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Empanadas de camarones

Empanadas de camarones

Te cuento cómo terminé haciendo empanadas de camarones con un toque de aquí y otro de allá. El tipo de recetas que me gusta. Aunque no reniego de la comida auténtica, pero todo a su momento.

Desde que una de mis colegas llevó empanadas chilenas de camarones a la oficina, yo quería hacerlas y le pregunté la receta. Luego las pedí en un restaurante chileno en el que cocinan muy rico y seguí deseando hacerlas en casa. Pasaron los meses y compré unas masitas de empanadas en un mercado argentino, terminé sazonando los camarones a mi gusto recordando el sabor de las chilenas; además de ir mezclando quesos más que usar el que me recomendaban.

En la foto se ven medio vacías, pero no se sentían así al comerlas. El queso se había derretido en un punto perfecto y había tomado parte de la sazón que le había puesto a los camarones.

De todos modos, puedes hacerlas más apretaditas si deseas. Seguramente usarás menos masas. Te recomiendo contar los camarones a la mitad o en tres con una tijera y te será más fácil cerrar la empanada.

Como hay que dejar enfriar los camarones, puedes cocinarlos con anticipación. Incluso desde el día anterior.

También puedes hacer tu propia masa. Yo como estoy enamorada de las Salteñas, no me he puesto nunca a probar hacer mi propia masa. A ver si un día me decido.

Salen 18 empanadas con los ingredientes que siguen y están listas en 1 hora aproximadamente si ya tienes listos y refrescados los camarones.

Empanadas de camarones

Ingredientes

1/4 de cebolla morada
1/4 de pimiento rojo
3 dientes de ajo
2 tiras verdes de cebollino
2 cdas de aceite de oliva
1 lb de camarones precocidos
Sal
Pimienta
1/2 cdta de sazón Old Bay picante, pimentón, paprika o merkén
1 taza de queso Mozarella rallado
1 taza de queso Muester rallado
18 masitas de empanada congeladas
1 huevo

Preparación

Corta bien chiquitico la cebolla, el pimiento y el ajo. Pica en rueditas finitas los cebollinos.

Calienta una sartén a fuego medio y añade el aceite de oliva y lo que acabas de picar. Baja el fuego a medio-bajo y cocina removiendo a cada rato durante 10 minutos. Sin apuro, para que todo caramelice bien.

Sube el fuego al máximo. Debes haber escurrido y secado bien con anterioridad los camarones. Agrégalos, salpimiéntalos y sazónalos con el picante que vayas a usar. Yo le puse el Old Bay picante.

Pasa los camarones a un cuenco y deja que se enfríen.

Mientras, descongela las masitas de empanada.

Una vez frescos los camarones, mézclalos con los dos quesos.

Precalienta el horno a 375⁰F (190⁰C). Es lo que decía mi paquete de empanadas.

Ve rellenando las empanadas colocando 3-4 camarones dentro y suficiente queso. Ciérralas con tu repulgue preferido o con ayuda de un molde o un tenedor. Colócalas en una bandeja resistente al horno.

Bate el huevo y pinta las empanadas de camarones con este usando una brochita de silicona.

Hornea 20-25 minutos, hasta que las empanadas estén doraditas.

Empanadas de camarones

Ponlas a refrescar unos minutos sobre una parrilla para evitar quemarte al morderlas.

Pueden acompañarlas con una salsa picante o de cilantro y por supuesto, con un vinito blanco frío o cerveza.

Ideales para llevar a una fiesta, a la playa o un picnic -ahora que se acerca la primavera.

Si quieres otras recetas de empanadas puedes consultar estas uruguayas con carne, unas mexicanas con chorizo, estas cubanitas con picadillo y maduros fritos, o estas con atún sazonadas a la española.

 

Croquetas de espinaca y queso

Croquetas de espinaca y queso

Tenía las fotos de estas croquetas de espinaca y queso guardadas hace más de un mes pero he estado vaga este verano, posteando más que nada en Instagram y en el Grupo que he creado en Facebook, pero nada del blog.

En el grupo sobre todo, no las pasamos bomba. Hay un ambiente muy rico y compartimos y aprendemos todos de los demás.

Extrañaba escribir aquí, sin embargo necesitaba un descanso y quería aprovechar el verano, los ratos con la familia que tenía de visita, leer, ver unas cuantas películas pendientes. Y de todo me ocupé en su momento. Ahora ya toca ponerme “seria” y publicar más a menudo, calentar motores a ver si comienzo a trabajar en mi nuevo libro, del que hablaremos pronto.

Espero ustedes hayan disfrutado mucho este verano y que el regreso a la normalidad les sea leve.

Croquetas de espinaca y queso

Las croquetas me pierden. No hago más seguido porque tratamos de no comer mucho fritos. Más si nos limitamos al gusto podría vivir perfectamente comiéndolas todos los días. Además son lo máximo para aprovechar sobras. Mira estas de salmón que hice con un filetico.

Estas croquetas de espinaca y queso, con su verde, me fascinan. A veces pico un poco más las hojas y hasta las he pasado por el procesador de alimentos en algún momento, pero no me molesta la textura que ven en la última foto.

En inglés diría que son unas croquetas muy earthy, algo que en español me parece intraducible cuando a la comida se refiere. El queso suaviza un poco ese sabor, pero no se lo lleva.

