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Sopa de frijoles negros

Sopa de frijoles negros

El fin de semana siguiente a la inesperada muerte de Anthony Bourdain lo pasé cocinando sus platos. Uno de ellos fue esta sopa de frijoles negros.

Me costó su trabajo para ablandar los frijoles según la receta y la he adaptado a la olla de presión. Tal vez con unos frijoles muy tiernos hubiera sido tan rápida como se indica en su libro Appetites, pero el caso fue que a la primera no se me dio y yo soy fan de la olla de presión de toda la vida.

Todavía me parece mentira lo que ha pasado ya hace casi dos meses. Me dan ganas de llorar cada vez que lo pienso. No sólo hemos perdido a un gran cocinero, sino también a un gran ser humano que ha luchado a nuestro lado por grandes causas y que jamás se quedó callado. A un gran lector y a alguien que nos llevaba consigo a cada uno de sus viajes, que tanto nos inspiró y nos hizo perder el miedo a tantos lugares y comidas “raros”.

Les debía esta sopa de frijoles negros hace rato, porque publiqué la foto en Instagram y prometí subirla pronto al blog. Más este verano he estado lenta y vaga. Muchas noticias terribles, el Mundial de fútbol, visita familiar, mucho trabajo… En fin, ya llegó y más bien mejor guardarla para cuando bajen un poco las temperaturas.

El chef recomienda acompañar también esta sopa de frijoles negros con huevo hervido picadito, salsa picante, cebolla morada picadita o cebollinos picaditos. Creo que unos granos de maíz asados, unas tiritas de tortillas mexicanas fritas, queso fresco o unas tajadas de aguacate le vendrían de maravilla también.

Sopa de frijoles negros

Ingredientes

2 cdas de manteca de cerdo o aceite de oliva
4 chorizos pequeños bien picaditos
1 cebolla morada picadita
1 zanahoria pequeña pelada y rallada
1 palo de apio picadito
1 ají pimiento rojo picadito
5 diente de ajo picaditos o machacados
2 cdas de comino molido
2 cdas de orégano seco
2 cdas de pimentón o paprika
Sal
Pimienta
1/4 de taza de vinagre rojo o vino de jerez (sherry)
4 tazas de caldo (hay una receta en el libro pero usé de pote)
1 1/2 tazas de frijoles negros secos

Para adornar:
2 chorizos cortados en rueditas finitas
Crema mexicana o crema agria
Cilantro
Ají rojo picante cortado en rueditas.

Sopa de frijoles negros

Preparación

Calienta la manteca o el aceite en la olla de presión a fuego medio y añade el chorizo picadito. Cocina unos 3-5 minutos removiendo seguido, hasta que vaya soltando casi toda la grasa. Retíralo con una espumadera para que la grasa se quede en la cazuela y resérvalo sobre papel toalla.

Añade la cebolla, la zanahoria, el apio, el pimiento, el ajo, el comino, el orégano y el pimentón. Remueve bien todo y sigue cocinando 5-7 minutos hasta que los vegetales estén tiernos y comenzando a dorarse. Salpimienta.

Sube la candela al máximo y cocina otros dos minutos hasta que no quede líquido de los vegetales. Agrega el vinagre o el vino de jerez. Revuelve con una cuchara de madera, raspando el fondo para aprovechar ese tesoro que se pega al fondo. Cocina un par de minutos hasta que no sientas el olor fuerte del vinagre y este casi haya desaparecido.

Adiciona del caldo y los frijoles previamente lavados y escurridos. Tapa la olla y cuando pite, cocínalos 25 minutos.

Una vez tiernos los frijoles, pasa levemente por la batidora o tritúralos con una batidora de inmersión. No tienes que triturar todos los frijoles totalmente, así que con que pases sólo una parte por la batidora está bien.

Regresa todos los frijoles a la olla y añade el chorizo picadito cocinado que habías reservado al inicio. Si está muy espesa la sopa, puedes ponerle un poco de caldo o agua. A mí como me encanta el puré y me recordaba uno que hago a cada rato, no le puse más líquido. Rectifica la sal. Mantenlo caliente.

Coloca las rueditas de chorizo en un sartén y dóralos por ambos lados hasta que pierdan un poco la grasa. Retíralos y ponlos sobre papel toalla.

Sirve la sopa con un poco de crema en medio, así como el cilantro, las rueditas de chorizo y el ají. También puedes usar otros ingredientes que te recomiendo al final de la introducción.

¡A disfrutar de esta sopa de frijoles negros maravillosa y a celebrar la vida de Bourdain!

Aprovecho para hacer el link a las repescas de Cooking the chef, pues fue uno de los chefs que celebramos. En ese momento hice sus lobster rolls, mucho más apropiados para el verano.

