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Congrí a la diabla

Este es un post patrocinado por Latina Bloggers Connect y Bush´s Cocina Latina™ pero la receta y las opiniones son mías. / This post is part of an sponsored campaign with Latina Bloggers Connect and Bush´s Cocina Latina™, but the recipe and all the opinions are mine.

congri a la diabla

El congrí es uno de las guarniciones típicas de la comida cubana y no falta en una comelata que se respete. Yo lo aprendí a hacer con mi abuelita Gladys, que no era la mejor cocinera del mundo pero tenía sus especialidades y entre ellas estaba este plato. En mi familia se hace seco y desgranado, pero hay gente que le gusta más aglutinado. Y no sé si a alguien por ahí le habrá dado la idea de hacerlo picante alguna vez, pero a mí me inspiraron los frijoles pintos a la diabla de Bush´s y quise sorprender a mi esposo con un plato diferente y a la vez tradicional. Así nació mi versión cubano-mexicana de este plato tradicional: el congrí a la diabla.

Las recetas tradicionales son muy importantes en los hogares y en al camino de nuestras vidas las vamos combinando con nuestra experiencia vital. Mi esposo vivió en México muchos años, tenía una abuela mexicana, allá nos conocimos y pasamos muchos momentos inolvidables. Esa tierra es también parte de nosotros y en nuestra casa es punto fijo la comida mexicana. ¿Cómo no combinar la comida mexicana con la cubana?

A la diabla quiere decir que tiene picante, de ahí la parte mexicana de nuestro plato. A mí me pareció que estos frijoles tenían el toque justo para darle un nuevo sabor al congrí de mi abuela.

La palabra congrí viene de Haití, donde a los frijoles colorados (parecidos a los pintos) le dicen congó y al arroz riz. Congrí por tanto quiere decir arroz con frijoles. En otros países del Caribe y Centroamérica se preparan platos similares y en Cuba tenemos además los moros y cristianos, una receta parecida hecha con frijoles negros. En ambos casos puedes cocinar los frijoles desde cero o usar fríjoles de lata como los Bush’s Cocina Latina para ahorrar tiempo. En casa nunca faltan los frijoles de lata de varios tipos en la despensa. Nos sacan de muchos apuros y nos hacen la vida más fácil. Es que son tan versátiles. Los usamos lo mismo en ensaladas, que con pastas, potajes o arroces como este.

Esta receta está lista en media hora y da para 4 porciones. Ideal para las cenas entre semanas o para Navidad o Año Nuevo si eres como nosotros que celebramos siempre con congrí, lechón asado, yuca y ensalada.

Ingredientes

1 lata de 15.5 oz (439g) de frijoles pintos a la diabla Bush’s Cocina Latina™
2 tazas de arroz blanco de grano largo
1 cdta de sal gruesa, aproximadamente
2 dientes de ajo grandes, bien machacados
2 cdas de aceite de oliva virgen extra
Perejil picadito (opcional)Preparación

Lava el arroz y escúrrelo bien. Lleva la cantidad de frijoles a 3 tazas, agregando agua. Se vale enjuagar la lata para sacarle el fondo, como hacían nuestras abuelas siempre tan ahorrativas.

Mezcla todos los ingredientes en una cazuela mediana, tápala y cocina a fuego medio-alto durante 8-10 minutos, hasta que se seque. Baja el fuego a mínimo y sigue cocinando otros 15-20 minutos, hasta que el arroz esté tierno.
Sirve espolvoreado con el perejil picadito.

Estoy encantada con los nuevos sabores latinos de Bush´s y creo que pronto probaremos los frijoles negros machacados, los frijoles a la mexicana y los frijoles charros machacados. Te recomiendo los pruebes también y pases por su página para ver otras recetas y tips para usarlos en tu cocina.

pasos

Congrí is one of the main side dishes of the Cuban Cuisine. Abuela Gladys had a master on it, even she is not the best cocinera in the world. I learned how to make it from her, and sometimes I like to make variations of her traditional recipe, like with this congrí a la diabla, to surprise my husband with a flavor he loved combined with the flavors of Mexico, where he lived for almost 20 years. We adored the result.

A la diabla means hot. This is the Mexican twist of my recipe, which serves 4 and is ready in a half of hour. This congrí is ideal for weeknights as well as for Christmas and New Year dinner. At home we always eat lechón asado, yuca con mojo and congrí on these important occasions.