Para empanizar he usado panko, que les da una terminación mucho más aireada a las croquetas y que siempre recomiendo porque creo retiene menos grasa.

La masa da para 12 croquetas.

Ingredientes

Para la bechamel:
1 cda de mantequilla sin sal
2 cdas de harina
1 taza de leche
1 pizca de nuez moscada

Para la masa:
2 cdas de aceite de oliva
1 cda de cebolla picadita
2 tazas copadas de hojas de espinaca baby
Sal
Pimienta
1 taza de queso mozzarella rallado

Para empanizar:
3 cdas de harina
1 huevo batido
1 taza de panko

Para freír:
1 taza de aceite vegetal

Croquetas de espinaca y queso

Preparación

Para hacer la bechamel, derrite la mantequilla en una cazuela mediana a fuego medio. Añade la harina y mézclala bien con la mantequilla, cocinándola hasta que se separe del fondo. Ve agregando la leche poco a poco para que no se hagan grumos mientras revuelves constantemente. En la última porción de leche que adiciones, agrega la pizca de nuez moscada y sigue removiendo. Sigue cocinando y removiendo unos 5 minutos. Reserva.

En una sartén, calienta el aceite y pocha la cebolla unos 5 minutos, removiendo a cada rato, hasta que se ponga tierna. Añade la espinaca y saltéala hasta que se marchite y se reduca. Salpimienta. Añade el queso. Revuelve bien. Incorpora a la bechamel. Tapa con papel film. Una vez se refresque, ponla en el refri un par de horas. Puede ser de un día para el otro.

Divide la masa en 6 porciones y dale a cada una forma de cilindro. Ve pasando cada uno por harina, huevo y panko.

Para freírlas, calienta el aceite y fríe las croquetas unos 3, hasta que se doren. Si usas freidora eléctrica, ponla a 375˚F (190˚C). Si las vas a freír en una cazuela o un sartén, hazlo en una que no sea muy grande para que cuando frías te queden cubiertas totalmente las croquetas y no tengas que virarlas. Cuando estén listas, colócalas sobre papel toalla para eliminar el exceso de grasa.

Acompaña con una cerveza bien fría, que todavía queda mucho calor en el ambiente y la estación dura hasta finales de septiembre.

¿Qué te pareció este verde? ¿Cuáles son tus croquetas favoritas?

 

Papas a la mostaza

Papas a la mostaza

En diciembre pasado probé estas papas a la mostaza en casa de mi amiga Norka y como se imaginarán no me fui de su casa sin la receta. Había muchísimas cosas de picar ese día en su fiesta, pero estas papas me parecieron lo más rico de todo y di buena cuenta de ello durante la noche.

Ya las he hecho unas cuantas veces en casa, entre ellas en la cena de fin de año, y a mi familia les ha encantado. Mi esposo fue el que hizo las fotos y se le ocurrió llamarlas papitas navideñas por el bacon casi rojo y el verde del perejil.

He usado papas amarillas mini (honey gold potatoes) que no son tan amarillas al cocinarlas, pero ayudan y tienen el tamaño perfecto. Si las haces con papas grandes, córtalas en varios pedazos y luego redondea las puntas para que queden más lindas. Es una técnica que aprendí de los japoneses y que evita que se partan esas puntas que sobresalen. El resultado: una mejor presentación.

Papas a la mostaza

Ingredientes

1 lb de papas
Sal
3 o 4 tiras de bacon
1 cda de mostaza
1/3 de taza de aceite de oliva virgen extra
1/2 cdta de jugo de limón
2 cdas de perejil picadito

Preparación

Pela las papas y ponlas en una cazuela con agua que las cubra y sal al gusto. Cocínalas unos 20 minutos. Estarán hechas cuando les entre un tenedor, pero debes tener cuidado no se te pasen y se pongan muy blanditas. Retíralas del agua y colócalas en un cuenco. Deja que se refresquen.

Cocina el bacon en una sartén a fuego medio. Yo no le pongo aceite ni nada porque uso un sartén antiadherente y el bacon además suelta su grasa. Cuando se dore, sácalo con una espumadera y colócalo sobre papel toalla para eliminar el exceso de grasa. Córtalo en pedazos chiquitos con una tijera de cocina.

Para el aliño hacemos una especie de vinagreta con mostaza. Coloca la mostaza, el aceite y el limón en vaso o una jarrita y bátelo con un batidor de globo hasta que el aceite emulsione. Yo tengo un batidor de globo pequeñito para los aderezos que me es súper útil. En casa rara vez usamos aderezos industriales y es un utensilio barato y que no ocupa mucho espacio extra en la cocina.

Vierte la vinagreta en el cuenco de las papas y remueve con cuidado para que se adhiera a la superficie de estas. Usa una cuchara de madera o si el tamaño del cuenco te lo permite, mueve el cuenco y no las papas. El aliño no es abundante, pero es suficiente para que todas las papas se cubran con él y tomen ese color amarillo tan lindo.

Espolvorea el bacon y el perejil por encima.

Papas a la mostaza

No es necesario calentarlas. Se pueden comer a temperatura ambiente perfectamente. Además son sencillísimas, económicas y deliciosas; y van lo mismo solitas que como guarnición de carnes y pescados.

¿Te apuntas a probarlas?