Header

Blog Archives

Pie de polenta y ropa vieja

Pie de polenta con ropa vieja

Una combinación fabulosa, polenta italiana con ropa vieja cubana.

Tanto la ropa vieja como la polenta están entre mis comidas preferidas, pero cuando se me ocurrió unirlas en este pie después de una conversación entre amigas sobre recetas deliciosas del país de cada una, el resultado me dejó prendada de un nuevo plato que ustedes no pueden dejar de probar.

En Cuba comemos harina, ya sea hecha con maíz fresco tierno o con harina seca, pero esta última no queda con la consistencia de la polenta y no es un polvo fino como esta, sino que  es mucho más gruesa y lleva un poco de más tiempo al fogón.

La ropa vieja da su trabajo, pero es tan rica. Y si logran que le quede un poco, la usan para esta receta, que pueden hacer en un sartén resistente al horno o en moldes individuales. La receta la pueden ver aquí y la de la polenta y la unión de ambas, sigue a continuación.

Para que la polenta les quede bien cremosa, uso leche, pero si has dejado de comer alimentos con lactosa por alguna razón, puedes sustituirla por caldo.

Este plato da para 4.

Ingredientes

1 taza de polenta instantánea
1 taza de caldo de pollo o de vegetales
2 tazas de leche
1/3 de taza de queso pecorino romano
3 tazas de ropa vieja lista para comer

Pie de polenta

Sorprende a tu familia con esta receta tan deliciosa.

Prepraración

Precalienta el horno a 450⁰F (230⁰C).

Pon a calentar el agua y el caldo en una cazuela mediana. Cuando comience a hervir, apaga el fuego y ve echando la polenta poquito a poco, en forma de lluvia, batiendo constantemente. Añade el queso y mézclalo bien.

Debe quedar cremosa. Si te queda dura, le puedes poner un poco más de leche o caldo. Yo no le pongo sal extra, pues con la del queso me parece suficiente, pero prueba a ver si está bien para ti antes del paso siguiente.

Coloca la ropa vieja en el fondo de una sartén resistente al horno y espárcela uniformemente. Vierte sobre ella la polenta y empareja la superficie usando una espátula. Mete al horno unos 10 minutos, hasta que se asiente bien sobre la carne y se dore un poquito.

Sirve caliente, cortándola en cuñas. Y si tienes un aguacate para acompañarla, no dejes de ponerle un par de tajadas a un lado.

Y ahora, a compartirla para que se te quede bien guardadita.

Congrí a la diabla

Este es un post patrocinado por Latina Bloggers Connect y Bush´s Cocina Latina™ pero la receta y las opiniones son mías. / This post is part of an sponsored campaign with Latina Bloggers Connect and Bush´s Cocina Latina™, but the recipe and all the opinions are mine.

congri a la diabla

El congrí es uno de las guarniciones típicas de la comida cubana y no falta en una comelata que se respete. Yo lo aprendí a hacer con mi abuelita Gladys, que no era la mejor cocinera del mundo pero tenía sus especialidades y entre ellas estaba este plato. En mi familia se hace seco y desgranado, pero hay gente que le gusta más aglutinado. Y no sé si a alguien por ahí le habrá dado la idea de hacerlo picante alguna vez, pero a mí me inspiraron los frijoles pintos a la diabla de Bush´s y quise sorprender a mi esposo con un plato diferente y a la vez tradicional. Así nació mi versión cubano-mexicana de este plato tradicional: el congrí a la diabla.

Las recetas tradicionales son muy importantes en los hogares y en al camino de nuestras vidas las vamos combinando con nuestra experiencia vital. Mi esposo vivió en México muchos años, tenía una abuela mexicana, allá nos conocimos y pasamos muchos momentos inolvidables. Esa tierra es también parte de nosotros y en nuestra casa es punto fijo la comida mexicana. ¿Cómo no combinar la comida mexicana con la cubana?

A la diabla quiere decir que tiene picante, de ahí la parte mexicana de nuestro plato. A mí me pareció que estos frijoles tenían el toque justo para darle un nuevo sabor al congrí de mi abuela.

La palabra congrí viene de Haití, donde a los frijoles colorados (parecidos a los pintos) le dicen congó y al arroz riz. Congrí por tanto quiere decir arroz con frijoles. En otros países del Caribe y Centroamérica se preparan platos similares y en Cuba tenemos además los moros y cristianos, una receta parecida hecha con frijoles negros. En ambos casos puedes cocinar los frijoles desde cero o usar fríjoles de lata como los Bush’s Cocina Latina para ahorrar tiempo. En casa nunca faltan los frijoles de lata de varios tipos en la despensa. Nos sacan de muchos apuros y nos hacen la vida más fácil. Es que son tan versátiles. Los usamos lo mismo en ensaladas, que con pastas, potajes o arroces como este.

Esta receta está lista en media hora y da para 4 porciones. Ideal para las cenas entre semanas o para Navidad o Año Nuevo si eres como nosotros que celebramos siempre con congrí, lechón asado, yuca y ensalada.

Ingredientes

1 lata de 15.5 oz (439g) de frijoles pintos a la diabla Bush’s Cocina Latina™
2 tazas de arroz blanco de grano largo
1 cdta de sal gruesa, aproximadamente
2 dientes de ajo grandes, bien machacados
2 cdas de aceite de oliva virgen extra
Perejil picadito (opcional)Preparación

Lava el arroz y escúrrelo bien. Lleva la cantidad de frijoles a 3 tazas, agregando agua. Se vale enjuagar la lata para sacarle el fondo, como hacían nuestras abuelas siempre tan ahorrativas.

