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Hummus de frijoles negros

hummus de frijoles negros

Hummus de frijoles negros

El otro día andaba medio tristona y una lectora de mi libro me escribió un mensaje precioso, contándome que llevaba toda la vida tratando de hacer un potaje de frijoles negros y había probado con recetas de muchos libros y blogs y nunca le quedaban bien. Estaba encantada con mi modo de hacerlos y también su esposo se había llevado una grata sorpresa cuando los probó. Ellos me alegraron el día cuando más lo necesitaba y les dedico este hummus de frijoles negros que queda de vicio.

Pueden acompañarlo con pita, pan tostado, Tostitos, tostadas mexicanas, chicharritas o vegetales crudos (palitos de zanahoria o apio). Es ideal para usar sobras de frijoles. Mejor si al momento de hacerlo los frijoles están “dormidos” y así van con su pasta y todo para la batidora.

Seguramente queda rico con frijoles de lata enjuagados, pero las proporciones pueden no ser las mismas y tal vez no quede tan cubano como este.

El Tahini es una pasta hecha de semillas de sésamo tostadas que luce muy parecida a la mantequilla de maní y se usa en la comida árabe y mediterránea. Se puede encontrar en casi todos los supermercados. Estos son algunos de los envases en que pueden encontrarlo. Se usa para hacer hummus y baba ghanoush, pero también pueden preparar con ella unos pinchos de pollo.

Esta receta está inspirada en un hummus de frijoles negros que probé en el restaurante Cuba Libre, en Orlando. Fui a una fiesta allí y todo lo que nos brindaron, incluyendo los mojitos, estaba divino.

hummus de frijoles negros cubanos

Hummus de frijoles negros a la cubana

Ingredientes

1 1/2 taza de frijoles negros del día anterior (ver la receta aquí)
1 cda abundante de Tahini
1 hoja grande de culantro (o una ramita de cilantro)
1 diente de ajo
1 cdta de comino en polvo
1/2 cdta de vinagre de Jerez (Sherry Wine Vinegar)
3 cdas de aceite de oliva virgen extra + un chorrito para el momento de servir
1 pizca de pimentón de la Vera o de Paprika, para adornar
Sal

Preparación

Coloca todo los ingredientes menos los tres últimos en una batidora o procesador de alimentos. Tritura bien todo. Comprueba la sal.

Añade las tres cucharadas de aceite de oliva y bate un minuto más.

Sirve en un cuenco. Ponle pon encima un chorrito de aceite y espolvoréale el pimentón.

Lo puedes adornar también con culantro o cilantro picadito.

Es importante que los frijoles no estén aguados.

También les recomiendo el hummus de frijoles carita, el de petit pois y el hummus sin Tahini.

Tamales cubanos

Tamales cubanos

Tamales cubanos

Seguimos en temporada de maíz. Después de las pastas y la crema, no podía dejar de preparar unos tamales cubanos en estos días. Se pueden hacer con carne, pero estos son vegetarianos.

En mi libro, La cocina cubana de Vero, está la receta de tamales preparados con masas de cerdo. Para hacerlos así, sólo tienes que agregar unas masas de cerdo fritas al maíz ya molido y mezclado con la salsa criolla antes de armar los tamales. También puedes hacerlos con picadillo. En este caso, en lugar de la salsa criolla, preparas el picadillo con la receta que aparece aquí.

Aunque los tamales pueden ser elaborados por una sola persona, tradicionalmente se prepara en familia para aligerar la faena. Uno pela el maíz, otro lo limpia y otro lo ralla o muele, mientras se cocina la carne o se hace el sofrito. Una vez lista la masa, las tareas se dividen en hacer las bolsitas y rellenarlas, y en taparlas y atarlas con el cordel de cocina. ¡Me trae tantos recuerdos de mi niñez este plato!

Si compras maíz molido, ahorrarás mucho trabajo. Ojo, que el maíz empleado para los tamales cubanos no puede ser dulce y debe estar tierno. Si no está tierno, se dejan los granos en remojo durante un par de horas antes de molerlos. Y si la masa está seca, se agrega un poco de leche. Si utilizas hojas de maíz secas, que pueden conseguirse en casi todos los mercados, remójalas durante 30-45 minutos, escúrrelas y sécalas con un paño antes de comenzar a rellenarlas.

Esta receta da para 15 tamales. Me encantan para picar (tapear) y también con arroz blanco acabadito de hacer.

Ingredientes

4 ½ tazas (1.3 kg) de maíz molido
30-35 hojas de maíz secas o frescas

Para la salsa criolla:
1 pimiento verde mediano bien picado
1 cebolla mediana bien picada
5 dientes de ajo machados
4 cucharadas de aceite vegetal
1 taza de salsa de tomate
1 tomate mediano bien picado
½ taza de agua
1 hoja de laurel
Sal
Pimienta

Tamales cubanos vegetarianos

Tamales cubanos vegetarianos

Preparación

Prepara la salsa criolla en una cazuela mediana. Para ello, calienta el aceite, pocha el pimiento y la cebolla, añade los ajos y el tomate, sofríe 2 minutos y agrega el resto de los ingredientes para la salsa. Cocina durante 10-12 minutos a fuego medio hasta que el agua se evapore. Retírala del fogón y déjala refrescar unos 15 minutos. Mézclala con el maíz molido. Rectifica la sal.

