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Ndundari con salsa de tomate y albahaca

Ndundari con salsa de tomate y albahaca

Después de un mes sin publicar regreso a tiempo para el reto Cooking the Chef de este mes, dedicado a Gennaro Contaldo. Me ha dado un placer enorme preparar y saborear estos ndundari con salsa de tomate y albahaca; en italiano: Ndundari con salsa di pomodoro e basílico.

Los ndundari son parientes de los gnocchi. Quedan más suaves y son más fáciles de hacer. Se preparan con harina y queso ricotta, mezclándolos con huevo y queso parmesano para hacer la masa.

Este plato se suele servir el día de Santa Trofimenta, la santa patrona del pueblo de la Costa Amalfitana en que nació Gennaro, Minori. Esta santa está inscrita el 5 de julio (no podía dejar pasar la coincidencia) y su fiesta principal es el 13 de julio, así que están a tiempo de prepararlo para ese día.

Ndundari con salsa de tomate y albahaca

A Contaldo lo conocí como muchos, a través de Jamie Oliver y descubrí que había nacido en Minori un tiempo después de haber visitado de casualidad este pueblo precioso durante unos días.

Y digo de casualidad porque yo me fui a Italia pensando que había reservado un hotel en Amalfi y ya casi llegando me dio por buscar el hotel en Google Maps en el teléfono y estaba un poco antes de lo esperado. Le pregunté a otro pasajero del bus en que íbamos y me dijo que efectivamente, nuestro hotel no estaba en Amalfi sino en un pueblo llamado Minori y que él nos avisaría dónde bajarnos.

Quedamos encantados con el pueblo, su comida y su gente sencilla, amable y divertida. Terminamos comiendo ahí la comida más rica que hemos comida en Italia en medio de situaciones simpatiquísimas en un restaurante. Y el hotel estaba precioso y sólo a media cuadra de la playa, que era lo que había estado buscando en la web donde hice la reservación, pero a la caza de un precio módico terminó estando fuera de Amalfi.

Podría irme a vivir allá mañana y podría contarles todas nuestras aventuras, más es tiempo de compartir la receta.

Da para 4-5 raciones.

Ndundari con salsa de tomate y albahaca

Ingredientes

200 g de harina + un poco para el momento de amasar
200 g de ricotta
3 yemas de huevo (guardar claras para una pavlova)
200 g de parmesano recién rallado
1 pizca de nuez moscada
Sal
Pimienta

Para la salsa:
700 g de tomates enteros en conserva, escurridos
6-8 hojas de albahaca
6 cdas de aceite de oliva virgen extra
3 dinetes de ajo cortados en rodajas gruesas
Sal
Pimienta
1/2 cdta de azúcar

Ndundari con salsa de tomate y albahaca

Preparación

En un cuenco grande mezcla la harina, la ricotta, las yemas de huevo, el queso parmesano, la nuez moscada, sal y pimienta al gusto. Comienza con una espátula y luego usa tus manos hasta obtener una masa blanda y húmeda.

Enharina la meseta (encimera en España y en inglés counter) y amasa sobre ella la masa con ricotta unos 3 a 5 minutos. Forma con las manos una salchicha fina de 1.5 centímetros de diámetro aproximadamente. Puede que tengas que cortarla para que te quepa en la meseta, pues sale de casi 1 m. Corta en ángulo recto en rectángulos de 2 centímetros y ve poniéndolos sobre un papel encerado.

Calienta abundante agua en una caldera grande y ponle una cucharadita de sal. Añade los ndundadi y cuando suban a la superficie (en 2-3 minutos), deja que se cocinen durante 2 minutos.

Mientras tanto, prepara la salsa, procurando que hierva a la misma vez que te toque sacar del agua los rectángulos.

Coloca los tomates y la albahaca en un cuenco. Salpimienta y añade el azúcar. Remueve bien.

Calienta el aceite a fuego medio con los ajos laminados removiendo a cada rato y cuando estos comiencen a cambiar de color retira la cazuela del fuego y añade los tomates. Remueve bien y coloca de vuelta al fuego hasta que hierva. Añade los ndundadi, mezcla bien y sirve inemdiatamente.

Para conocer más sobre Contaldo y ver las demás recetas del reto haz click aquí.

Lentejas vegetarianas

Lentejas vegetarianas

Las lentejas me gustan de todas formas: con arroz, en ensaladas, timbalitos que salen por error, sopas frías, paté y por supuesto con embutidos, pero estas lentejas vegetarianas me han ganado el corazón.

Este plato tan colorido y reconfortante se ha convertido en uno de mis preferidos y espero te encante.

Hay quien dice que las lentejas saben a tierra pero la verdad que ese sabor nunca me ha venido al comerlas. Otros odian las acelgas por amargas, pero les juro que en potajes son lo máximo. Y estas lentejas con acelgas apenas cocinadas y aún un poco crujientes, no se las pueden perder.

Leí hace unos meses en un libro de cocina que los vegetales con que ablandas las legumbres o haces el caldo pierden sus propiedades y estas se quedan en el resto de los ingredientes y sobre todo en el caldo, por lo que es mejor sacarlos, desecharlos y volverle a poner vegetales nuevos. Lo he hecho últimamente y se nota la diferencia, sobre todo en el sabor de la zanahoria. Si prueban esta receta y lo hacen de ese modo, se van a acordar de mí.

Receta para 4-6.

