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Un día en Nápoles

centro

Hace un par de años visitamos varias ciudades del norte de Italia y me quedé con muchas ganas de volver, entre otras cosas por la comida; pero esta vez tenía pocos días de vacaciones y la gira sólo incluía 3 ciudades muy cercanas del sur: Nápoles, Amalfi y Sorrento. Hoy les contaré de mi estancia en la primera ciudad y luego les contaré del resto.

Cuando compré el pasaje tomé a Nápoles como punto de partida y de retorno solamente. Lo que quería era recorrer la Costa Amalfitana, pues necesitaba estar en lugares en los que pudiera relajarme y siempre había escuchado que esta ciudad era un poco loca. Luego, a medida que leía la guía de la región pensé que me había equivocado, pues hay tanta historia y tanto que ver allí.

Cuenta la leyenda, que la ciudad se levantó en el sitio al que el mar arrojó la sirena Parténope, desdeñada por Ulises y que la ciudad pudo ser fundada en el año X a.C. Lo que sí está comprobado, es que los griegos construyeron cerca una ciudad a la que nombraron Neápolis (ciudad nueva) que se convirtió en gran centro comercial. Luego vinieron los romanos, nos normandos y finalmente los españoles, hasta 1860 que se produjo la Unificación de Italia.

Llegamos a Nápoles una noche lluviosa y subimos al taxi que nos llevaría del aeropuerto al hotel sin preguntar cuánto nos costaría. Error. Había leído que costaba entre 12 y 24 euros y el taxista nos cobró 30, 25 por el viaje y 5 por las maletas. Nos enteramos demasiado tarde como para bajarnos del auto en medio de la lluvia.

Nuestro hotel, el Decumani Hotel de Charme, había sido el palacio del último cardenal del tiempo de los Borbones. Un edificio imponente con patio interior, un poco en mal estado que me recordó enseguida un solar habanero pero con olor rico a comida saliendo por todas las ventanas. Sin embargo, el segundo piso, que era el que ocupaba el hotel se conservaba muy bien. Las habitaciones eran amplias, limpias y decoradas con muebles antiguos.

La señora que nos recibió nos recomendó dos restaurantes cercanos para la cena, La Taverna dell’ Arte y Osteria La Chitarra. Nos decidimos por el primero y el segundo lo dejamos para la noche que pasaríamos en la ciudad antes de regresar a Miami, pues nos quedaríamos en el mismo hotel.

La comida de La Taverna fue fabulosa, compartí con mi esposo un antipasto que incluía berenjenas y calabacines al grill y salteados respectivamente, cuadritos de polenta frita y croqueta de papas. Las croquetas hechas de este modo son típicas de esta zona, yo no tenía idea. También compartimos una pasta con fungi porcini y un bacalao a la brasa que demoró muchísimo pero disfrutamos una barbaridad. El vino de la casa estaba delicioso y nos atendieron muy bien. No tengo fotos de esta comida porque había muy poca luz y nosotros teníamos mucha hambre.

Después de un desayuno muy bien surtido a la mañana siguiente, en un salón majestuoso del hotel, nos dirigimos al Convento de Santa Chiara (Santa Clara) y a la iglesia homónima que quedaba al lado. La primera piedra del convento fue colocada por Roberto de Anjou y en la iglesia yace su cuerpo y los de sus familiares allegados. Mi parte preferida fue pasear por el claustro azulejado y sus jardines.

santa clara convento

De ahí salimos a caminar por Spaccanapoli, el centro antiguo. Ya iba levantando el día y la calle se llenaba cada vez más de gente y de motocicletas, pero hay calles peatonales que resultaron ser un alivio, como lo fueron todas las iglesias y restaurantes a los que entramos. Constantemente zumbaban las Vespa pasando por nuestro lado y en todas partes había leído que había que asegurar bien la cartera o salir sin una.

tumbas

Visitamos la iglesia San Domenico Maggiore, en la que se encuentran las tumbas de los jerarcas y dignatarios de la corte de Aragón. Los féretros están en un balcón de una de las capillas y sobre ellos se pueden ver las coronas. Allí también está enterrado el primer obispo de New York.