Mezcla todos los ingredientes en una cazuela mediana, tápala y cocina a fuego medio-alto durante 8-10 minutos, hasta que se seque. Baja el fuego a mínimo y sigue cocinando otros 15-20 minutos, hasta que el arroz esté tierno.
Sirve espolvoreado con el perejil picadito.

Estoy encantada con los nuevos sabores latinos de Bush´s y creo que pronto probaremos los frijoles negros machacados, los frijoles a la mexicana y los frijoles charros machacados. Te recomiendo los pruebes también y pases por su página para ver otras recetas y tips para usarlos en tu cocina.

pasos

Congrí is one of the main side dishes of the Cuban Cuisine. Abuela Gladys had a master on it, even she is not the best cocinera in the world. I learned how to make it from her, and sometimes I like to make variations of her traditional recipe, like with this congrí a la diabla, to surprise my husband with a flavor he loved combined with the flavors of Mexico, where he lived for almost 20 years. We adored the result.

A la diabla means hot. This is the Mexican twist of my recipe, which serves 4 and is ready in a half of hour. This congrí is ideal for weeknights as well as for Christmas and New Year dinner. At home we always eat lechón asado, yuca con mojo and congrí on these important occasions.

The word congrí comes from Haiti, where the red beans (similar to pinto beans) are called congó, and the rice, riz. Therefore, congrí means rice and beans. There are similar dishes in other Caribbean and Central America countries. In Cuba we also have Moros y cristianos (Moors and Christians), which are made with black beans. In both cases you can cook beans from scratch or use canned beans, like these slow-cooked frijoles by Bush ‘s Cocina Latina to save time. At home we always have canned beans in our pantry. They are so versatile. We use the same in salads, pasta, or rice dishes like congrí.

Ingredients

1 15.5 oz (439g) can of frijoles pintos a la diabla Bush’s Cocina Latina™
2 cups of long grain rice
1 teaspoon of sea salt
2 big garlic cloves, crushed
2 tablespoons EVO
Chopped parsley (optional)

congri  la diabla 1

Directions

Wash the rice and drain it well. Take the amount of beans to 3 cups, adding water. Mix all ingredients in a medium saucepan, cover and cook over medium -high heat for 8-10 minutes, until the rice absorbs all the liquid. Reduce heat to low and continue cooking another 15-20 minutes, until rice is tender.

Serve sprinkled with chopped parsley.

I´m ready to try the other three flavors of Bush´s Cocina Latina frijoles negros machacados, frijoles a la mexicana, and frijoles charros machacados. They are inspired by authentic family recipes, son don´t miss their web site for more parings and tips.

Puré de frijoles negros

Pure-de-frijoles

El puré de frijoles negros siempre me recuerda mi infancia y es un plato al que recurro a cada rato para aprovechar algún poquito de frijoles que me queda en el refri.

En la comida cubana, los frijoles negros tienen un lugar de honor, se los damos a los niños desde pequeños en puré, se consumen varias veces por semana en cualquier casa y no faltan en nuestra cena de Navidad o de año nuevo, ya sea en potaje o como parte de los moros y cristianos.

A diferencia de otros potajes que llevan carne y viandas, los negros quedan deliciosos con sofrito, comino, un poquito de azúcar y unas hojitas de culantro. Un amigo mío decía siempre que eran los más finos y a la vez los más pobres.

El puré que les traigo hoy se puede hacer más aguadito, o sea, más pegado a una sopa. Está inspirado en la sopa mexicana de frijoles y el chorizo español le da un saborsito inigualable. Debería haber cortado más pequeño el cilantro para que quedara mejor presentada y colocarle unos totopos (tortilla frita) encima para darle un crujiente final. Da para 2-3, dependiendo si sólo sirves este plato o si lo acompañas de otros alimentos.

Ingredientes

3/4 de litro de frijoles negros con caldo como los de esta receta
1/4 de litro de caldo de pollo, de carne o de vegetales
1/4 cdta de comino
1/4 cdta de chile ancho en polvo
1 cda de aceite de oliva
Sal

Para adornar, agregar al gusto:
Queso blanco fresco desmoronado
Chorizo español cortado en rueditas
Cilantro picadito
Tortillas fritas en pedazos (opcional)

pure de frijoles negros

Preparación

Coloca los frijoles y el caldo en una batidora y bátelos hasta formar un puré. Puedes colarlo si quieres, pero a no ser que le vayas a dar a un bebé, no es necesario. Vierte el contenido en una cazuela mediana y agrega el resto de los ingredientes. Rectifica la sal. Caliéntalo a fuego bajo-medio unos 10 minutos, revolviendo a cada rato.

Mientras tanto, calienta un sartén a fuego medio y fríe ligeramente el chorizo en su propia grasa durante unos 5 minutos, moviéndolo a cada rato.

Sirve la sopa caliente y adórnala con el queso, el cilantro y el chorizo.

Tips

Puedes usar frijoles de lata para hacer esta receta, pero te recomiendo escurrirlos, enjuagarlos y escurrirlos, sustituyendo el caldo de los frijoles por caldo de pollo o el que prefieras.

Para los bebés (y los grandulones también) les recomiendo este puré de frijoles negros con jamón y platanitos (banana) que publiqué hace un tiempo en Baby Center.