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Tallarines a la huancaína

salsa huancaina con tallarines

La salsa huancaína, una de las más conocidas recetas de la cocina peruana, se prepara en unos minutos y tal vez la has probado con papas hervidas, pero pueden hacerse también tallarines a la huancaína con ella o usarla como dip para mojar yuquitas o boniatos fritos. Yo no sabría decirles con qué me gusta más. Es simplente deliciosa.

Hay muchas versiones sobre su origen y el modo de prepararla. Todo parece indicar que su nombre se refiere a la ciudad de Huancayo; rica en leche, quesos y papas. A la hora de prepararla unos la prefieren más picante que otros; algunos le ponen rocoto en vez de ají; agua mineral en lugar de leche; ajo, cebolla o ninguno de los dos; galleta molida para espesarla; y así sucesivamente. En la cocina cada maestro tiene su librito, como dice el dicho. Uno va probando y probando hasta que llega el momento que da con el sabor o la textura que andaba buscando. Yo un buen día probé hacerla con queso feta y desde entonces, ese es el que uso. Por suerte o por desgracia, no tengo una suegra al lado que tire de mis orejas por estar haciendo cambios a un plato tradicional. Espero la disfruten tanto como yo.

Esta receta da para 4 y está lista en 15 minutos, de los cuales 10 o 12 son para hervir las pastas.

Necesitas una batidora o un minipiper para batir los ingredientes de la salsa.

Es importante limpiar bien los ajíes para que no quede muy picante la salsa. Con dos ajíes limpios no se siente mucho el picante, pero si no estás segura de poderlo comer así o de dárselo a los niños, usa sólo la mitad.

Ingredientes

Para la salsa:
2 ajíes peruanos, sin semillas ni venas, picadito (o 1 cda de pasta de rocoto)
1 diente de ajo, machacado o cortado en rueditas
5 oz de queso feta, desmoronado
1/2 taza de aceite vegetal + 2 cdas
1/3 de taza de agua mineral

Para los tallarines:
400 g de fetuchini
2 cdas de sal
Hojitas de perejil (para adornar)
Pimienta negra fresca (opcional)

Preparación

Pon a calentar agua en una caldera grande. Cuando esté hirviendo agrega la sal y las pastas. Cocina según las instrucciones del paquete. En mi caso, fueron 12 minutos.

Calienta 2 cucharadas de aceite vegetal en un sartén. Agrega el ajo y el ají y saltéalos 1 minuto a fuego medio. Retira la sartén del fuego.

Vierte el queso y el agua en la batidora, agrega el ají y el ajo salteados y tritura bien todo. Sin parar la batidora, ve añadiendo el aceite poco a poco, en un hilito, hasta que emulsione. Cuando esté lista la salsa, ponla en el refrigerador.

Escurre las pastas y colócalas en un cuenco grande. Incorpora la salsa, mezcla bien y divídela en cuatro platos. Adórnalos con las ramitas de perejil; y si gustas, espolvoréale pimienta negra molida.

Este plato es decilcioso con lomo saltado. Pueden ver la receta aquí.

conlomosaltado

Causa limeña multicolor

causa limeña 1

Hace rato que fantaseaba con la idea de una causa limeña multicolor y el fin de semana me decidí a hacerla. Usé papa amarilla, morada y boniato. Este último le dio un toque dulcito fabuloso. Los tres tienen texturas diferentes; es preciso cocinarlos separados y hacer los purés en diferentes cuencos. Da un poco de trabajo pero el resultado es hermoso. Decídanse a probarla y a prepararla, que es deliciosa y no se van a arrepentir. Además, viene muy bien para estas fechas en que muchos dejan de comer carnes.

Ingredientes

1 libra de papas amarillas
1 libra de papas moradas
2 boniatos (sweet potatoes) cortados en ruedas de 1 pulgada (3 cm)
3 cdtas de pasta de ají amarillo peruano
3 latas de 5 oz (142 g) de atún en agua, escurridas
2 aguacates (paltas) pequeños
1/2 cebolla morada grande
1 limón, su jugo
3 cdas. de mayonesa (y más para adornar, opcional)
Sal
1 taza de aceite vegetal, aproximadamente
Aceitunas de botija (para adornar)

Preparación

Pon a hervir cada tipo de papa por separado, con abundante agua y sin sal. Cocina unos 15 minutos el boniato y 20-25 minutos aproximadamente las papas.