sotteranea

Entramos a ver la ciudad soterrada, que no es lo mismo que la ciudad Sotterranea (subterránea) y están muy cerca una de la otra. La soterrada es parte del Complesso Monumentale di San Lorenzo Maggiore. Debajo de la iglesia del mismo nombre se pueden visitar las ruinas de lo que una vez fue el agorà, centro vital de la ciudad, que luego se convertiría en el foro romano, con lo que una vez fueron dulcerías, tiendas de vino, lavanderías y almacenes. Impresionante.

ruinas

Nos quedamos sin ver la segunda, que es donde se encuentra el acueducto, porque ya teníamos hambre y quería almorzar en L’antica Pizzería de Michele, que es el sitio al que va a comer Elizabeth Gilbert cuando visita la ciudad, según cuenta en sus memorias, Come, reza, ama. Imposible. La cola en la pizzería era digna de un restaurante habanero en mis tiempos de universidad, con espera de tres horas, tickets y un gran bullicio al frente. Y después dicen que la gente no lee. Consuelo no faltó por ese lado.

pizzeria michele

Vimos cerca otra pizzería llamada Trianon y hacia allá nos dirigimos. Había sido fundada en 1923 y es un lugar muy acogedor, de dos pisos, con horno de leña, gente amable y pizzas divinas con un menú amplísimo para escoger los ingredientes. Pedimos la clásica Margherita y una de 7 quesos que estaba de muerte. Acompañamos con Nastroazurro y quedamos requetesatisfechos y encantados.

Trianon

Para bajar el almuerzo decidimos caminar hasta la costa. Salimos a la zona del puerto y no encontramos una calle que llevara al mar. De regreso pasamos por un mercado callejero en el que lo mismo vendían frutas que pescado, zapatos, juguetes, flores y hasta cigarrillos al estilo de Sofía Loren en Ayer, hoy y mañana. Una zona un poco sucia y descuidada que se encuentra en una calle paralela a la estación de trenes Napoli Centrale. De regreso nos perdimos y fuimos a parar a un barrio que nos asustó un poco, pero finalmente salimos a una de las calles que bordean Spaccanapoli y nos encaminamos al Duomo a ver la sangre licuada de San Genaro, patrón de Nápoles.

cigarros

No pudimos ver la sangre por ningún lado pero sí su tumba y una capilla impresionante. Al salir nos colamos en una cafetería de nombre religioso más que nada para usar el baño y luego nos animamos a pedir café y los dulces típicos: Sfogliattela y Baba, que no pueden dejar de probar si visitan la ciudad. Vale decir que ni el café ni los postres valían igual si los tomabas en la barra a si te sentabas y la verdad que me pareció bastante caro el sitio. Luego en Sorrento volvería a probar estos dulces por menos dinero y mucho más sabrosos. Aunque estoy segura que en Nápoles habrá otros sitios donde los hacen de rechupete.

cafe

Atravesamos nuevamente el centro para ir hasta la Via Toledo, llena de comercios modernos que nunca me alegré tanto de ver, para ser sincera. Casi al final de la calle entramos en la Galleria Umberto I, que se encontraba en reparaciones, con la mayoría de los sitios clausurados, pero pudimos apreciar su bella cúpula de hierro. Seguimos camino al mar, pasando por el histórico Caffé Gambrinus, por el que pasaron Maupassant y Oscar Wilde, que es precioso, pero no teníamos hambre en ese momento y sólo chismeamos.

Caffe Gambrinus

Ya era de noche cuando llegamos a la Piazza Plebiscito, un sitio que me imaginé estaría animadísimo, pero no había un alma por todo aquello. Frente estaba el Palacio Real, construido para una visita de Felipe III que jamás tuvo lugar. Estaba cerrado.

Piazza Plebiscito

En ese momento no me di cuenta cuan cerca andábamos de Castel Nuovo. Me hubiera gustado pasar a ver el arco de triunfo. También vi luego que había pasado por el Teatro San Carlo, en el que cantaron Rossini y Carusso y ni me enteré. Ya estaba un poco cansada y no lograba relajarme paseando por Nápoles, lo confieso. Hacía mucho que no tomaba vacaciones y definitivamente necesitaba un sitio tranquilo para pasar estas. No dejé de caminar por la ciudad pero todo el tiempo andaba alerta.

