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Arroz con leche tradicional

Arroz con leche tradicional

Hace unos días vi un arroz con leche asturiano con caramelo encima, como la crema catalana. Quise hacerlo, sin embargo algo no fue bien con el mechero y el azúcar quemada y terminé con arroz con leche tradicional.

De todos modos decidí retratarlo y ponerlo en el blog porque me di cuenta que no lo tenía, y que en mi libro el arroz con leche está hecho con leche condensada -que es como aprendí a hacerlo en Cuba en tiempos en que la cuota de azúcar no nos llegaba a fin de mes o sólo había azúcar morena de mala calidad, pero la leche condensada era bastante fácil de conseguir.

Esta receta tradicional no sólo me trae el recuerdo de las cuotas y las limitaciones. También me trae el olor del hogar de mis abuelos y su cariño sin límites. No pudimos dejar de raspar el fondo del caldero después de llenar las cazuelitas. Que rica esa parte tan cremosa, así cuando todavía está tibio el arroz con leche.

Disfrútalo mucho con tu familia, que ciertos momentos simplemente no vuelven.

Da para 6-8 raciones.

Arroz con leche tradicional

Ingredientes

1 taza de arroz bolito, tipo Valencia
1/4 cdta de sal
1 litro de leche
1 pedazo de cáscara de limón (amarillo)
1 palo de canela
1/2 taza de azúcar
1 cda de coñac (opcional)
Canela en polvo

Preparación

Lava el arroz varias veces. Escúrrelo cada vez. Ponlo con 3 tazas de agua y la sal en una cazuela. Déjalo hervir a fuego medio. Muévelo a cada rato.

Mientras, a fuego medio también, aromatiza la leche con la cáscara de limón y la canela. Agrega el azúcar para que se vaya disolviendo.

Cuando se seque el arroz, agrega la leche y el coñac. Cocina durante 20 minutos, removiendo a cada rato. Cuando comience a secarse, cocina otros 15 minutos a fuego bajo y sigue moviéndolo a cada rato.

Sirve en cazuelitas o copas individuales y espolvoréalo con canela en polvo al gusto.

Arroz con leche tradicional

Si no puedes comer lácteos, te recomiendo mi arroz con leche de coco.

¿Qué postres te recuerdan tu infancia?

 

Flan de matcha

Flan de matcha

He intentado un par de veces hacer flan de matcha pero hasta ahora no se me había dado. Estaba encaprichada en hacerlos pequeños, en moldes individuales, pero por alguna razón no me gustaba la textura o el color, o sabía más a huevo que a matcha.

Este flan no me quedó de un verde tan pronunciado como muchos postres de matcha que veo por ahí pero el sabor y la textura eran exquisitos.

El sabor a matcha no es tan intenso, pero se siente. Este es un sabor adquirido. Hay gente que no lo soporta. A mí me encanta y creo que hasta podría ponerle otra cucharada al próximo flan a ver que tal. A mi madre que no le gusta tanto, le encantó el flan y en la oficina también fue un éxito. Ya saben que la mitad de los dulces terminan allá.

Recomiendo batir los huevos con suavidad al prepararlo y así evitar que el flan quede con muchos huequitos en su interior. Este sólo tenía agujeros en el borde.

Flan de matcha

Ingredientes

Caramelo para el molde
1 lata de 14 oz de leche condensada
1 lata de 12 oz leche evaporada
4 cdas de matcha en polvo
1 pizca de sal
5 huevos

Preparación

Precalienta el horno a 350⁰F (180⁰C).

Cubre el fondo del molde con el caramelo. Yo he usado caramelo del que viene ya listo para cubrir el molde. Si quieres hacerlo desde cero, puedes ver la receta aquí.

Bate la leche evaporada, la condensada, el matcha en polvo y la sal con un batidor manual. Ve agregando los huevos uno a uno y bate con suavidad. Vierte en el molde con caramelo.

He usado una flanera con tapa, pero puedes cubrir el molde que uses con papel aluminio.

