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Helado de cardamomo

Con frío o calor, a probar este helado tan rico.
Por fin me decidí a hacer helado y me decidí por este de cardamomo, una especia que me encanta. Los veía en todos los blogs, de todos los sabores, hechos en heladeras o sin ellas; con crema, leche entera, descremada, condensada; con azúcar invertido, almíbar, miel o sirope de maíz. Pero me daba un poco de temor hacerlos, la verdad. Como el pan, que lo he ido dejando para luego.
Hasta que el otro día encontré una receta que se me coló. La encontré en el blog Mis recetas de cocina. Me pareció posible hacerlo y tenía casi todos los ingredientes en casa, menos la vaina de vainilla que sustituí con una cucharadita de extracto. Da para 4-6 comensales y lleva alrededor de una hora de preparación, más 4 horas en el congelador.
Ha quedado cremoso y delicioso. El sabor me recuerda un poco al helado de mantecado que vendían en Cuba, que nunca he sabido de qué era. Si alguien lee este post y sabe con qué lo hacían, le ruego me cuente. Por si acaso aclaro que no se debe confundir con el término puertorriqueño mantecado, que es el modo de llamarle al helado, sea del sabor que sea.
Adoro el cardamomo, esa especia originaria de la India, conocida en muchos países latinoamericanos como granado del paraíso, a la que se le atribuyen propiedades adelgazantes y afrodisíacas.
Ingredientes
180 ml de leche (yo usé Parmalat 2%)
1 cdta de extracto de vainilla
6 semillas de cardamomo
4 yemas de huevo
3.5 oz (100 g) de azúcar 
400 ml de nata líquida (heavy cream)
Preparación
Machaca las semillas de cardamomo en un mortero y vierte el contenido en una cazuela mediana. Agrega la leche y la vainilla. Ponlo a fuego medio para calentar la leche, unos 6-8 minutos, sin que llegue a hervir. Aparta el caldero del fogón y deja que se refresque la leche a la vez que termina de impregnarse del sabor del cardamomo, aproximadamente 10 minutos.
Con unas varillas eléctricas, bate el azúcar con las yemas en un cuenco, hasta que la crema esté casi blanca. 
Cuela la leche y mézclala bien con el huevo. Puedes hacerlo con una cuchara. Echa todo en la cazuela y regrésala al fogón, cocinándola a fuego medio, sin dejar de remover, durante 10 minutos, hasta que comience a espesar, como una natilla. Carmen dice en su blog que con que se pegue a la cuchara es suficiente, así lo hice.
Pasa la natilla a un bol y deja que se enfríe. Ponlo en el refrigerador 30 minutos. Pasado ese tiempo, incorpora la nata, poco a poco, removiendo, hasta que se mezcle bien. Este paso también lo puedes hacer con una cuchara. 
Pon el bol en el congelador 30 minutos y luego remuévelo bien y pasa a un recipiente de metal que puedas poner en el congelador. Yo usé dos moldes de mini loaf.
Deja que se congele al menos 4 horas antes de servir.
Tips
La receta original es con leche entera.

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