Sin hambre todavía, tomamos el mismo camino de regreso al hotel, con parada en un bar para tomarnos unas cervezas y sentarnos un rato. Al llegar a nuestra habitación caímos rendidos y a la mañana siguiente, después de otro desayuno divino, comenzamos a averiguar cómo irnos a Amalfi. Nos ayudó una chica estrella de la recepción que hasta nos llamó el taxi. No sin antes advertirnos bien cuánto debía cobrarnos. No más. En ese momento me sentí en México.

Dejé de ver muchísimas cosas en Nápoles, lo sé, más no creo que regresaré. Cuando volvíamos de Sorrento estaba un poco renuente a pasar las horas que me quedaban en Italia allí.
Lo peor de todo son los grafitis por todas partes y ese sabor a lo peor de La Habana Vieja, aunque no puedo negar que se me endulzaba el corazón viendo a las viejitas caminar en bata de casa y chancletas con su bolsita de mandados por la calle. Es una ciudad que me cautiva pero de lejos.

viejita

Gusto: Lo mejor de la comida italiana / The best of Italian Cuisine.

Scroll down for the English version.

con cesare

Cuando fui a Nueva York a principios de junio tuve la dicha de tropezarme con Gusto y su autor, Cesare Casella en la feria a la que asistía. Agradezco mucho a Abbeville Publishing Group por enviarme un ejemplar firmado por el autor de esta enciclopedia de la cocina italiana, con más de 4,000 fotos y casi 400 páginas, que es un lujo tener entre las manos. Bueno, tampoco es que lo pueda sostener mucho en ellas, es un libro enorme. Pesa 8 libras y mide 11 X 14 ½ pulgadas.

Gusto, más que un libro de recetas, es una celebración de la cocina italiana y una guía de su esencia, región por región, ingrediente por ingrediente, plato por plato. Miren que tengo libros de cocina y unos cuantos de comida italiana entre ellos, pero ninguno como este. Se los recomiendo muchísimo no sólo para hacer ricos y auténticos platos italianos en casa, sino para llegar a conocer profundamente la historia y la procedencia de cada uno de ellos. Muchos por aquí saben que andaba por Italia y gracias a este libro no me perdí los esenciales de la comida de la Campania, que era la zona que estaba visitando.

Y en Italia todo nos sabe mucho mejor. Creo que se debe a la frescura de los ingredientes, algo que para Cesare es fundamental. Y lleva razón, nunca imaginé el olor y el sabor que puede llegar a tener una pequeña hoja de perejil hasta probar una por si sola en San Antonio de Padua en mi viaje anterior.

Cada capítulo de Gusto tiene una introducción a un ingrediente determinado que nos explica cómo se usa en la comida italiana y su origen, sus características y variedades. Además nos da pistas para aprender a identificar cuándo están frescos, nos enseña cómo limpiarlos y cortarlos en casa, con qué otros ingredientes puede ir bien e incluye recetas, casi siempre sencillas.

Por ejemplo, el primer capítulo es sobre las pastas y va explicando todas sus variedades y cuáles son típicas de qué región. Te enseña cómo hacer pasta casera, da tips para cocinarla e incluye varias recetas. Continúa con los diferentes tipos de arroz y cereales para desembocar en los diferentes tipos de harina, esa gran aliada de la comida italiana que es la base de sus deliciosos panes, la pizza, la pasta y la polenta. Le siguen los pescados de agua salada y agua dulce, los mariscos y los crustáceos, con instrucciones para limpiarlos, características de cada uno y recetas intercaladas. Luego vienen las los diferentes tipos de carnes con gráficos que muestran sus cortes y la parte del animal de que proviene cada uno, cómo cocinarlas, para qué platos se recomiendan, cómo se usan en la preparación de embutidos. Y así sucesivamente cada tipo de aves, huevos, panes, vegetales, quesos, pizzas, frutas, hierbas, aceites, especias, semillas, legumbres, chocolate, café, galletas, postres, helados y vinos. Cada ingrediente tiene su receta y el colorido de las fotos e ilustraciones es sensacional.