The word congrí comes from Haiti, where the red beans (similar to pinto beans) are called congó, and the rice, riz. Therefore, congrí means rice and beans. There are similar dishes in other Caribbean and Central America countries. In Cuba we also have Moros y cristianos (Moors and Christians), which are made with black beans. In both cases you can cook beans from scratch or use canned beans, like these slow-cooked frijoles by Bush ‘s Cocina Latina to save time. At home we always have canned beans in our pantry. They are so versatile. We use the same in salads, pasta, or rice dishes like congrí.

Ingredients

1 15.5 oz (439g) can of frijoles pintos a la diabla Bush’s Cocina Latina™
2 cups of long grain rice
1 teaspoon of sea salt
2 big garlic cloves, crushed
2 tablespoons EVO
Chopped parsley (optional)

congri  la diabla 1

Directions

Wash the rice and drain it well. Take the amount of beans to 3 cups, adding water. Mix all ingredients in a medium saucepan, cover and cook over medium -high heat for 8-10 minutes, until the rice absorbs all the liquid. Reduce heat to low and continue cooking another 15-20 minutes, until rice is tender.

Serve sprinkled with chopped parsley.

I´m ready to try the other three flavors of Bush´s Cocina Latina frijoles negros machacados, frijoles a la mexicana, and frijoles charros machacados. They are inspired by authentic family recipes, son don´t miss their web site for more parings and tips.

Enchiladas en mole

enchiladasenmole

Enchiladas en mole #ComidaMexicana

Las enchiladas en mole son mis preferidas. Pero todas me encantan y son facilísimas de hacer. El secreto para que queden ricas la calidad de la salsa. El pollo en esta receta sólo tiene sal y el sabor delicioso de este plato viene del mole.

El mole es una salsa mexicana que existe desde los tiempos prehispánicos y no fue hasta el siglo XVII que se le añadieron más de 20 ingredientes. Existen muchos tipos de mole en México, entre los que se destacan el Poblano, el Oaxaqueño, el verde y el amarillo. Yo nunca lo he hecho en casa, pero lo he comido hecho por algunas amigas e infinitas veces en México. Es de esas cosas que no puedes dejar de comer.

La receta que les traigo hoy la hice con un frasco de mole tipo Poblano de La Costeña, que me gusta cantidad. Les recomiendo también Doña María. En Miami ya se consiguen en casi todos los supermercados, así que ya no tengo que esperar mi viaje anual a Guadalajara para comprarlo. Si tienes un mercado de comida latina cerca, seguramente lo tendrán a la venta.

Le puse crema encima a las enchiladas en el momento de servirlas porque me encanta, pero no es imprescindible. La recomiendo si te encanta como a mí o si entre los comensales hay personas poco tolerantes al picante, pues ayuda a rebajarlo. Aunque aclaro, este mole no es muy picante. Puesde ponerle simplemente el queso, la cebolla y espolvorearlas con semillas de ajonjolí.

Ingredientes

2 pechugas de pollo
1 frasco de mole de 235 g (yo usé La Costeña)
10 tortillas
1/3 taza de aceite
Crema mexicana (usé Cacique) (opcional)
Queso blanco fresco
Cebolla blanca mediana

Preparación

Cocina las pechugas de pollo en abundante agua, para luego usar el caldo. Puedes adicionar algunos vegetales al caldo si lo prefieres. Las cociné enteras en la olla de presión, 20 minutos después que comenzó a pitar, pero puedes cocinarlas en una cazuela en 35-40 minutos si las cortas en trozos pequeños.

Una vez listas las pechugas, deja que se refresquen, desmenúzalas y ponle sal a gusto.

Corta el queso en pedazos chiquitos o desmorónalo. Pica la cebolla en ruedas.

Usa el frasco de mole para medir el caldo de pollo y mezcla el mole con 4 veces el caldo. Caliéntalo a fuego medio en una cazuela, removiendo para que se deslía bien el mole, hasta que se forme una salsa medio espesa. Separa la mitad del mole en un sartén o en un cuenco ancho.

Precalienta el horno a 350°F (180°C).

Pon a calentar el aceite a fuego medio en un sartén. Pasa una de las tortillas por el aceite, como si fueras a freírla, pero solo déjala unos segundos, para que se ablande. Pásala luego por el mole que tienes en el sartén, colócala en un plato, ponle un par de cucharadas del pollo desmenuzado, envuélvela y colócala en una fuente resistente al horno con el empate hacia abajo. Has lo mismo con el resto de las tortillas y ve colocando una al lado de la otra en una fuente. Ponle la otra mitad del mole por encima y hornea durante 10 minutos.

