieres darle un toque más pronunciado tal vez sería buena idea aromatizar el aceite en el que vas a hacer los camarones con ajo y peperoncini, pero en mi caso, quería sentir el sabor de los hongos que he usado.

Tanto el hongo shiitake como el shimeji son muy aromáticos y aportan umami a esta receta, al igual que las chalotas. Combinan tan bien con la bechamel que casi que me pongo a hacer croquetas en lugar de la pasta; pero quería tener la comida lista pronto, así que esas croquetas fueron pospuestas.

Pasta al horno con camarones

Si no encuentras estos hongos puedes usar champiñones y regresar a la idea del ajo y el peperoncini en el aceite. Creo que quedaría muy rica también la pasta al horno así.

Esta receta da para 2 personas y está lista en 1 hora aproximadamente.

Ingredientes

1/3 de taza de hongos shiitake secos
1 taza de leche
1 hoja de laurel
3 cdas de mantequilla
2 cdas de aceite de oliva virgen extra
2 chalotas bien picaditas, separadas
2 cucharadas de harina de trigo
3 cdas de queso Parmesano rallado
Sal
1 pizca de pimienta
1 pizca de nuez moscada
200 g de pasta (usé penne rigatte)
1/2 taza de hongos shimeji oscuros (brown beech)
12 camarones
1 cdta de panko o de pan rallado

Pasta al horno con camarones

Preparación

Pon a hidratar los hongos shiitake en agua tibia. Estarán tiernos en 20 minutos.

Calienta la leche a fuego bajo con la hoja de laurel. No debe hervir.

Derrite 2 cucharadas de mantequilla con 1 de aceite de oliva en una cazuela mediana y agrega una de las chalotas picaditas. Saltea a fuego medio durante 5-6 minutos. El aceite evita que la mantequilla se queme. Agrega la harina y mézclala bien para hacer la bechamel. Cocínala durante 2 minutos.

Retira el laurel de la leche y ve añadiéndola en 3 partes a la mezcla con harina, para hacer una bechamel. Cada vez debe quedar libre de grumos. Ponle el queso parmesano, la pizca de pimienta, la de nuez moscada y sal al gusto.

Si te queda muy espesa la bechamel, ponle un poco del agua en que remojaste los shiitake. Remueve bien. Retira la cazuela del fuego y tápala con papel film para que no se ponga dura la salsa en la superficie. Reserva.

Pon a calentar agua para cocinar la pasta y mientras seca los shiitake y córtalos en pedazos de 1 centímetro. Lava bien los hongos brown beech y córtale la parte de abajo del tallo que suele ser a la que se le queda más tierra. Escurre bien los camarones, sécalos con papel toalla y salpimiéntalos.

Precalienta el horno a 400⁰F (200⁰C).

Pasta al horno con camarones

Cocina la pasta -que debe quedar al dente, pues luego se sigue cocinando en el horno- según las instrucciones del fabricante.

Mientras, pon a derretir la cucharada de mantequilla y la de aceite que te quedaban en una sartén. Incorpora la otra chalota picadita y los shiitake. Cuando estén pochaditos, unos 5 minutos más tarde, sube el fuego y añade los camarones y los hongos shimeji. Saltea removiendo a cada rato. Rapidito, que los camarones no pueden cocinarse mucho, es sólo para que cambien de color.

Una vez lista la pasta, escúrrela y agrégala a la cazuela con la salsa bechamel. Adiciona también los camarones y el resto de lo que has preparado en la sartén. Mezcla bien todo y viértelo en una sartén de hierro o en una fuente resistente al horno. Espolvorea el panko por encima.

Hornea 20 minutos y luego aplica el broil unos 5 minutos.

Sirve de inmediato.

Si te ha gustado, compártela en tus redes sociales para tenerla a mano cuando quieras prepararla.