Header

Blog Archives

Croquetas de espinaca y queso

Croquetas de espinaca y queso

Tenía las fotos de estas croquetas de espinaca y queso guardadas hace más de un mes pero he estado vaga este verano, posteando más que nada en Instagram y en el Grupo que he creado en Facebook, pero nada del blog.

En el grupo sobre todo, no las pasamos bomba. Hay un ambiente muy rico y compartimos y aprendemos todos de los demás.

Extrañaba escribir aquí, sin embargo necesitaba un descanso y quería aprovechar el verano, los ratos con la familia que tenía de visita, leer, ver unas cuantas películas pendientes. Y de todo me ocupé en su momento. Ahora ya toca ponerme “seria” y publicar más a menudo, calentar motores a ver si comienzo a trabajar en mi nuevo libro, del que hablaremos pronto.

Espero ustedes hayan disfrutado mucho este verano y que el regreso a la normalidad les sea leve.

Croquetas de espinaca y queso

Las croquetas me pierden. No hago más seguido porque tratamos de no comer mucho fritos. Más si nos limitamos al gusto podría vivir perfectamente comiéndolas todos los días. Además son lo máximo para aprovechar sobras. Mira estas de salmón que hice con un filetico.

Estas croquetas de espinaca y queso, con su verde, me fascinan. A veces pico un poco más las hojas y hasta las he pasado por el procesador de alimentos en algún momento, pero no me molesta la textura que ven en la última foto.

En inglés diría que son unas croquetas muy earthy, algo que en español me parece intraducible cuando a la comida se refiere. El queso suaviza un poco ese sabor, pero no se lo lleva.

Para empanizar he usado panko, que les da una terminación mucho más aireada a las croquetas y que siempre recomiendo porque creo retiene menos grasa.

La masa da para 12 croquetas.

Ingredientes

Para la bechamel:
1 cda de mantequilla sin sal
2 cdas de harina
1 taza de leche
1 pizca de nuez moscada

Para la masa:
2 cdas de aceite de oliva
1 cda de cebolla picadita
2 tazas copadas de hojas de espinaca baby
Sal
Pimienta
1 taza de queso mozzarella rallado

Para empanizar:
3 cdas de harina
1 huevo batido
1 taza de panko

Para freír:
1 taza de aceite vegetal

Croquetas de espinaca y queso

Preparación

Para hacer la bechamel, derrite la mantequilla en una cazuela mediana a fuego medio. Añade la harina y mézclala bien con la mantequilla, cocinándola hasta que se separe del fondo. Ve agregando la leche poco a poco para que no se hagan grumos mientras revuelves constantemente. En la última porción de leche que adiciones, agrega la pizca de nuez moscada y sigue removiendo. Sigue cocinando y removiendo unos 5 minutos. Reserva.

En una sartén, calienta el aceite y pocha la cebolla unos 5 minutos, removiendo a cada rato, hasta que se ponga tierna. Añade la espinaca y saltéala hasta que se marchite y se reduca. Salpimienta. Añade el queso. Revuelve bien. Incorpora a la bechamel. Tapa con papel film. Una vez se refresque, ponla en el refri un par de horas. Puede ser de un día para el otro.

Divide la masa en 6 porciones y dale a cada una forma de cilindro. Ve pasando cada uno por harina, huevo y panko.

Para freírlas, calienta el aceite y fríe las croquetas unos 3, hasta que se doren. Si usas freidora eléctrica, ponla a 375˚F (190˚C). Si las vas a freír en una cazuela o un sartén, hazlo en una que no sea muy grande para que cuando frías te queden cubiertas totalmente las croquetas y no tengas que virarlas. Cuando estén listas, colócalas sobre papel toalla para eliminar el exceso de grasa.

Acompaña con una cerveza bien fría, que todavía queda mucho calor en el ambiente y la estación dura hasta finales de septiembre.

¿Qué te pareció este verde? ¿Cuáles son tus croquetas favoritas?

 

Calabacines rellenos de carne

CalabacinesRellenosDeCarne

Hace siglos que estaba por hacer calabacines rellenos de carne pero quería prepararlos con unos calabacines redondos y por fin los encontré el otro día en el Mercado mexicano, pues en los supermercados que hay por mi casa jamás los tienen.

Antes de seguir con la receta, quería contarles las razones por las que no estoy publicando en el blog tan seguido y sólo estoy escribiendo en español otra vez. En mayo pasé unos cuantos días en Blogher Food, una conferencia de blogueros cocineros que se celebró en Miami. Luego me fui a Nueva York de trabajo. De regreso pasé una semana enferma, casi todo el tiempo en cama completamente dormida. Además, estoy en la recta final de mi libro de cocina.

A lo mejor hay alguien por acá que no se ha enterado aún por las redes sociales… La editorial Anaya, con sede en España, me ha contratado un libro de cocina cubana que debe salir a finales de este año y ya se acerca mi fecha de entrega, por lo que casi todo mi tiempo libre lo estoy empleando es escribir las recetas y revisar las fotos. De más está decirles lo feliz que me encuentro, pero con un trabajo a tiempo completo, sólo me quedan los fines de semana y las noches para dedicarle al mi libro y no es tarea fácil. Además, quiero ver un poco del Mundial de fútbol, que es sólo una vez cada cuatro años y acaba de comenzar.

Así ando. Mejor volvamos a la receta. Los calabacines están rellenos con carne de res molida, que en Cuba llamamos picadillo, y con una salsa bechamel no muy espesa. El relleno queda con un sabor delicado que va muy a tono con los calabacines. Les van a encantar con su toque latino. Además es un plato precioso.

Ingredientes

3 calabacines redondos
1 lb de picadillo de res
1/2 cdta de Fiesta Citrus de McCormick
1/4 cdta de comino en polvo
1 pizca de pimentón
1/4 cdta de sal
1 taza de salsa criolla
1/4 de taza de vino seco
2 cdas de queso mozzarella rallado

Para la bechamel:
2 cds de mantequilla
2 cdas de harina multiuso
1 taza de leche

calabacines rellenosdecarne2

Preparación

Pon a hervir abundante agua en una caldera grande.

Corta la parte superior de los calabacines como para hacer unas tapitas con ellas. Limpia el interior de los calabacines. Hiérvelos 5 minutos y luego ponlos bocabajo sobre un paño o papel toalla.

Mientras se cocinan los calabacines, has la bechamel. Derrite la mantequilla en una cazuelita pequeña y añade la harina, mezclándola bien y cocinándola hasta que se despegue. Ve agregando la leche poco a poco para que no se hagan grumos, hasta lograr una salsa bechamel ligera.

Adoba el picadillo con las especias y sal a gusto. Viértelo en un sartén previamente calentado a fuego medio y saltéalo hasta que cambie de color. Agrega la mitad de la salsa criolla y el vino. Baja el fuego a medio-bajo y cocínalo durante 15-20 minutos. Incorpora la mitad de la bechamel.

Precalienta el horno en grill.

Mezcla el resto de la bechamel y de la salsa criolla en un Pyrex. Rellena los calabacines con el picadillo y hornéalos 10 minutos sin la parte de arriba, la cual usarás en el momento de servir el plato. Retira la bandeja del horno, distribuye el queso por encima de los calabacines rellenos y regrésalos al horno para que se doren, unos tres minutos más.

Mi esposo y yo comimos uno cada uno de cena ligera, con salsita del fondo alrededor y la tapita del calabacín de adorno.