Si quieres conocer de verdad la comida italiana, este libro no puede faltarte.

abierto

When I went to New York in early June I had the good fortune to find on my way Gusto and its author, Cesare Casella at the conference that I attended. I am grateful to Abbeville Publishing Group for sending me a signed copy of this encyclopedia of Italian cooking, with over 4,000 photos and nearly 400 pages; it is a luxury to have in his hands. Well, not that I can hold it for more than a minute without putting into the table or the counter. It is a huge book that weighs 8 pounds and measures 11 X 14 ½ inches.

Gusto, more than a cookbook, it is a celebration of Italian cuisine and a guide to its essence, region by region, ingredient by ingredient, course by course. I have a lot of cookbooks and a few dedicated to Italian food among them, but none like this one. I recommend it very much not only to prepare scrumptious and authentic Italian dishes at home, but to get to deeply know the history and origin of each. This helps me a lot on my recent trip to Italia, so I didn’t miss the essentials of Campania’s cuisine.

Everything is so good there. A simple plate of spaghetti and sauce taste very different. I think that’s because the freshness of the ingredients, which is fundamental to Cesare. And he’s right; I never imagined the smell and taste a small piece of parsley can have until I try one by itself in Padua on my first trip to Italy.

Each chapter of Gusto has an introduction to an ingredient that explains how it is used in Italian dishes and its origin, characteristics and varieties. Also gives us clues to learn to identify when they are fresh, teaches us how to clean them and cut them in house, with which other ingredients can go well, and includes simple recipes.

For example, the first chapter is about pasta and will explain all varieties and which are typical of what region of Italy. It teaches you how to make homemade pasta, gives you tips for cooking it and includes several recipes. Continue with the different types of rice and cereals it leads to different types of flour, that great ally of Italian food which is the basis of their delicious breads, pizza, pasta and polenta. Following are the salt-water and fresh-water fishes, shellfish and crustaceans, with instructions for cleaning, and recipes. Then there are the different types of meat with charts showing cuts and animal part where they come from, how you cook them, what courses are they good for, how they are used in the preparation of sausages. And so on each kind of poultry, eggs, breads, vegetables, cheeses, pizzas, fruit, herbs, oils, spices, seeds, legumes, chocolate, coffee, cookies, desserts, ice cream and wine. Each ingredient has its own recipe and colorful photos and illustrations are sensational.

If you really want to get to know the secrets of Italian cuisine, this book is a most have.

firmado

Nueva tienda de IKEA en Miami

ikea

Este 27 de agosto abrirá en Miami la tienda número 39 de IKEA en Estados Unidos. La estaba esperando como cosa buena, pues ya no tengo donde poner los libros ni los tarecos de la cocina. Además, necesito cambiar el colchón de mi cuarto y darle nuevos aires a la terraza. Pero después de ir el miércoles pasado a la conferencia de prensa que ofrecieron con motivo de la apertura, estoy antojada de unas cuantas cosas más.

Allí me encontré con varias colegas blogueras y disfrutamos de un bufet de bienvenida en la cafetería, que por cierto, será la más grande de una tienda IKEA en este país. Aparte de sus famosas albóndigas suecas, disfrutamos de su sidra, del salmón ahumado con salsa de mostaza y eneldo, camarones, langostinos, quesos y unos cuantos postres riquísimos. Mi preferido fue la Tarta Chokladkrokant, que estoy segura comeré muchas veces una vez que la tienda abra sus puertas.

