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La pizza de camarones y platanitos de Daína Chaviano

Daina ChavianoRetomo la sección de Recetas de los famosos con una de mis escritoras favoritas, Daína Chaviano. He tenido la oportunidad de compartir con ella en varias ocasiones, de tenerla en casa de visita y hasta de participar juntas en un proyecto. Es una mujer que admiro muchísimo, llena de magia, ternura y firmeza. Nunca deja de sorprenderme, y este ha sido también el caso de esta pizza de camarones y platanitos.

Nacida en La Habana, y residente en Miami desde 1991, esta autora ha obtenido, entre otros, el Premio Anna Seghers (Academia de Artes de Berlín, Alemania, 1990) por Fábulas de una abuela extraterrestre; y el Premio Azorín de Novela (España, 1998) por El hombre, la hembra y el hambre. Sus temas abarcan la ciencia ficción, la literatura gótica y el erotismo, pero también ámbitos de la historia y la política. Su obra La isla de los amores infinitos ha sido publicada en más de 25 idiomas y, de todos los que ha escrito, es mi libro favorito.

Cuando le pregunté cuál era su comida preferida me contó que le encantan “las comidas con mariscos, la repostería cubana, española y francesa, todo lo que tenga chocolate, los cocteles de frutas naturales, las ensaladas que mezclan vegetales y frutas”; pero que, de todas, su favorita era la pizza de camarones y platanitos. Yo, que jamás había oido de semejante combinación, me quedé tan intrigada con esa mezcla de sabores que en una fiestecita que hicimos en casa en la que precisamente había decidido cocinar pizzas, decidí hacerla.

Mi plan era hornear varias pizzas con diferentes ingredientes, pero cuando los comensales probaron la de camarones con plátanos, ésta “voló”. Así que decidí repetirla. Sin embargo, la pizza que estaba haciendo no era exactamente de la que me había hablado Daína, pues yo supuse que llevaba plátanos maduros fritos y no platanitos de fruta. No lo supe hasta que le mandé la foto y ella me lo aclaró.

libros de daina chavianoProbablemente, muchos de los lectores conozcan esta pizza. Me cuenta Daína que ella la comía en las pizzerías de La Habana, sobre todo en Doña Rossina y en Vita Nuova (frente a Coppelia) y que era la que siempre pedía.

“Hasta donde recuerdo -continúa Daína- las pizzas de camarones y de platanitos venían separadas. Primero probé la de camarones. Otro día probé la de platanitos. Y en algún momento, no recuerdo cuándo, algunas pizzerías comenzaron a ofrecer mezclar los ingredientes de una pizza con otras. Fue así que hice la mezcla.” Daína cree haberla comido por vez primera en los años 70, cuando aparecieron las primeras pizzerías en Cuba y sus padres la llevaban a comer allí.

“Muy poco después de llegar a Miami, en 1992, alguien me habló de una red de pizzerías cubanas donde hacían ‘los mismos espaguetis y las mismas pizzas que en 23 y 12’. Yo añoraba aquellos espaguetis con la salsa Vita Nuova y el queso rallado grueso, que no había visto aquí. Así es que fui a comprobar si era cierto. Y lo era.” – rememora Daína.

Yo también me fui a una de esas pizzerías a probar de primera mano la pizza de camarones con plátanitos. Tiene un sabor exótico y juguetón, la mezcla del dulce de la fruta con el sabor del marisco es única y me recordaba un poco la fusión del jamón y la piña de la pizza hawaiana, salvando las distancias. Aunque ciertamente, en la de camarones y platanitos se puede paladear un sabor caribeño. Al fin y al cabo, los cubanos comemos plátano de fruta (banana) con la comida, como si fuera ensalada, acompañando un plato de arroz con pollo, con picadillo o con huevo frito.

A mí me gustó más con plátano maduro frito que con el plátano de fruta y como fue el que hice en casa y quiero que Daína lo pruebe también y me dé su opinión, aquí les traigo la receta.

Pizza de camarones y maduros-1

Ingredientes

1 masa de pizza de 12 pulgadas (30 cm) (pueden comprar una preparada o hacer la de esta receta)
20 camarones precocinados adobados con sal de ajo a gusto
1 plátano maduro frito en tajadas
1/2 taza de salsa de tomata para pizza y espaguetis (de conserva o usar esta receta)
2/3 de taza de queso mozzarella seco rallado
2 cdas de aceite de oliva aproximadamente (opcional)

Preparación

Precalienta el horno a 375°F (190°C). Puedes comenzar a usar la masa tal cual o untarla de aceite de oliva con una brochita. Esparce la salsa sobre la masa, dejando libres los bordes. Has lo mismo con la mitad del queso. Adorna con los camarones y los platanitos y ponle por encima la otra mitad del queso. Hornea 20 minutos.

Si quieren hacerla con platanitos (banana) usen unos que no esté tan maduros y pónganlos en la pizza sin cocinar.

