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Risotto de cangrejo

Risotto- de cangrejo

Por fin tengo tiempo de regresar al reto Cooking the Chef, dedicado este mes Heston Blumenthal. Es un cocinero difícil con toda su cocina molecular y tal, pero al final me quedé escogiendo entre 3 posibles recetas que lucían bastante manejables y me costó trabajo decidirme por este risotto de cangrejo.

Blumenthal nace en Londres en 1966. En un viaje a la Provenza con sus padres, a los 16 años quedó enamorado de la zona y la gastronomía. Visitó uno de los restaurantes más famosos de Francia, L’Oustau de Baumaniere y allí se gestó su deseo de dedicarse a la cocina. Hoy cuenta con 4 restaurantes, entre ellos el famoso The Fat Duck y se le considera un alquimista culinario. Sus investigaciones gastronómicas le han llevado a trabajar con historiadores de alimentos, perfumistas, fisiólogos de alimentos y bioquímicos de todo el mundo y le han llevado a un reconocimiento internacional.

Mi risotto tiene muchísimos cambios a la receta original. Más bien digamos que está inspirado en la receta del chef. Lo que me llevó a decidirme fue que mi padre se apareció con unas masas de cangrejo que me trajo de Cuba. Yo confiaba en que tenía caldo de pescado, por lo menos, pero resulta que estaba vencido y felizmente tenía hondashi, que es un ingrediente japonés que se usa como base de la sopa miso y está hecho a partir del dashi, un caldo preparado con virutas de bonito (katsuobushi) y alga kombu. Resolví y creo que ayudó al sabor delicado con que me quedó el arroz. Tampoco tenía queso mascarpone y le puse un poquito de queso crema tipo Philadelphia que me quedaba; ni el aceite de cangrejo, pues no tenía la carcasa del animal, y lo sustituí con un aceite de oliva con aroma de naranja. Puedem consultar la receta origina aquí.

Risotto de cangrejo

Ingredientes

1 cda de hondashi granulado
4 cdas de mantequilla sin sal
1 taza de arroz arborio
1/2 cebolla blanca picadita
1/4 de taza de vino blanco
1 taza de masas de cangrejo hervidas
1 cda de queso crema
1 rama de tomillo
pimienta
1 cdta de aceite de oliva con aroma de naranja

Ingredientes

Pon a hervir 1 litro de agua en una cazuela mediana y agrega la cucharada de hondashi granulado. Deja que se disuelva y baja el fuego a medio.

En otra cazuela, derrite 2 cucharadas de mantequilla a fuego medio. Añade el arroz y saltéalo hasta que cambie de color, moviéndolo continuamente, unos 3 minutos aproximadamente. Adiciona la cebolla y sigue salteando otros tres minutos removiendo todo el tiempo. Vierte el vino y deja que se evapore casi totalmente. Echa un cucharon del caldo de hondashi y sigue moviendo el arroz hasta que se evapore. Ve adicionando el caldo cucharón a cucharón siguiendo el mismo método, hasta que se acabe. Incorpora entonces las masas de cangrejo, el queso crema, las otras 2 cucharadas de mantequilla y el tomillo. Mezcla bien todo y remueve mientras se derriten la mantequilla y el queso. Rectifica la sal.

Sirve en 3 platos, con un chorrito de aceite de naranja en cada uno y pimienta al gusto.

Para ver qué receta de Heston hicieron mis colegas blogueras, has click aquí.

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Arroz con leche sin lactosa

Arroz con leche sin lactosa

Seguro muchos encontrarán más sabrosa la receta de arroz con leche de toda la vida. A mí también me pareció eso al probar la primera cucharada de este arroz con leche sin lactosa, pero a la segunda cucharada pensé que este tenía un saborcito tan fresquito, como light… Y ya luego lo encontraba tan rico con el sabor a coco que le daba la leche y el coco rallado. Lo mismo le pasó a mis colegas en la oficina. Todos terminaron celebrándolo muchísimo.

Yo, por suerte no tengo problema con los lácteos, sin embargo, mi mami y algunos de ustedes, sí. Para ustedes y porque me encanta el coco, he empleado leche de coco. Ojo que no es ni la que se usa para la piña colada, ni la que se usa para el curry. Es la que venden para tomar y pueden encontrar en tetra packs tanto en la zona de los lácteos fríos como en el pasillo del mercado donde tienen la leche en polvo, la evaporada y la condensada.

En lugar de azúcar le puse néctar de agave, para seguir en la onda saludable de la receta, pero le pueden poner azúcar al gusto si les parece mejor. Y si alguien quiere sabor a coco pero no tiene problema con los lácteos, puede endulzarlo con leche condensada y quedará aún más cremoso.

