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Crema de calabaza a la tailandesa

Crema de calabaza a la tailandesa

La calabaza es la reina del otoño y cada año hacemos en casa muchos platos con ella en estas fechas. Esta vez el plato gandor fue esta crema de calabaza a la tailandesa. La hemos repetido varias veces, la última en Acción de gracias, ocasión en que la adornamos con unas hojitas que me sobraron del pie de pistachos.

La receta de esta crema de calabaza toma inspiración de varias fuentes y aunque puedes hacerla hirviendo la calabaza, recomiendo que la ases al horno, pues el sabor es mucho más potente.

La calabaza la puedes asar con anticipación y así te toma mucho menos tiempo hacer la crema. Yo suelo hornearla entera y luego durante la semana uso una parte para ensalada y el resto para esta crema de calabaza a la tailandesa. No necesitas pelar este tipo de calabaza que uso, pero puedes hacerlo si lo deseas.

Ojo con la leche de coco, que es la que se usa en los currys tailandeses. No confundir con la leche de coco de los batidos ni la de la piña colada.

Da para 3 porciones y está lista en 50 minutos.

Crema de calabaza a la tailandesa

Ingredientes

1/2 calabaza buternutt cortada en cubos de 1.5 pulgadas (4 cm)
3 o 4 cdas de aceite de oliva
Sal
Pimienta blanca
1 cda de aceite vegetal
1 chalota (o la parte blanca de un puerro) bien picadita
1 pizca de hojuelas de chile seco
2 tazas de caldo de pollo (o caldo vegetal) bajo en sodio
1 lata de 13.5 oz de leche de coco
1 pulgada de hierba de limón (citronela, en inglés lemon grass) seca
1/2 pulgada de jengibre freso
La-yu (aceite con chile)
Cilantro u hojitas de masa de pie y de menta para adornar

Preparación

Precalienta el horno a 400⁰F (200⁰C).

Pon los cubitos de calabaza en un cuenco, salpimiéntalos y añade el aceite de oliva. Luego espárcelos en una bandeja resistente al horno sin que queden unos sobre otros y hornéalos durante 30 minutos.

Mientras tanto, rehoga la chalota con la cucharada de aceite vegetal. Añade las hojuelas de chile y saltea otro minuto. Adiciona el caldo de pollo, la leche de coco (bate la lata previamente), la hierba de limón, el jengibre y unas goticas de La-yu. Calienta a fuego medio-bajo unos 10 minutos.

Retira la hierba de limón y el jengibre. Agrega la calabaza cocinada y sigue cocinando otros 5 minutos.

Tritura con una batidora de inmersión o pásalo todo por una batidora. Calienta otros 5 minutos y ajusta la sal.

Sirve con unas goticas de La-yu y unas hojas de menta o una rama de cilantro o estas hojitas de masa de pie que se preparan con sobras de masa que puedes comprar pre-elaborada en el mercado en la parte de congelados y cocinar en el horno unos 15 minutos. Quedan más lindas si las pintas con huevo batido.

Le queda muy bien también una cucharadita de cúrcuma en polvo. Agrégala junto a la leche de coco y el caldo.

Crema de calabaza a la tailandesa

Salmón teriyaki

Salmón teriyaki

La salsa teriyaki es tan fácil de hacer en casa. Ya se los contaba en la receta con pollo y hoy les voy a mostrar cómo hacer salmón teriyaki. Es muy parecido.

Fuera de Japón mucha gente le pone harina a la salsa teriyaki para que espese, sin probar tal vez hacerla con los 4 ingredientes que lleva y ver cómo se pone espesa y brillante. Y es que “teri” quiere decir precisamente brillante. Y ese brillo es creado por el azúcar y el mirin que contiene la salsa. La salsa se espesa sin necesidad de añadir nada más.

El mirin es una especie de sake, pero con menos alcohol y más azúcar. Es uno de los ingredientes principales de la comida japonesa.

Teriyaki es el método de cocina que se emplea para preparar pollo, carne o pescado. En Japón es tan popular que hasta en McDonalds venden hamburguesa teriyaki en su menú, pero no es sólo comida de restaurantes, se emplea muchísimo en los hogares.

