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Pasta al cacio e pepe con panceta y espinacas

Pasta al cacio e pepe con panceta y espinacas

La pasta al cacio e pepe es una receta romana muy sencilla y requetesabrosa, como suelen ser tantos platos italianos. Esta pasta al cacio e pepe con panceta y espinacas como bien dice el título adiciona un par de ingredientes.

Me he inspirado en una receta de Giada De Laurentis publicada en la revista del Food Netwok de marzo 2018 y que es parte de su nuevo libro Giada’s Italy. Básicamente he cambiado la arúgula por espinaca, la pasta creste di gallo por farfalle y la medida de los ingredientes.

Les recomiendo usar una pasta con hendiduras porque como bien dice Giada en ellas se mete el queso y la pimienta para quedarse y tener como resultado un plato tan delicioso.

Yo compartí el plato en Instagram ayer y alguien me preguntaba qué salsa le había puesto. En realidad no lleva una salsa determinada, la salsa se forma con la grasa de la pancetta, el queso y un poco de agua de la de cocinar la pasta. Sin embargo, queda como con una especie de salsa cremosa deliciosa pegada a la pasta y nada en la cazuela.

Si pueden compre en queso en un bloque de media libra más o menos y rállenlo ustedes mismos en casa. Es enorme la diferencia. Lo mismo con la pimienta, si es recién molida el olor y el sabor son otra cosa.

Les sugiero acompañarla con vino blanco o rosado bien frío.

Da para 4 y está listo en media hora.

Pasta al cacio e pepe con panceta y espinacas

Ingredientes

4 tazas de pasta
Sal
1 cda de aceite de oliva
4 oz de panceta
1 cdta de pimienta recién molida
3/4 de taza de Pecorino Romano rallado
1 cda de mantequilla a temperatura ambiente
2 tazas de espinacas

Preparación

Calienta abundante agua para cocinar la pasta según las instrucciones del fabricante. Antes de echar la pasta, pon la sal en el agua.

Importante: reserva una taza del agua de la pasta antes de escurrirla.

Mientras se cocina la pasta, calienta una sartén grande a fuego medio y añade el aceite y la panceta. Cocina durante 10 minutos, removiendo a cada rato, hasta que la panceta esté dorada y crujiente. Añade la pimienta, remueve y cuando comience a oler, un minuto después aproximadamente, añade 1/4 de taza de agua de la pasta que habías reservado. Raspa el fondo del sartén si ha hecho alguna raspita la panceta.

Añade la pasta y la mitad del Pecorino Romano. Mezcla bien. Ponle otro 1/4 de taza de agua de la pasta, el resto del queso y la mantequilla y vuelve a revolver. Debe ir formándose casi una salsa cremosa que se va a ir pegando a la pasta.

Por último, adiciona las espinacas y remueve una vez más la pasta. Puede que tengas que añadir otro chorro del agua de la pasta, por eso lo de reservar una taza en vez de la media taza que he usado hasta ahora. Cuando comiencen a marchitarse las hojas de espinaca, ya está listo el plato.

Sirve inmediatamente, preferiblemente en platos calientes. Es opcional ponerle otro poquito de Pecorino Romano rallado por encima.

Tiramisù

Tiramisù

La primera vez que fui a Italia aprendí a hacer Tiramisù con nuestro amigo Fabrizio en Varese, una ciudad pequeña cerca de Milán. Pasamos unos días inolvidables comiendo rico y paseando con él y Marisela.

La comida italiana está entre mis debilidades. He vuelto a Italia a veces por su comida, entre otras cosas, porque hay miles de razones para visitar a este país.

Este postre no tiene ciencia, pero debes tener en cuenta que el café debe hacerse con antelación para que se enfríe y debes sacar con tiempo los huevos y el queso Mascarpone del refrigerador para que estén a temperatura ambiente en el momento de comenzar a preparar la receta.

También es importante saber que una vez montado el Tiramisù lleva al menos 3 horas en el refrigerador. Si puedes hacerlo de un día para otro, mucho mejor.

Puedes montarlo en un molde mediano o en varias copas, así como jugar con la cantidad de crema de Mascarpone contra bizcochos de acuerdo a las porciones que quieres servir. Esta receta da para 6-8 raciones muy bien servidas. Lo mejor es que no queda tan dulce como los que suelen vender hechos por acá. Si te gustan los dulces bien dulces, ponle un par de cucharadas de azúcar más.