Salados

Casi todas esas maravillas las venden en su cafetería, que por si no lo saben, abre media hora antes que la tienda, así que nada de compras con hambre. Como no me queda muy lejos de la oficina, espero poder ir a almorzar allá a cada rato.

cafeteria

Luego nos dieron un tour por toda la tienda y salí antojada de una cocina nueva. Ahora no está a mi alcance porque nos vamos de vacaciones pronto, pero por si acaso, me hice tomar una foto en ella para cuando me llegue la hora. Lo que más me gustó de esta cocina fue el fregadero, a pesar de que es lo que menos uso en esta habitación de la casa. Siempre friega mi marido o la fregadora de platos eléctrica.

yo en la cocina

Para los nenes hay maravillas y todo a muy buenos precios. Cunas, juguetes, armarios, miles de chucherías para decorar sus habitaciones. Díganme algo de esta cocinita de juguete y de este set para alimentar al bebé con babero plástico y todo. Y por supuesto, sus clásicos cubiertos plásticos de colores ideales para las fiestas con los peques de casa.

para nenes

Todas mis amigas están tan entusiasmadas como yo con la apertura de la tienda y seguro medio Miami la está esperando con el mismo embullo. Y el que no, se va a animar ahora mismo con lo que les voy a contar sobre los premios y regalos que tendrán en IKEA Miami para celebrar su apertura.

Miércoles 27 de agosto:
– Descanso asegurado – Los primeros 39 adultos (+ de 18 años) que estén en la fila recibirán un sofá EKTORP gratis.
– Tome asiento (Y queremos decir, ¡Tómelo!) – Los otros 100 adultos que siguen en la fila, recibirán un butacón POÄNG gratis.
– Para los (verdaderos) jóvenes de corazón – Los primeros 100 niños (- de 18 años) que estén en la fila van a recibir de regalo un juguete FAMNIG suave en forma de corazón.
– Escoja una tarjeta, cualquier tarjeta – Los primeros 2,500 adultos (+ de 18 años) que visiten la tienda, recibirán un sobre que puede contener tarjetas de regalo de $10 a $250, cupones de “Dos por uno”, o comidas gratis como Cinnamon buns, hotdog o frozen yogurt.
– Feliz cumpleaños a ti y a nosotros – Aquellos que celebren su cumpleaños el 27 de agosto y presenten prueba, recibirán un certificado de regalo de $30.50, por aquello del código de área de los teléfonos de Miami.
– Entra a nuestro hogar, entra a ganar – Del 27 al 31 de agosto, todo aquel que visite la tienda puede entrar en una rifa para ganar una entre 10 tarjetas de IKEA valoradas en $450 de IKEA a través del programa IKEA FAMILY.

Jueves 28 de agosto:
– Duerme como la realeza – Los primeros 39 adultos (+ de 18 años) que entren este día a IKEA, recibirán gratis un colchón tamaño queen marca SULTAN HALLEN.
– Tómalo con calma – Los próximos 100 adultos (+ de 18 años) recibirán entrega gratis a casa de lo que compren ese día en la tienda.

Viernes 29 de agosto:
– Albóndigas para todo el año – Los primeros 39 adultos (uno por familia) que lleguen a la tienda este día recibirán un certificado equivalente a una comida familiar para 4 por semana de albóndigas suecas válido desde ese día hasta agosto 21 del 2015.
– Gran compra de alimentos suecos – Los próximos 100 adultos en entrar a la tienda este viernes recibirán una de las emblemáticas bolsas de IKEA Food y un certificado para llenarla con todo lo que quieran de mercado de comida sueca.
– Una fría delicia sueca – Los primeros 305 visitantes ese día tendrán un certificado para obtener gratis ese día un helado de frozen yogurt en la cafetería.
– Los niños comen gratis – Todos los niños menores de 12 años podrán comer gratis en la cafetería ese día.

Desde el miércoles 27 de Agosto hasta el lunes 1ro. de septiembre:
– Si eres pequeño juegas en grande: Habrán artistas pintado las caras de los niños y hacienda caricaturas, música en vivo y otras actividades para disfrutar en familia.

La tienda queda al norte del Dolphin Mall, en la intersección del Turnpike con el 836. Aquí tienes el mapa, por si las moscas.

mapa-ikea

Gracias a IKEA por elegir nuestra ciudad para abrir uno de sus locales y darle empleo a más de 350 miamenses. Larga vida.

Ahora a agarrar cada uno su copa para brindar.

sidra