Coloca el molde en una bandeja con agua y colócala en el horno. Cocina el flan al baño María durante 1 hora.

Una vez listo, deja que se refresque un par de horas antes de desmoldar. Si quieres enfriarlo rápido, coloca el molde en un recipiente con agua y hielo. Puede ser la misma bandeja que has puesto al horno.

Enfría un par de horas más en el refri antes de servirlo. Mejor de un día para otro. Puedes acompañarlo con crema batida.

Comparte en tus redes sociales para guardar la receta.

Pueden ver la flanera en mi tienda de Amazon. No es imprescindible para hacer un flan pero es muy práctica.

Y hablando de flanes…¿Cuál es tu preferido o cuál te gustaría aprender a hacer?

 

 

Boniato acaramelado

Boniato acaramelado

La receta de boniato acaramelado se la debo a una de mis seguidoras hace bastante tiempo y un par de semanas atrás he tenido la suerte de encontrar la receta en un libro de recetas fáciles para bento boxes.

Quedan deliciosos, blanditos por dentro y crujientes por fuera. La cobertura de caramelo acentúa la textura y resalta el sabor del boniato. Aunque es una receta asiática, a los latinos nos encanta. Yo la probé por primera vez en Japón. La siguiente foto es del puesto donde los compré en Sugamo, una parte de Tokyo a la que llaman el Harajuku de las personas mayores.

En esta zona hay muchísimos comercios llenos de artículos útiles para los de la tercera edad. Nos contaron que se debe a que allí se encuentra el templo Kouganji, famoso porque la gente acude ahí a “limpiarse” de las enfermedades. También le llaman Togenuki Jizo, pues tiene una estatua de esta Bodhisattva que ayuda a curar las enfermedades.

Boniato acaramelado en Sugamo

La estatua se encuentra frente al templo y siempre hay cola para lavarla con unas pequeñas toallas que ofrecen ahí mismo. Este ritual es el que supuestamente aleja las enfermedades. Los devotos lavan sobre todo las partes de su cuerpo que coinciden con sus partes con problemas de salud.

Fuimos allá y dimos un paseo muy agradable además de encontrarnos muchas cositas curiosas para la casa y una tetera preciosa que todavía conservamos. También comimos un helado de sésamo riquísimo y por supuesto, pedimos por nuestra salud y la de nuestros mayores en el templo.

En cuanto a los boniatos, no me imaginé nunca que el caramelo se preparara con aceite. Ya les digo cómo prepararlos.

Para 4 porciones.

Boniato acaramelado - Receta

Ingredientes

1 boniato americano (el naranja) de 300 g (10 o aproximadamente)
1/2 litro de aceite vegetal + 2 cdas para el caramelo
4 cdas de azúcar blanca
1 cdta de semillas de sésamo negras (opcional)

Preparación

Pela el boniato y córtalo en porciones alargadas y gorditas, como que fueras a hacer papas fritas a la española. Ponlo en remojo en agua durante 10 minutos para que conserven su color.

Mientras tanto, calienta el aceite a 325⁰F (160⁰C). Yo lo hice en una freidora.

Escurre los boniatos y sécalos con papel toalla. Fríelos en el aceite caliente hasta que floten. Deben quedar sumergidos en el aceite. El proceso dura unos 10 minutos. Retíralos del aceite y colócalos sobre papel toalla para eliminar el exceso de grasa.

En una cazuela mediana de fondo no muy estrecho o en una sartén que no sea muy ancha, pon el azúcar con mezclada con 2 cucharadas de aceite. Caliéntalo a fuego medio hasta que el azúcar se deslía y comience a hacer burbujas.

Echa los boniatos en el caramelo, todos a la vez y revuelve para que se cubran con el caramelo. Sirve en 4 porciones e inmediatamente ponle el sésamo encima porque luego no se le pega tan bien.

Espera a que se refresquen un poquito, pues pueden quemarte la boca al morderlos. Se puede comer de postre o de merienda.