Ndundari con salsa de tomate y albahaca

Ndundari con salsa de tomate y albahaca

Después de un mes sin publicar regreso a tiempo para el reto Cooking the Chef de este mes, dedicado a Gennaro Contaldo. Me ha dado un placer enorme preparar y saborear estos ndundari con salsa de tomate y albahaca; en italiano: Ndundari con salsa di pomodoro e basílico.

Los ndundari son parientes de los gnocchi. Quedan más suaves y son más fáciles de hacer. Se preparan con harina y queso ricotta, mezclándolos con huevo y queso parmesano para hacer la masa.

Este plato se suele servir el día de Santa Trofimenta, la santa patrona del pueblo de la Costa Amalfitana en que nació Gennaro, Minori. Esta santa está inscrita el 5 de julio (no podía dejar pasar la coincidencia) y su fiesta principal es el 13 de julio, así que están a tiempo de prepararlo para ese día.

Ndundari con salsa de tomate y albahaca

A Contaldo lo conocí como muchos, a través de Jamie Oliver y descubrí que había nacido en Minori un tiempo después de haber visitado de casualidad este pueblo precioso durante unos días.

Y digo de casualidad porque yo me fui a Italia pensando que había reservado un hotel en Amalfi y ya casi llegando me dio por buscar el hotel en Google Maps en el teléfono y estaba un poco antes de lo esperado. Le pregunté a otro pasajero del bus en que íbamos y me dijo que efectivamente, nuestro hotel no estaba en Amalfi sino en un pueblo llamado Minori y que él nos avisaría dónde bajarnos.

Quedamos encantados con el pueblo, su comida y su gente sencilla, amable y divertida. Terminamos comiendo ahí la comida más rica que hemos comida en Italia en medio de situaciones simpatiquísimas en un restaurante. Y el hotel estaba precioso y sólo a media cuadra de la playa, que era lo que había estado buscando en la web donde hice la reservación, pero a la caza de un precio módico terminó estando fuera de Amalfi.

Podría irme a vivir allá mañana y podría contarles todas nuestras aventuras, más es tiempo de compartir la receta.

Da para 4-5 raciones.

Ndundari con salsa de tomate y albahaca

Ingredientes

200 g de harina + un poco para el momento de amasar
200 g de ricotta
3 yemas de huevo (guardar claras para una pavlova)
200 g de parmesano recién rallado
1 pizca de nuez moscada
Sal
Pimienta

Para la salsa:
700 g de tomates enteros en conserva, escurridos
6-8 hojas de albahaca
6 cdas de aceite de oliva virgen extra
3 dinetes de ajo cortados en rodajas gruesas
Sal
Pimienta
1/2 cdta de azúcar

Ndundari con salsa de tomate y albahaca

Preparación

En un cuenco grande mezcla la harina, la ricotta, las yemas de huevo, el queso parmesano, la nuez moscada, sal y pimienta al gusto. Comienza con una espátula y luego usa tus manos hasta obtener una masa blanda y húmeda.

Enharina la meseta (encimera en España y en inglés counter) y amasa sobre ella la masa con ricotta unos 3 a 5 minutos. Forma con las manos una salchicha fina de 1.5 centímetros de diámetro aproximadamente. Puede que tengas que cortarla para que te quepa en la meseta, pues sale de casi 1 m. Corta en ángulo recto en rectángulos de 2 centímetros y ve poniéndolos sobre un papel encerado.

Calienta abundante agua en una caldera grande y ponle una cucharadita de sal. Añade los ndundadi y cuando suban a la superficie (en 2-3 minutos), deja que se cocinen durante 2 minutos.

Mientras tanto, prepara la salsa, procurando que hierva a la misma vez que te toque sacar del agua los rectángulos.

Coloca los tomates y la albahaca en un cuenco. Salpimienta y añade el azúcar. Remueve bien.

Calienta el aceite a fuego medio con los ajos laminados removiendo a cada rato y cuando estos comiencen a cambiar de color retira la cazuela del fuego y añade los tomates. Remueve bien y coloca de vuelta al fuego hasta que hierva. Añade los ndundadi, mezcla bien y sirve inemdiatamente.

Para conocer más sobre Contaldo y ver las demás recetas del reto haz click aquí.

Arroz tapado de carne

Arroz tapado de carne

Hoy sale a la venta en Estados Unidos el nuevo libro de Gastón Acurio, ¡Bravazo! (en algunos países, ¡Buenazo!) y me aproveché de trabajar en Penguin Random House para tenerlo un poco antes. He estado leyéndolo el fin de semana casi como si fuera una novela (males de foddies) y al final me decidí por el arroz tapado de carne para aprovechar un arroz que tenía en el refri.

Me dijo una colega peruana que para hacer este plato, como para hacer el arroz frito (chaufa), es mucho mejor emplear arroz viejo, que ha estado en el refri. El mío estaba perfecto. Era un arroz amarillo que habíamos hecho con caldo de pollo y bijol para otra comida y nos había quedado la mitad. Pero el plato se prepara con arroz blanco.