Yo preparé dos fuentes. Nos comimos una ya y la otra la guardé en el congelador bien tapada y me queda adelantado para una comida entre semana. Si haces esto también, recuerda que debes dejar que el recipiente alcance la temperatura ambiente, pues si lo metes frío al horno, se va a quebrar.

Sirve inmediatamente con crema, queso fresco desmoronado y aros de cebolla al gusto por encima.

De este mismo modo puedes preparar enchiladas verdes, usando salsa verde mexicana.

Las tortillas también puedes rellenarlas con pavo. A mí me encanta hacerlas con el que sobra de Acción de gracias.

enchiladas en mole

Tamales de queso fresco y chorizo

This post is part of a compensated campaign in collaboration with Latina Bloggers Connect and Cacique, but the recipe and the opinions are mine. / Este post es parte de una campaña en colaboración con Latina Bloggers Connect y Cacique, pero todas las opinions y la receta son mías.

Tamales-Dia-De-Los-Muertos

Los tamales son unas de las ofrendas más frecuentes para obsequiar a los seres queridos que ya no están con nosotros en el Día de los muertos. Esta fiesta, que celebra la vida de aquellos es una de las tradiciones más lindas de México; aunque también se celebra en otros países de América Central y en algunas comunidades de Estados Unidos.

La celebración comienza el 1ro. de noviembre y concluye al día siguiente. Los tamales, las enchiladas, el pan de muertos, el tequila, flores, crucifijos, agua y las famosas calaveritas de azúcar, se colocan en un altar junto a fotos de nuestros muertos y objetos que le pertenecieron. También se llevan este tipo de ofrendas a los cementerios y se come y se bebe en el cementerio o en casa junto a nuestros seres queridos, los vivos y los muertos.

Para todos van estos tamales de queso y chorizo al estilo mexicano. La presentación recrea unos que me comí en Texas el año pasado, con pesto, crema y semillas, de los que quedé enamorada. Le puse queso fresco a la masa porque es uno de mis ingredientes favoritos y le da tremenda suavidad a los tamales. Así que no dejen de agregar queso fresco a sus tamalitos.

Cuando fui a comprar los ingredientes me crucé con el chorizo de Cacique, que es un producto que hace poco comenzaron a vender por acá y a última hora decidí agregarlo a los tamales. Ay, es que me encanta juntar chorizo y queso.

pesto1

Para el pesto de cilantro:
1/3 de taza de nueces
1 diente de ajo
1 taza de cilantro
1/3 de taza de queso Parmesano
½ taza de aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta

Para el relleno:
2 cdas de manteca de cerdo
1 cebolla mediana, picadita
½ ají verde, picadito
1 chile ancho remojado con antelación
½ taza de salsa de tomate
1 chorizo Cacique de 10 oz
10 oz de queso blanco Cacique

Para la masa:
250g (8 oz, 1 taza) de manteca de cerdo
500 g (1 lb, 4 tazas) de harina para tamales
½ taza de caldo de pollo
1 cdta de polvos para hornear (tipo Royal)
1 cdta de sal
16-18 hojas de maíz

Para servir:
Pesto del inicio
Crema mexicana Cacique
Nueces picaditas

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Preparación

Si no encuentras hojas de maíz frescas, puedes comprar secas y ponerlas en remojo en un caldero grande 1 hora antes de armar los tamales.

Mientras tanto, puedes preparar el pesto en el procesador de alimentos. Tritura las nueces, añade el cilantro y el ajo. Sigue triturando. Agrega el queso, una pizca de sal y otra de pimienta, y ve echándole el aceite poquito a poco con el procesador todavía funcionando. Reserva.

Para hacer el relleno, calienta un sartén grande a fuego medio y derrite en este la manteca. Adiciona el ají y la cebolla picaditos. Saltea durante 5 minutos y ponle el chile. Sigue sofriendo un par de minutos más y adiciona la salsa de tomate. Sofríe unos 3 minutos y vierte el chorizo. Mezcla bien todo, baja el fuego a bajo-medio, tapa el sartén y deja que se cocine unos 15 minutos. Reserva.