Pueden seguir a Daína Chaviano en su página web, en Goodreads, en Facebook o Twitter. Los invito también a seguir su blog. Sus libros están disponibles en Amazon.

Para ver las demás recetas de los famosos, hagan click en la etiqueta del mismo nombre, situada debajo de este post.

Si les gusta comer pizza con espaguetti, pasen a leer mi post de Baby Center de ayer, con 7 recetas fáciles y deliciosas de pastas ideales para las comidas entre semana. No olvides guardar el link, que te va a sacar de muchos apuros.

Bacalao a la florentina de Nitza Villapol

Bacalao a la florentina de Nitza Villapol
Hace unos días me pedí una pechuga de pollo a la florentina en un restaurante por la oficina y me acordé que había visto una receta del mismo estilo, pero con bacalao en una edición de Cocina al minuto de 1956 que me prestó mi amiga Valia. Era el bacalao a la florentina de Nitza Villapol, que por cierto, no aparece en la edición de 1980 que tengo yo. Y es que pensándolo bien, no recuerdo haber comido ni visto las espinacas mientras viví en Cuba. Y el bacalao para entonces seguro había desaparecido.

Para los no cubanos, Cocina al minuto, era un programa de televisión que surgió a principios de lo 50 en Cuba. Su presentadora, Nitza Villapol, era como nuestra Julia Child y sus recetas tienen una mezcla maravillosas de los sabores del Caribe con la comida internacional. El programa se mantuvo después del triunfo de la revolución en 1959, pero según fueron pasando los años y despareciendo productos de los mercados -y por tanto, de nuestras cocinas-, las recetas fueron cambiando. Nitza ya no podía hacer en su programa este plato en los años 80 porque no se conseguía ni bacalao salado, ni espinacas y era un poco difícil tener un poquito de harina para la bechamel.

Bacalao a la florentina de Nitza Villapol

Los cubanos que andan por aquí seguro se acordarán del bistec de cáscara de toronja, algo que tal vez podría comerme ahora en onda vegetariana, pero en aquellos años en la isla yo quería mi bistec de verdad, no un pedazo de esa masa blanca que tiene este cítrico entre la corteza y lo que todos normalmente nos comemos, adobada de un día para otro con ajo y limón. Esa masa en Cuba la usamos siempre para hacer postre y me encantaba. Sobre todo con dulce de coco rallado y queso crema.

Oooooh, que antojo me está dando… ¿Y a ustedes? Pero esa receta será otro día. Hoy vamos a aprender cómo preparaba Nitza este bacalao, aunque me he tomado la libertad de hacerlo en un sartén de hierro para ensuciar menos y porque me encanta cocinar en él.

Bacalao a la florentina de Nitza Villapol

Ingredientes

1 lb de bacalao fresco
Sal
1 paquete de 10 oz de espinacas congeladas
2 cdas de aceite de oliva virgen extra (ella usaba El Cocinero)
1 diente de ajo machacado
1 cdta de perejil picadito
1/2 cdta de pimienta (ambas usamos McCormick)
1/8 cdta de nuez moscada (ambas usamos McCormick)
3 filetes de anchoas, escurridos
2 cdas de galleta o pan molido
3 cdas de mozarella rallado (ella usó 2 de Partagás Nela)

Para la bechamel:
1 taza de leche
1 1/2 cda de harina
1/4 cdta de sal
1 cda de mantequilla

Bacalao a la florentina de Nitza Villapol

Preparación

Corta el bacalao en trozos de 4 pulgadas (10 cm) y cocínalo en agua hirviendo y un par de pizcas de sal unos 15 minutos. Yo piqué el filete en 3. Pasado ese tiempo, escúrrelo con cuidado y reserva el caldo para otra receta.

Mientras tanto, descongela las espinacas según las instrucciones del paquete. Yo suelo ponerlas en el microondas 6 minutos. Colócalas en un colador para que se vayan escurriendo y refrescando. Cuando se puedas agarrarlas con las manos, exprímelas bien.

Prepara la salsa bechamel. Derrite la mantequilla, añade la harina, mézclala bien y cuando se despegue del caldero comienza a adicionar la leche, poco a poco. Añade 1/4 de cucharadita de sal y sigue moviendo hasta que cuaje.

Precalienta el horno a 375° F (190°C).

Calienta una sartén de hierro con el aceite. Añade el ajo y dóralo levemente. Adiciona el perejil, la sal, la pimienta, la nuez moscada y las anchoas. Revuelve bien e incorpora las espinacas. Saltéalas un par de minutos y luego acomódalas al fondo del sartén.

También puedes engrasar un Pyrex con mantequilla u otro recipiente resistente al horno y poner las espinacas en el fondo.

Coloca el bacalao sobre las espinacas, cúbrelo con la salsa bechamel, espolvoréale el queso por encima y luego el pan molido. Mételo al horno 20 minutos. Si quieres que te quede bien doradito, ponle un par de minutos más con el broil (parrilla de arriba a máxima temperatura).