En Italia sirviendo el Tiramisù de Fabrizio

En Italia sirviendo el Tiramisù de Fabrizio

Ingredientes

3 huevos a temperatura ambiente (separadas las yemas da las claras)
2 tazas (16 oz) de queso Mascarpone a temperatura ambiente
2 cdas de azúcar
1 cda de extracto de vainilla (opcional)
12 bizcochos Savoiardi o Lady Fingers
1 taza (8 oz) de café espresso frío o a temperatura ambiente (yo usé café cubano)
1 cda de licor de café (Kahlúa, por ejemplo)
1 cda de chocolate amargo o semiamargo en polvo

Preparación

Separa las yemas de las claras.

Pon a batir las claras en el KitchenAid hasta que estén a punto de nieve.

Mientras, bate el Mascarpone con las yemas, la vainilla y el azúcar hasta que esté bien mezclado. Esto puedes hacerlo a mano o ponerlo en la batidora eléctrica una vez estén listas las claras batidas, que habrás depositado en un cuenco aparte.

Mezcla las claras batidas con la mezcla de Mascarpone con movimientos envolventes. Y con mucha paciencia, para que no se te bajen las claras y quede bien cremosa esta parte tan importante del Tiramisù.

Cubre el fondo de la fuente con un tercio de la crema con Mascarpone.

Coloca el café en un plato hondo bien mezclado con el licor de café. Ve pasando rápidamente los bizcochos por el líquido, por ambos lados, sin dejarlos caer prácticamente, para que no se empapen ni se partan. Ve colocándolos en el molde, sobre el mascarpone hasta formar una capa. Continúa con otro tercio de crema con Mascarpone, el resto de los bizcochos y lo que queda de la crema.

Como les contaba antes, se vale jugar con la cantidad de bizcochos y crema para montarlo. Puedes usar más Savoiardi y cubrir con ellos el fondo del molde o de las copas y hacer sólo dos capas de bizcochos y dos de crema, usando un molde más grande.

Para finalizar, espolvorea el chocolate por encima usando un colador. Tapa y enfría al menos tres horas.

Adornar con virutas de chocolate y/o con unas hojitas de menta. Y comparte en tus redes para guardar esta receta auténtica italiana.

Si te gusta el Tiramisù seguro te gustará también este trifle de cerezas, que ya comienza la temporada de esta fruta.

Tiramisù

Polenta al parmesano

polenta parmesano

Hoy celebramos dos años de #CookingTheChef nada más y nada menos que con Ferran Adrià. Yo intenté un par de recetas antes de esta. Una no me salió y la otra estaba deliciosa pero las fotos horrorosas. Por fin decidí anotarme a última hora con esta polenta al parmesano porque no podía perderme la fiesta y porque tenía en la despensa una polenta con trufas que compré estas navidades y se me estaba quedando.

Así que hice una trampita. El sabor de la trufa no va, pero le ha quedado delicioso y la polenta con esta receta queda muy cremosa.

Cometí un error: usar parmesano granulado en lugar de uno más suave rallado, que le daría mejor presentación.

Por si alguien no conoce a este gastrónomo español nacido el populoso barrio barcelonés de Santa Eulàlia y aclamado actualmente como el menor cocinero del mundo, puede pasar a leer en el post de Cooking the Chef de este mes y apreciar además las recetas que han hecho las demás participantes en el reto.

Esta receta da pare 6 y está lista en media hora aproximadamente. Se las recomiendo de primer plato, tal como aparece en el libro del que la he tomado, La comida de la familia, en el cual aparecen 30 menús (primer plato, segundo plato y postre) de los que disfrutaban los trabajadores del Bulli. Aunque yo no logré el tocinillo, que aparece en este mismo libro, la gran mayoría de los platos son de fácil elaboración y tiene recetas de todo el mundo. Una verdadera joya.

polenta al parmesano

Ingredientes

900 ml de agua
150 g de polenta con trufa
300 ml de nata líquida (heavy cream)
120 g de queso parmesano + 6 cdas para gratinar
1 cda te mantequilla

Preparación

Hierve el agua y agrega poco a poco la polenta, removiendo constantemente. Cocina 2 minutos, añade la nata y cocina otros 2 minutos. Adiciona los 120 g de queso parmesano poco a poco y sigue removiendo. Finalmente, integra la mantequilla.

Vierte la polenta en una bandeja resistente al horno o en pozuelos individuales que puedas mete al horno también. Adrià recomienda que el grosor sea 1 centímetro. Déjala reposar unos 5 minutos y mientras tanto, precalienta el horno en función broil (la parrilla superior).

Esparce el resto del queso parmesano por encima de la polenta y gratina. Unos 3-5 minutos si usas el queso rallado y unos 10 con el queso granulado que yo usé.

Sirve caliente. No que te queme, pero no demores mucho para que se mantenga cremosa la polenta.

De este libro también tengo el blog el gazpacho y unas natillas de pistacho de las que no olvido la delicia que fueron aunque la foto no les haga honores.

polenta ferran adria