Salmón terikayi

Ingredientes

1.5 lbs de filetes de salmón con piel (unas 4 piezas)
Sal
2 cdas de aceite vegetal

Para la salsa teriyaki:
1/4 taza de salsa soya
2 cdas de mirin
2 cdas de sake
1 1/2 cdas de azúcar glas (confectioners sugar)

Preparación

Sala levemente los filetes de salmón.  Saltéalos en un sartén con aceite caliente, primero con la piel hacia abajo unos 4-5 minutos, dependiendo del grosor. Vas a ver cómo va cambiando de color hacia arriba el pescado. Cuando este cambio de color pase la mitad de los filetes, voltéalos y cocínalos otros 2-3 minutos por el otro lado. Retira de la sartén y reserva.

Elimina la grasa del sartén y pásale con cuidado un papel toalla.

Mezcla los siguientes ingredientes en una taza.  Sube el fuego de la sartén al máximo y vierte la salsa. Cuando hierva, cocina durante 1 minuto o tal vez 90 segundos, hasta que la salsa se espese y se ponga brillosa. Añade entonces los pedazos de salmón y cocínalos un poquito por cada lado, para que la salsa los cubra, formando una capa brillosa sobre los filetes de salmón. Si está compacto el pescado puedes repetir la operación, un minuto por cada lado un par de veces. Este de la foto era muy grueso y estaba tan fresco que se me rompía. Hazlo siempre con mucho cuidado.

Sirve sobre arroz japonés caliente. Puedes acompañar con una sopa de miso.

¿Cuál es tu receta japonesa favorita?

Boniato acaramelado

Boniato acaramelado

La receta de boniato acaramelado se la debo a una de mis seguidoras hace bastante tiempo y un par de semanas atrás he tenido la suerte de encontrar la receta en un libro de recetas fáciles para bento boxes.

Quedan deliciosos, blanditos por dentro y crujientes por fuera. La cobertura de caramelo acentúa la textura y resalta el sabor del boniato. Aunque es una receta asiática, a los latinos nos encanta. Yo la probé por primera vez en Japón. La siguiente foto es del puesto donde los compré en Sugamo, una parte de Tokyo a la que llaman el Harajuku de las personas mayores.

En esta zona hay muchísimos comercios llenos de artículos útiles para los de la tercera edad. Nos contaron que se debe a que allí se encuentra el templo Kouganji, famoso porque la gente acude ahí a “limpiarse” de las enfermedades. También le llaman Togenuki Jizo, pues tiene una estatua de esta Bodhisattva que ayuda a curar las enfermedades.

Boniato acaramelado en Sugamo

La estatua se encuentra frente al templo y siempre hay cola para lavarla con unas pequeñas toallas que ofrecen ahí mismo. Este ritual es el que supuestamente aleja las enfermedades. Los devotos lavan sobre todo las partes de su cuerpo que coinciden con sus partes con problemas de salud.

Fuimos allá y dimos un paseo muy agradable además de encontrarnos muchas cositas curiosas para la casa y una tetera preciosa que todavía conservamos. También comimos un helado de sésamo riquísimo y por supuesto, pedimos por nuestra salud y la de nuestros mayores en el templo.

En cuanto a los boniatos, no me imaginé nunca que el caramelo se preparara con aceite. Ya les digo cómo prepararlos.

Para 4 porciones.

Boniato acaramelado - Receta

Ingredientes

1 boniato americano (el naranja) de 300 g (10 o aproximadamente)
1/2 litro de aceite vegetal + 2 cdas para el caramelo
4 cdas de azúcar blanca
1 cdta de semillas de sésamo negras (opcional)

Preparación

Pela el boniato y córtalo en porciones alargadas y gorditas, como que fueras a hacer papas fritas a la española. Ponlo en remojo en agua durante 10 minutos para que conserven su color.

Mientras tanto, calienta el aceite a 325⁰F (160⁰C). Yo lo hice en una freidora.

Escurre los boniatos y sécalos con papel toalla. Fríelos en el aceite caliente hasta que floten. Deben quedar sumergidos en el aceite. El proceso dura unos 10 minutos. Retíralos del aceite y colócalos sobre papel toalla para eliminar el exceso de grasa.

En una cazuela mediana de fondo no muy estrecho o en una sartén que no sea muy ancha, pon el azúcar con mezclada con 2 cucharadas de aceite. Caliéntalo a fuego medio hasta que el azúcar se deslía y comience a hacer burbujas.

Echa los boniatos en el caramelo, todos a la vez y revuelve para que se cubran con el caramelo. Sirve en 4 porciones e inmediatamente ponle el sésamo encima porque luego no se le pega tan bien.

Espera a que se refresquen un poquito, pues pueden quemarte la boca al morderlos. Se puede comer de postre o de merienda.