Vamos con la receta, que da para 10 o 12 raciones (cada vasija de estas da para 3) y demora casi 1 hora y media, pero no requiere de nuestra atención constante.

Arroz con leche sin lactosa

Arroz con leche de coco #LactoseFree

Ingredientes

1 taza de arroz blanco de grano largo
1 pedazo de cáscara de limón
1 pedazo de canela en rama
4 tazas (32 oz) de leche de coco a temperatura ambiente
1/4 de taza de coco deshidratado
1/4 de taza de pasas
1/3 taza de néctar de agave
Canela en polvo para adornar

Preparación

Lava el arroz si tienes esa costumbre y si no, lo pones ya directamente con tres tazas de agua, la cáscara de limón y la canela en una cazuela mediana. Deja que el arroz se ablande, unos 15 minutos a fuego medio-alto. Para entonces estará casi seco.

Agrega el resto de los ingredientes excepto la canela en polvo, remueve para mezclarlos y reduce el fuego a bajo-medio. Cocina durante 1 hora, removiendo a cada rato para que no se te pegue en la cazuela.

Retira la canela y la corteza de limón. Sirve espolvoreado con canela. Ya sea a temperatura ambiente o frío. Para enfriarlo, espera a que se refresque antes de ponerlo en el refrigerador y prepáralo mejor de un día para otro.

Espero sea una buena opción para los amantes de este postre que no pueden consumir lácteos, así como para los que como yo son fans del coco.

Hasta a la abuelita le va a gustar. Se los prometo. Eso sí, no esperen un arroz con leche redulce.

10 formas de usar las sobras de pollo

sobras de pollo

El pollo es una de las carnes más socorridas, no es caro y es saludable. En casa consumimos bastante y a veces hasta cocinamos una cantidad grande de pechugas el sábado o el domingo para tenerlas a mano entre semana. Estas son algunas de las 10 formas de usar las sobras de pollo en mi casa. Me encantaría saber cómo las usas tú, que siempre viene bien variar los platos de nuestras cocinas.

Aquí en Estados Unidos en muchos mercados venden pollos enteros asados de $5 a $7 y es muy común comprar uno antes de llegar a casa, sobre todo cuando se nos hace tarde y no queremos llegar a comenzar a cocinar. Nos comemos un pedazo y luego no sabemos qué hacer con el resto. Aquí también vienen al caso estas 10 variantes que espero te ayuden en tu día a día.

Pizza-buffalo-de-pollo

1 – Ensalada – Entero o cortado en cuadritos, especial para una ensalada Caesar o la famosa Waldorf.

2 – Pies, empanadas o quiches – Si ya tienes el pollo cocinado y compras la masa hecha, pueden estar listos en media hora y son ideales para comer con ensalada de lechugas durante el verano o los brunchs del fin de semana. Yo hago uno pasando el pollo por el procesador y me quito unos cuantos minutos de encima de cortarlo; pero mi preferido es una receta turca llamada pilaf con velo.

3 – Pizza – combinándolo con tus ingredientes favoritos puedes crear una pizza con salsa Alfredo o Buffalo.

Croquetas de pollo

4 – Croquetas – Una de las formas en que más lo usaba mi abuelita. Y mi amiga Isbel las hace de muerte lenta. No te puedes perder su receta.

5 – Causa limeña – Las causas son divinas con pescados y mariscos, pero mi madre no los come y prefiero preparársela con pollo.

causita

6 – Pastas – A mí no me gusta mucho ponerle pollo a las pastas, pero si es en una ensalada fría con macarrones, me la como toda. Para la pasta Alfredo, que tanto le gusta a todos, les recomiendo esta receta light.

7 – Cuscús – Este es mi nuevo vicio ya sea en las noches o para llevar al trabajo. Adoro el cuscús, sobre todo porque está listo para comer en 5 minutos. Le pongo vegetales y pollo por encima y a disfrutar de un plato colorido y delicioso en menos de 1/4 de hora.

8 – Sándwiches – Le pones un poco de pesto tradicional o el de tomates marinados a un pan italiano, agregas lechuga, queso mozzarella y pollo y voilà! ¡Tremendo sándwich!

pesto de tomates secos

9 – Comida mexicana – En unos tacos con vegetales salteados, tostadas con lechuga y crema por encima, quesadillas con salsa de melocotón o de mango a un lado, enfrijoladas y enchiladas. Muchísimas opciones deliciosas. Moraleja, siempre ten pollo, tortilla y salsa en el refrigerador.

10 – Arroz frito – Tanto las sobras de pollo como las de carne, son buenísimas para juntar con sobras de arroz y preparar una comida china casera en minutos, mucho más sana y deliciosa que la que encargamos.