Mientras tanto, pica la cebolla a la juliana, colócala en un cuenco y alíñala con una cucharadita de sal y el jugo de limón.

Pica la masa de las aceitunas a tu gusto, deshaciéndote de las semillas. Piensa que con ella puedes hacer los pétalos de una flor, por ejemplo.

Cuando estén las papas, escúrrelas y ponlas en cuencos diferentes, en los que puedas preparar un puré. Divide en tres el jugo de limón con el que aliñaste las cebollas y viértelo sobre las viandas. Pon una cucharadita de ají amarillo en cada cuenco y calcula 1/3 de taza aceite para cada mezcla -el boniato lleva un poco menos y la papa morada un poco más-. El aceite se lo debes poner poco a poco y tanto como para que el puré quede “hecho una mantequillita”. Puede que lleve otro poquito. A mí me gusta más la textura del puré cuando lo amaso un poco con las manos. Pruébalos de sal ponle un poquito más si te parece necesario.

Mezcla el atún con la mayonesa y las cebollas.

Pica a la mitad del aguacate y de ahí en lascas pequeñas de 1/2 pulgada de (1.5 cm) de ancho.

Coloca el aro sobre el plato en el que vas a servir la causa, pon una capa de puré de papas moradas; unas lascas de aguacate dejando la parte verde hacia afuera, que toque el borde del molde; una capa de boniato, otra de atún y finalmente una de papa amarilla. Saca el aro con cuidado y adorna con las aceitunas o más mayonesa.

En lugar de atún puedes usar pollo (de lata o hervido), camarones o pulpo.

De como me encontraron las bolitas de yuca

bolitas de yuca

Hace un par de meses intenté hacer unas croquetas de yuca con espinacas que en cuanto vi me hicieron la boca agua. Estaba muy hambrienta y parece que no escurrí bien los ingredientes en mi apuro, pues quedaron muy blanditas y algunas se me abrieron al freírlas. Pronto volveré a intentar porque el sabor era maravilloso. Luego fui a Ceviche 105 y comí unas frituritas de yuca que me parecía no tenían nada más que eso: yuca, pero sabían divino untadas de salsitas diferentes. Y finalmente el Día de las madres se abrió el camino, llegó la calma y me encontré de casualidad con la receta que hoy les traigo.
En realidad ese día quería hacer yuca hervida con mojo, para comer con el arroz imperial, pero la mitad de la yuca estaba blandita y la otra medio dura, así que las puse juntas en un colador para freírlas más tarde y seguí preparando el arroz. Cuando llegó el momento, me pregunté ¿y si las aplasto juntas y les doy forma? Estaban más que escurridas cuando formé la masa y luego hice unas bolitas.
Al terminar pensé que les quedaría muy bien un poco de queso en el medio, pero ya era demasiado tarde, el aceite estaba caliente y todos en casa hambrientos. Freí la primera bolita y quedó perfecta, así que seguí friendo todas, sin rebosar ni nada. En ese momento me acordé que tenía un poco de salsa huancaína. Y se hizo la luz. Mami fue la que más comió aprovechando que celebrábamos su día, mientras nosotros conteníamos las ganas de parar de consumirlas.
Pero la cosa no termina aquí. La semana pasada fui a almorzar en Divino Ceviche y salí un momento a hacer una llamada. Al regresar -¡sorpresa!- pasé por una mesa en la que estaban comiendo unas bolitas igualitas. Busqué en el menú y en los aperitivos estaban las boliyucas, unas bolitas de yuca rellenas de queso acompañadas de… sí, eso mismo, salsa huancaína.
Yo usé yuca congelada, que cociné según las instrucciones del paquete, pero igual puedes usar yuca natural. Puedes prepararlas también con una cocinada del día anterior. Les resumo cómo hacerlas:
1 – Escurrir bien la yuca cocinada.
2 – Aplastarla con un tenedor o pasarla por el procesador hasta formar una masa homogénea.
3 – Formar con la masa bolitas 3 – 3.5 centímetros. 
4 – Calentar aceite vegetal y freír en este las bolitas hasta que se doren, unos 3 minutos.
5 – Según retires las bolitas del aceite, colócalas sobre un plato cubierto con papel toalla, para escurrir la grasa.
6 – Servir con tu salsa preferida: alioli, mayonesa dijon o salsa huancaína… (nótense los links).
Se las recomiendo para picar en las fiestas.
Y hablando de celebraciones. Les recuerdo una vez más que estamos de concurso hasta el 30 de mayo.