Lentejas vegetarianas

 

Ingredientes

1 taza de lentejas
1 hoja de laurel
1 zanahoria, dividida en dos
1/2 tallo de apio y algunas de sus hojas
2 cdas de aceite de oliva virgen extra
1/2 cebolla, picadita
1/2 pimiento rojo, picadito
1/2 tomate, picadito
1/2 cdta de orégano seco
Sal
Pimienta
4 hojas de acelga

Lentejas vegetarianas

Preparación

Cocinar las lentejas a fuego medio con 4 tazas de agua y los tres ingredientes que siguen (sólo una de las mitades de la zanahoria). Ir sacándole la espuma que hagan usando una espumadera. Estarán listas como en media hora. Retira los ingredientes del 2 al 4.

Calienta el aceite de oliva y pocha la cebolla. Añade el pimiento y el tomate y sigue cocinando hasta que todos los ingredientes estén tiernos. Agrega la otra mitad de la zanahoria cortada en rueditas (o semi ruedas, según el diámetro del vegetal) y sigue cocinando un par de minutos más. Vierte el sofrito en las lentejas.

Salpimienta al gusto y añade el orégano. Cocina durante 10 minutos.

Mientras tanto, lava bien la acelga, sécala entre dos pedazos de papel toalla y córtala en tiritas. Separa las partes duras del tallo y del centro, córtalas en pedazos de 2 centímetros y échalos a las lentejas. El resto de la hoja debe darte como 4 tazas y se las vas a poner al final, cocinándolas sólo un par de minutos.

Puedes ponerle un chorrito adicional de aceite de oliva virgen extra antes de servir. Puedes disfrutarlo como primer plato sirviendo una porción mediana y da para 6, o comerlo como plato principal (es suficiente) y da para 4.

Crema de tomates y pimientos asados

Crema de tomates y pimientos asados

Creo que nunca me había demorado tanto haciendo una crema, pero esta crema de tomates y pimientos asados es sin duda la más rica que me he comido en mi vida.

Lleva bastante tiempo, pero la mayoría es el horno el que trabaja y mientras te puedes poner a leer un libro o ver el partido de tu equipo favorito como hice yo el domingo.

El sabor que le da a la crema asar al horno el tomate y los pimientos es increíble. De pronto hasta me remontaba al sabor de la salsa para espaguetis a la cubana, aunque debo reconocer que mucho mejor.

Se las recomiendo un montón. Paciencia y a probar esta delicia.

Da para 3 raciones grandes o 4 medianas.

Crema de tomates y pimientos asados

Ingredientes

4 tomates
Sal
Pimienta
1/4 cdta de tomillo en polvo
Aceite de oliva virgen extra
3 pimientos rojos
1/2 cebolla blanca bien picadita
3 dientes de ajo machacado
1 hoja de orégano
14 oz de caldo de pollo
4 hojas de albahaca + albahaca para adornar
1 hoja de laurel
1/4 cdta de paprika
1 lata de 12 oz de leche evaporada
1 cda colmada de maicena
1/4 de taza de pecorino romano rallado
1/4 cdta de azúcar

Crema de tomates y pimientos asados

Preparación

Precalienta el horno a 275⁰F (135⁰C). Corta los tomates a la mitad y quítales el centro. Alíñalos con sal, pimienta, tomillo y aceite de oliva. Ponlos en una bandeja resistente al horno y hornéalos 2 durante dos horas. Reserva junto al jugo que suelten.

Precalienta el horno a 400⁰F (200⁰C) y coloca los pimientos en la misma bandeja que pusiste los tomates. Hornéalos durante 1 hora. Dándole vueltas cada 15 minutos. Una vez listos, ponlos en una bolsa Ziploc a que se refresquen. Así será más fácil pelarlos luego. Asegúrate de quitarle también todas las venas y semillas. En este caso también puedes reservar ese juguito tan rico que sueltan y usarlo para la crema. No importa si no te quedan tan bonitos.

Pon 3 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela mediana y añade la cebolla. Póchala a fuego medio-bajo durante 10 minutos. Añade al ajo y el orégano. Saltea un par de minutos más y agrega 2 onzas del caldo de pollo para “sacar el fondo del caldero”. Deja que hierva y se evapore ligeramente.

Añade el resto del caldo de pollo, la albahaca, el laurel, la paprika, los tomates y los pimientos asados con sus jugos. Puedes sofreír la paprika si lo deseas, pero con mucho cuidado no se te ponga amarga. Es un momentico nada más y debes asegurarte que se baña bien de aceite.

Tapa la cazuela y cocina durante media hora. Retira las hojas de orégano, laurel y albahaca.

Tritura con un triturador de inmersión o pasa por la batidora. A mí no me molesta que la textura incluya semillas del tomate, pero puedes colarlo antes de devolverlo a la cazuela.

Disuelve la maicena con 1/4 de taza de la leche evaporada y reserva.

Vierte el resto de la leche evaporada en la cazuela y cuando se caliente, unos 5 minutos después, agrega la mezcla de leche evaporada con maicena. Añade el queso rallado y el azúcar.

Rectifica la sal.

Sigue cocinando unos 10 minutos más, removiendo con frecuencia para que no se pegue al fondo.

Si te ha gustado la receta o si vas a seguir mi recomendación de probarla sí o sí, compártela en tus redes.

Otras cremas que te pueden gustar son la de malanga y berro ó la de maíz y papas.