Para armar un tamal has una especie de bolsita, enrollando una hoja grande de maíz en forma de cono. La parte más ancha formará la boca de la bolsita, mientras que la estrecha la debes plegar hacia arriba, más o menos por la mitad del cono, para que el doblez forme el fondo de la bolsa. La sujetas con una mano y con la otra mano, echas en ella unas cuantas cucharadas de la masa, sin llenarla demasiado. Para cerrar el tamal, enrolla la bolsita con otra hoja dispuesta a la inversa, usando luego, para doblarla, el mismo procedimiento ya explicado. Finalmente, atas el tamal con hilo de cocina, asegurándote de que no se abra, pero con cuidado de no romper las hojas.

Una vez atada la bolsita, la apoyas en algún recipiente o sitio que permita situarla en posición vertical, con la boca hacia arriba, no vaya a derramarse la masa.

Repite el proceso con el resto de la masa y las hojas. Pon a hervir abundante agua en una cazuela grande y agrega una cucharada de sal. Echa los tamales y cocínalos a fuego medio-alto, entre 45 minutos y 1 hora.

Retira las hojas en el momento de servirlos y ponles salsa picante o kétchup por encima.

Puedes consumir unos cuantos tamales y congelar el resto en un Ziploc. Se mantienen en buenas condiciones por un par de meses. Luego para calentarlos llevas agua a ebullición en una cazuela, le pones un poquito de sal y echas los tamales en ella unos 20 minutos.

Ensalada de habichuelas

Ensalada de habichuelas

Cómo preparar ensalada de habichuelas

La ensalada de habichuelas siempre me recuerda a mi abuelo. Nos encantaba a todos en mi familia, pero a él especialmente. Aunque en sus últimos años él comió bastante y a veces cuando lo llamaba se me quejaba de que mi abuela y mi tía le daban habichuelas todos los días. Es que tenía problemas de azúcar y no había gran variedad de verduras a pesar de que mi familia es de un pueblo pequeño cerca del campo. Pero así es Cuba.

Yo la quería poner esta ensalada en mi libro de comida cubana y al final no quedó. Desde hace rato quería ponerla en el blog, pues he escuchado decir a mucha gente que las compra de latas con tal de no pasar trabajo haciéndola y sinceramente, no da mucho trabajo y la de la lata aunque sea baja en sal, siempre es menos sana. Es preferible comprarla congelada.

A mí me gusta prepararla con anticipación para que agarre el sabor de la cebolla, que debe ir bien finita, si la pueden cortar con una mandolina, mucho mejor.

En mi país le decimos habichuelas, pero en otros lugares se conocen también como vainitas, judías verdes, ejotes, chauchas y porotos verdes. Son bajas en calorías y ricas en fibra, vitamina C y antioxidantes. Si estás a dieta, esta ensalada es ideal para tu rutina. Puede guardarse en el refri de un día para otro.

Ingredientes

1/2 lb. de habichuelas
1/2 cebolla blanca o morada
3 cdas de aceite de oliva virgen extra
1 cdta de vinagre de jerez o de manzana
Sal
Pimienta

Cóomo cocinar habichuelas

Ensalada de habichuelas

Preparación

Primero lavamos bien las habichuelas y le cortamos las punticas. Es bien poquito lo que se le corta y con unas tijeras, lleva poco tiempo.

Luego tenemos que blanquear las habichuelas. Por si no lo sabes, este es un proceso en el que se cocinan las verduras en agua caliente y luego se ponen en agua helada para parar su cocción. Varía según lo que queremos cocinar. Este método permite que las verduras mantengan sus propiedades y además que no pierdan la textura.

En el caso de las habichuelas, una vez el agua hierva, se cocinan 4 minutos aproximadamente. Mientras, preparamos un cuenco grande con agua a temperatura ambiente y le adicionamos unos cubitos de hielo.

Una vez listas las habichuelas, las escurrimos, las ponemos en el agua helada un minuto y las volvemos a escurrir. Este mismo método uso para cocinar el brócoli y queda delicioso.

Dejamos que se refresquen las habichuelas en un cuenco o una fuente mientras cortamos la cebolla en juliana bien finita. La adicionamos.

Batimos el resto de los ingredientes hasta que el aceite emulsione. Agregamos el aderezo a la ensalada y bañamos bien las habichuelas y la cebolla con este. Dejamos reposar al menos unos 15-20 minutos.

¿Qué comida te gustaría acompañar con esta ensalada? A mí me parece que va con todo, lo mismo con pescado, que con carne roja, pollo o hasta con arroz amarillo.