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Cómo preparar ensalada de kale

Cómo preparar ensalada de kale

Cómo preparar ensalada de kale

A finales del año pasado probé en casa de mi amiga Mirta Ojito una ensalada de kale maravillosa. Me gustó tanto que unas semanas después le pedí que la hiciera en una comida que hice en casa y le pregunté cómo preparar una ensalada de kale donde este vegetal quedara tan suave.

Ella había encontrado la receta en Share y le había gustado tanto que ya era parte de su hogar. Me la pasó, pero se la tengo que volver a pedir porque no la encontré el otro día cuando quise hacer mi ensalada de kale. Sin embargo, recordaba perfectamente que había que dejar el kale reposar un rato con el aderezo para que fuera más fácil masticarlo.

Así que hoy te traigo un aderezo delicioso para comer con la ensalada de kale, pero puedes usar el que quieras siempre que le pongas limón y vaya bien con los demás ingredientes que vayas a adicionar a la ensalada y dejarla reposar un poco antes de servirla.

La receta del salmón ya está en el blog. Les dejo el link en la lista de ingredientes. Esta vez no quedaba muy poca Dijon en casa y usamos otra mostaza más amarilla. De ahí el color tan diferente.

Como ven, una adaptación tras otra. De eso también se trata en la cocina, de innovar, perderle el miedo e inspirarse.

Esta receta da para dos y está lista en media hora.

Cómo preparar ensalada de kale

Cómo preparar ensalada de kale

Ingredientes

4 tazas de kale (col rizada)
1/4 de taza de aceite de oliva virgen extra
1 cdta de pasta de anchoas
1 cdta de moztaza Dijon (sí, más mostaza)
El jugo de 1/2 limón
Sal (opcional porque las anchoas ya aportan bastante sal)
Pimienta
2 cdas de queso parmesano rallado (no se ve pero ahí estaba)
2 filetes de salmón (la receta aquí)
1/4 de aguacate (para adornar)

Preparación

Lava el kale si no lo has comprado prelavado y corta las hojas tamaño bocado, retirando los troncos duros que suele tener. Ve colocándolo en un cuenco en el que luego puedas remover cómodamente la ensalada.

La pasta de anchoa la puedes comprar lista o simplemente pasar un par de anchoas por un cuenco pequeño con agua, secarlas con cuidado y cortarlas bien hasta formar una pasta.

Batir hasta que emulsione el aceite y la pasta de anchoas, la mostaza, el jugo de limón, sal y pimienta al gusto.

Bañar el kale con el aderezo y dejarlo reposar 10 minutos.

Añadir el parmesano y mezclar bien.

Servir con el salmón (que está listo en unos minutos al horno) encima y adornar con aguacate.

Puedes añadir al gusto unos crotones, cebolla en juliana, pepino, o lo que creas que me ha faltado en esta ensalada que les recomiendo mucho para las cenas entre semana. Es saludable, riquísima y se prepara rapidísimo.

Puré de malanga con berro

Puré de malanga con berro

Cuando mi amiga Leo me dio la idea de hacer el puré de malanga con berro sabía que triunfaría en casa con esa receta.

Tanto mi esposo como yo adoramos la malanga aunque sea hervida y punto. Aunque también nos encanta en frituras o chips.

La malanga es una raíz y se le conoce también como tiquisque, otó, ocumo, yautía y uncucha. Las variedades más comunes son la blanca, la amarilla y la morada. Es genial para la digestión. Los cubanos cuando estamos mal del estómago solemos comer puré de malanga y cuando los niños comienzan a comer sólidos, es de las primeras cosas que les damos a comer.

El berro también, por su parte es buenísimo para el crecimiento de los niños, por lo que este puré es muy recomendado para los peques. Eso sí, no le pongan mucho berros si es para los bebés porque tiene un sabor amarguito que puede que no le guste. Adiciona sólo la mitad del berro que le pondrías a un puré como este para adultos.

Además, el berro es buenísimo para la salud para mantener la piel y la vista en buen estado, es rico en antioxidantes y anticancerígeno.

El huevo duro para adornar es opcional.  Puedes usar simplemente unas ramitas de berro.

Puré de malanga con berro

Ingredientes

(Para 2)

3 malangas medianas
1 puñado de berro bien lavado
1 cda de mantequilla sin sal
Sal
1 huevo duro

Preparación

Pela la malanga y córtala en trozos del tamaño de una pelota de ping pong y hiérvelas unos 20 minutos, hasta que estén tiernas, con un poco de sal al gusto.

Reserva dos tazas del líquido en que herviste la malanga antes de escurrirla.