Según Nitza da 6 raciones, pero como nosotros comimos sólo esto, nos dio 3.

Bacalao a la florentina de Nitza Villapol

Tips

Puedes hacerla también con bacalao salado, pero debes remojarlo en agua desde el día anterior y cambiársela 3 veces. En ese caso, hierve el pescado sólo 10 minutos, o 5 si los filetes son muy finitos.

Si quieres usar espinacas frescas, usa unas 4 tazas, las hierves tres minutos, las escurres, dejas que se refresquen y las exprimes con las manos.

Tambor de plátano y libro de Mujerongas

Portada-MujerongasMe hace muchísima ilusión escribir este post para anunciar la buena nueva: ya está a la venta en Estados Unidos y EspañaMujerongas, de Grettel Singer. Vamos a celebrarlo con este tambor de plátano que he comido hecho por sus mismas mano.

Grettel nació en La Habana, Cuba, en 1973. A los 12 años abandonó la isla con su familia y luego de dos años en Venezuela, se instaló en Miami. Estudió Filosofía y Literatura en Florida International University. Además de editar el blog “Mujerongas“, colabora con diferentes revistas digitales. Reside actualmente en Nueva York, para pesar de sus amigos miamenses, que la extrañamos muchísimo a ella y a sus dos niñas.
Hoy les traigo un fragmento de uno de los relatos que componen su libro y está relacionado con la celebración del fin de año en la Cuba de nuestra infancia. También la receta del tambor de plátano, el plato favorito de Grettel, que pudimos disfrutar de su mano en el cookout de comida cubana; así como el trailer del libro, que no pueden dejar de disfrutar.
Chicas, atención, porque todas las piezas que componen este libro tienen como protagonista a la mujer, o más bien, cierta fascinación por la naturaleza femenina y sus diferentes matices. Chicos, bien les vendría entrar un poco en nuestro mundo a través de estas crónicas desprejuiciadas sobre cómo las mujeres afrontamos nuestro día a día.
Grettel Singer

Fragmento de “Tendida en el maizal”
La actividad nos llevaba el día entero y se preparaban por lo menos cien tamales en hoja. El olor del maíz tierno se esparcía a los cuatro vientos, y todo el barrio sabía a lo que nos dedicábamos. A cada rato pasaba alguien por la acera y dejaba correr el mismo grito con tono engolado de la persona anterior: guárdenme un tamalito. Así pues, entre los encargos anónimos, los pedidos oficiales y los que se hacían para los invitados de la fiesta, los tamales volaban en un abrir y cerrar de ojos.
El 31 de diciembre el guateque en casa comenzaba en cuanto se ponía el lechón bajo tierra, a primera hora de la mañana. Durante el día los invitados picaban algo y bebían sin descanso, nunca alejados del asado. Me parecía cruel ver arder al animalito —o animalote, porque a veces mi papá conseguía uno grande. Pero era parte de la tradición, y comer el pellejito tostado y chicloso y robarle el fondito a la cerveza de mi padre era la señal de que había llegado la hora de la cena. Además, agenciarnos cualquier tipo de carne en esa época era todo un lujo. La fiesta duraba hasta el día siguiente. La gente se quedaba a dormir en el piso y donde fuera. Tomábamos ron, digo, tomaban ron, aunque yo iba sorbiendo buchitos de cuanto vaso me encontraba en el camino. A las doce en punto le prendíamos fuego al muñecón de tela relleno de papel de periódicos, tirábamos un cubo de agua al medio de la calle, corríamos alrededor de la cuadra aferrados a una valija, nos pasábamos un huevo por el cuerpo y lo arrojábamos en el cruce más cercano, se subía la música y a bailar hasta la mañana siguiente.
Tambor de plátano de Grettel

Tambor de plátano
Preparar una libra de picadillo de manera tradicional (pueden usar esta receta) y poner a un lado.
Picar 8 o 9 plátanos macho, algunos pintones para que le de el punto dulzón. Trocear y hervir hasta que estén bien suaves. Escurrirlos, guardando una taza de agua hervida para hacer el puré de plátano. Calentar un cuarto de taza de crema o leche entera y echarla sobre los plátanos calientes junto con media taza del resto del agua hervida y dos o tres cucharadas de mantequilla. Agregar agua según lo necesite. Aplastar los plátanos hasta lograr un puré. Agregar sal y pimienta al gusto.
Colocar una repisa de dos centímetros de puré en un molde de horno de 9 x12, una de tres centímetros de picadillo y cubrir con una repisa de puré de plátano igual a la primera. Rociarlo con queso parmesano y cubrirlo con papel de aluminio. Ponerlo en el horno en 375 °F hasta que suban burbujas del líquido del picadillo (aproximadamente 30 minutos). Destapar y prender el broiler por 5 minutos. Agregarle más pimienta negra y cilantro bien picadito.