Cuando tapes el sartén con el relleno, puedes comenzar a hacer la masa para los tamales. Bate la manteca hasta que se ponga esponjosa (yo lo hice en el KitchenAid durante unos 3 minutos a velocidad media). Añade la harina y los polvos para hornear, el caldo de pollo, el queso fresco mexicano y la sal. Sigue batiendo y mezclando durante 5 minutos a velocidad media. Al principio, pasa la espátula para que no se te queden restos en las paredes del bowl. Para comprobar que la masa está lista, has una bolita y ponla en un vaso con agua. Debe flotar.

Pon a hervir bastante agua en una cazuela grande que tenga tapa.

Para armar los tamales, escurre y seca las hojas de maíz. Corta en tiritas un par de ellas para amarrarlos en los bordes. En cada hoja entera, unta un par de cucharadas de masa haciendo una hendidura en medio. Pon una cucharada colmada del relleno en medio y cierra el tamal y amárralo por los extremos como si fuera un caramelo. Si las hojas están pequeñas, usa dos para un tamal, pues deben quedar bien cerrados.

Ponle un poco de sal al agua hirviendo de la cazuela y baja el fuego a medio-alto. Coloca los tamales verticalmente en el agua, tapa la cazuela y cocínalos 50 minutos a 1 hora. La masa debe desprenderse fácilmente de la hoja cuando estén listos.

Para servirlos, corta la hoja de tamal transversalmente y empuja los bordes del tamal para que se abra. Ponle por encima salsa pesto, crema mexicana Cacique y nueces picaditas al gusto.

Queso-Chorizo-Tamales

Tamales are one of the most frequent gifts to the loved ones who are no longer with us on the Day of the Dead offerings. This celebration is one of the most beautiful traditions of Mexico; some Central America countries, and in some communities in the United States.

The celebration begins on November 1st and ends the next day. Tamales, enchiladas, tequila, flowers, crucifixes, water, and the famous sugar skulls are placed on an altar with photos of our dead love ones, as well and objects that belonged to them.

Queso fresco and chorizo together is one of my favorite combinations, so I decided to give to my tamales these flavors. The cheese also adds softness to the tamales, so don’t forget to add some to yours. The presentation recreates one I ate in Texas last year, with pesto, cream cheese and nuts, which I fall in love with.

For the cilantro pesto:
1/3 cup walnuts
1 clove of garlic
1 cup cilantro
1/3 cup Parmesan cheese
½ cup extra virgin olive oil
Sal
Pepper

For the filling:
2 tbsp. lard
1 medium onion, chopped
½ green pepper, chopped
1 chile ancho, soaked in advance
½ cup tomato sauce
1 10 oz Chorizo Cacique
10 oz queso blanco Cacique

For the dough:
1 cup pork lard
4 cups flour for tamales
½ cup chicken broth
1 tsp baking powder
1 tsp salt
Corn husks 16-18

To serve:
Pesto (ingredients above)
Mexican Crema Cacique
Chopped walnuts

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Directions

If you cannot find fresh corn husks, you can buy them dry and soak in a large pot 1 hour before assembling the tamales.

Meanwhile, you can prepare the pesto in the food processor. Grind the walnuts, add cilantro and garlic. Keep grinding. Add cheese, a pinch of salt and a pepper, and the oil pouring slowly with the processor still running. Reserve.

To make the filling, heat a large skillet over medium heat and melt in the lard. Add chilies and chopped onion. Sauté for 5 minutes and add the chili. Continue to sauté a few more minutes and add the tomato sauce. Sauté about 3 minutes and add the chorizo. Mix everything well, reduces heat to medium-low, cover the pan and let it cooks about 15 minutes. Reserve.

To make the dough for tamales, beat lard until it becomes fluffy (I did on the KitchenAid for about 3 minutes on medium speed). Add flour, baking powder, chicken broth, Mexican Cheese and salt. Continue mixing for 5 minutes at medium speed. To verify that the dough is ready, make a small ball and place in a glass of water. It should float.

Boil enough water in a large saucepan with a lid.

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To assemble the tamales, drain and dry the corn husks. Cut into strips a couple of them to tie tamales around the edges. Spread a couple of tablespoons of the dough on a husk, making a slit in the middle. Put a heaping tablespoon of the filling in the middle, close the tamale, and tie the ends like a candy. If the husks are small, use two for tamale, since they must be tightly closed.

Put a little salt to the boiling water pot and reduce heat to medium-high. Place the tamales vertically in the water, cover the pan and cook 50 minutes to 1 hour. The dough should be easily detached from the husks when they are ready.

To serve, cut the husk and pushed the edges tamale. Put over pesto sauce, Mexican crema and chopped walnuts to taste.

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