Después de montarlo y retratarlo, me di cuenta que hubiera sido mucho mejor emplatar en porciones personales usando un aro, pero ya era demasiado tarde. Se los recomiendo y lo tendré en cuenta para la próxima, porque como ven en las fotos se desbarata y sería mucho más agradable que cada uno lo hiciera en su plato.

Arroz tapado de carne. Receta peruana

Una lástima no haber tenido plátanos maduros fritos para disfrutarlo, pero como buenos cubanos, nos agarramos al plátano de fruta sin remordimientos.

De ¡Bravazo! les cuento que es un libro muy personal. Acurio comparte las recetas de un modo coloquial. Leerlo es casi como estar hablando con él. En muchas recetas nos cuenta historias de su infancia, fracasos y aprendizajes en la cocina, su descubrimiento de ciertos platos.

Además nos da opciones diferentes para cada receta. El arroz tapado, por ejemplo, viene también explicado cómo hacerlo con camarones, pato guisado, cordero y verduras. Así también con el tacú tacú, la causa, la chaufa, el ceviche, el arroz, el cau cau, el chupe y otros platos típicos peruanos. Y muchas veces incluye hasta versiones vegetarianas.

O sea, quiero hacer una causa y no tengo camarones, pues nada, reviso las diferentes opciones y puedo hacerla con la latica de atún de la despensa o el pollo que guardo en el congelador. Las tres recetas aparecen en el libro.

Arroz tapado de carne

Ya saben que para mí nada como la comida casera, así que este libro en que Gastón nos lleva de la mano a más de 600 recetas peruanas para cocinar en casa me parece un lujazo. ¿Acaso no es la comida peruana una de las mejores del mundo? Y no digo la mejor porque tengo otras grandes pasiones y no hay que decidirse. Prefiero disfrutar todas y punto.

Este plato da para 4 y está hecho en 30 minutos más o menos.

Ingredientes

2 tazas de cebolla morada picadita (1/2 cebolla grande)
2 cdas de ajo molido o machacado (4 dientes de ajo aproximadamente)
1 cda de ají panca licuado
2 cdas de aceite vegetal
1 taza de tomate bien picado (1 tomate grande)
2 tazas de carne de res molida (1 lb de picadillo)
Sal
Pimienta
1 hoja de orégano fresco picadita
1 cda + 2 cdas de perejil picadito
1 cdta de comino en polvo
1 pizca de pimentón (1/4 de cdta)
2 cdas de pasas
4 ó 5 huevos hervidos
1/2 taza de aceitunas (o al gusto) cortadas en rueditas
3 tazas de arroz blanco cocinado

Preparación

Pocha (suda dicen en Perú) la cebolla, el ajo y el ají panca licuado bien mezclados en 2 cucharadas de aceite vegetal a fuego medio en una cazuela mediana o un sartén grande durante 10 minutos. Esto es a fuego medio-bajo para que no se te requeme.

Añade el tomate y la carne molida. Sube el fuego a medio-alto. Cuando la carne deje de estar rosada, salpimienta a gusto y añade el orégano, 1 cucharada de perejil picadito, el comino y el pimentón. Remueve bien y antes de que termine de secarse, agrega las pasas y el resto del perejil. Retira del fuego y reserva. Según Acurio: “se deja entibiar”.

Mientras herví los huevos. Cuando el agua hirvió los cociné durante 5 minutos. Luego los puse en agua con hielo para que no se siguieran cocinando. Después de pelarlos corté 3 bien chiquitos y dejé uno para cortarlo luego colocar una mitad en mi plato y otra en la de mi esposo.

Con los huevos picaditos, agrega las aceitunas al picadillo y revuelve.

Calienta el arroz. Coloca la mitad en el fondo del molde y con una espátula, presiona un poco hacia el fondo. Luego el picadillo peruano (que desde ya les digo que compite con el cubano) y presiona un poco también. Termina con el resto del arroz. Desmolda y decora a tu gusto con huevo hervido, aguacate, más perejil, un poquito de picadillo…

El chef recomienda servirlo con huevos hervidos y plátanos de la isla fritos. Me dijo mi amiga peruana que esos plátanos son medio amarillos. Yo no los he visto, pero como les decía al principio podría haberlo disfrutado un montón con plátanos maduros fritos.

Si quieres ver cómo se hacen los plátanos maduros fritos, puedes encontrar la receta aquí.

En el blog tengo también la receta de tacu tacu de Acurio, que preparé para Cooking the chef.

Tanto el libro, como el aro para emplatar en raciones personales y el ají panca, puede encontrarlos en mi tienda de Amazon (más que nada se los dejo para que vean como lucen).

Comparte en tus redes para probar esta delicia peruana. Es puro comfort food.