Pon la malanga con el agua, la mantequilla y el berro en la batidora y bate hasta que esté hecho puré. Dependiendo del gusto tuyo y de tu familia, puedes hacerlo más o menos espeso. Ten en cuenta a la hora de reservar el agua para dejar un poquito más si te gusta más en onda crema que puré.

Sirve en dos cuencos o dos tazas y adorna con un cuarto de huevo duro.

Si te gusta el puré de malanga natural, te dejo el link a mi receta para que la pruebes también.

Torrejas

Torrejas Receta cubana

No hago torrejas seguido porque es imposible comerme sólo una y me engorda hasta el agua, pero las adoro. La tentación ha sido demasiado fuerte con tantas fotos de torrejas en todos los blogs y en Instagram durante esta Cuaresma, así que me decidí a preparar unas después de mucho tiempo.

La verdad es que cuando estoy muy antojada, me compro una en un restaurante español que hay en los bajos de la oficina. Me la llevo a la oficina y ahí me la como. Difícil que vuelva a bajar del piso 20 a por otra.

En España le dicen torrijas, aunque en algunas regiones les dicen torrejas también. Tal vez de uno de esos sitios vino a Cuba quien empezó a hacerlas populares. Se convirtió en uno de los postres favoritos de nuestros hogares. Cuando era pequeña recuerdo que las hacíamos entre mami, abuela y yo.

En otros países de América Latina también se le dice torrejas a otros alimentos cortados en rebanadas o a algunas frituras, en Chile se usa la palabra para designar a los vagabundos y en Perú para referirse a alguien tonto o lento.

El día que me dio el antojo no tenía azúcar blanca ni leche, pero tenía leche evaporada y azúcar glas. Dispuesta a matar el antojo, las hice usando estos ingredientes y quedaron deliciosas. Les puse poca almíbar. Si les gusta con más, dupliquen los ingredientes a la hora de hacerla.

Torrejas cubanas

Ingredientes

Para el almíbar:
3/4 de taza de azúcar glas (azúcar extrafina, powdered sugar en inglés)
1 taza de agua
1 pedazo de cáscara de limón (lima para los que no son cubanos)
1 palo de canela
1/2 cdta de extracto de vainilla
1 cda de vino seco Edmundo

Para las torrejas:
1 telera (barra) de pan francés
3 yemas de huevo + 4 huevos enteros medianos
1 lata de 12 oz (345 ml) de leche evaporada
1/2 taza de vino seco Edmundo
1/4 de taza de azúcar glas (azúcar extrafina, powdered sugar en inglés)
1 cdta de canela en polvo
1 cdta de extracto vainilla
1/2 litro de aceite

Torrejas / La cocina de Vero

Preparación

Prepara primero el almíbar, mezclando todos los ingredientes en una cazuelita y cocinando a fuego medio unos 8-10 minutos, hasta que esté espesa pero no tanto. Recuerda que cuando se refresca se pone más espesa. Reserva.

Corta el pan en rebanadas de 3/4 de pulgada (2 cm).

Bate las tres yemas de huevo con la leche evaporada, el vino seco, el azúcar, la canela en polvo y el extracto de vainilla. Vierte en un par de platos hondos o una bandeja honda grande y coloca en ellos las rebanadas de pan para que se empapen bien en la mezcla con leche. Unos 4 minutos y en medio voltear el pan con cuidado.

Bate los 4 huevos enteros en un bol y pon a calentar el aceite en una sartén a fuego medio-alto.

Toma las rebanadas de pan, una a una y apriétalas suavemente entre tus manos para escurrirle un poco el líquido. Pasa cada rebanada por los huevos batidos y ve colocándolas en el aceite caliente para freírlas un par de minutos por cada lado. Cuando estén doradas, retíralas y ponlas sobre papel toalla para que escurran el exceso de grasa.

Pásalas a una fuente y ponles el almíbar por encima. Sírvelas tibias o frescas. Puedes espolvorearlas con azúcar glas extra o con canela en polvo.

Duran fuera del refrigerador todo un día (digo yo con el aire acondicionado). Luego la leche se puede fermentar. No me gusta ponerlas en el refri porque el aceite se les “duerme”.

Al día siguiente me comí una con dulce de leche por encima y estaba de película. Las he comido también con crema pastelera alguna vez y me parecieron deliciosas.

Cuando las fríes el aceite puede requemarse un poco. Si te pasa, pon aceite nuevo en otra sartén para freír en dos tandas.

Y ahora, comparte en tus redes si te gustan las torrejas, torrijas o como quieras llamarlas.

Si quieres probar otras torrejas, te recomiendo estas de panetonne o unas tostadas francesas para el desayuno.