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Crema de tomates y pimientos asados

Crema de tomates y pimientos asados

Creo que nunca me había demorado tanto haciendo una crema, pero esta crema de tomates y pimientos asados es sin duda la más rica que me he comido en mi vida.

Lleva bastante tiempo, pero la mayoría es el horno el que trabaja y mientras te puedes poner a leer un libro o ver el partido de tu equipo favorito como hice yo el domingo.

El sabor que le da a la crema asar al horno el tomate y los pimientos es increíble. De pronto hasta me remontaba al sabor de la salsa para espaguetis a la cubana, aunque debo reconocer que mucho mejor.

Se las recomiendo un montón. Paciencia y a probar esta delicia.

Da para 3 raciones grandes o 4 medianas.

Crema de tomates y pimientos asados

Ingredientes

4 tomates
Sal
Pimienta
1/4 cdta de tomillo en polvo
Aceite de oliva virgen extra
3 pimientos rojos
1/2 cebolla blanca bien picadita
3 dientes de ajo machacado
1 hoja de orégano
14 oz de caldo de pollo
4 hojas de albahaca + albahaca para adornar
1 hoja de laurel
1/4 cdta de paprika
1 lata de 12 oz de leche evaporada
1 cda colmada de maicena
1/4 de taza de pecorino romano rallado
1/4 cdta de azúcar

Crema de tomates y pimientos asados

Preparación

Precalienta el horno a 275⁰F (135⁰C). Corta los tomates a la mitad y quítales el centro. Alíñalos con sal, pimienta, tomillo y aceite de oliva. Ponlos en una bandeja resistente al horno y hornéalos 2 durante dos horas. Reserva junto al jugo que suelten.

Precalienta el horno a 400⁰F (200⁰C) y coloca los pimientos en la misma bandeja que pusiste los tomates. Hornéalos durante 1 hora. Dándole vueltas cada 15 minutos. Una vez listos, ponlos en una bolsa Ziploc a que se refresquen. Así será más fácil pelarlos luego. Asegúrate de quitarle también todas las venas y semillas. En este caso también puedes reservar ese juguito tan rico que sueltan y usarlo para la crema. No importa si no te quedan tan bonitos.

Pon 3 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela mediana y añade la cebolla. Póchala a fuego medio-bajo durante 10 minutos. Añade al ajo y el orégano. Saltea un par de minutos más y agrega 2 onzas del caldo de pollo para “sacar el fondo del caldero”. Deja que hierva y se evapore ligeramente.

Añade el resto del caldo de pollo, la albahaca, el laurel, la paprika, los tomates y los pimientos asados con sus jugos. Puedes sofreír la paprika si lo deseas, pero con mucho cuidado no se te ponga amarga. Es un momentico nada más y debes asegurarte que se baña bien de aceite.

Tapa la cazuela y cocina durante media hora. Retira las hojas de orégano, laurel y albahaca.

Tritura con un triturador de inmersión o pasa por la batidora. A mí no me molesta que la textura incluya semillas del tomate, pero puedes colarlo antes de devolverlo a la cazuela.

Disuelve la maicena con 1/4 de taza de la leche evaporada y reserva.

Vierte el resto de la leche evaporada en la cazuela y cuando se caliente, unos 5 minutos después, agrega la mezcla de leche evaporada con maicena. Añade el queso rallado y el azúcar.

Rectifica la sal.

Sigue cocinando unos 10 minutos más, removiendo con frecuencia para que no se pegue al fondo.

Si te ha gustado la receta o si vas a seguir mi recomendación de probarla sí o sí, compártela en tus redes.

Otras cremas que te pueden gustar son la de malanga y berro ó la de maíz y papas.

Puré de malanga con berro

Puré de malanga con berro

Cuando mi amiga Leo me dio la idea de hacer el puré de malanga con berro sabía que triunfaría en casa con esa receta.

Tanto mi esposo como yo adoramos la malanga aunque sea hervida y punto. Aunque también nos encanta en frituras o chips.

La malanga es una raíz y se le conoce también como tiquisque, otó, ocumo, yautía y uncucha. Las variedades más comunes son la blanca, la amarilla y la morada. Es genial para la digestión. Los cubanos cuando estamos mal del estómago solemos comer puré de malanga y cuando los niños comienzan a comer sólidos, es de las primeras cosas que les damos a comer.

El berro también, por su parte es buenísimo para el crecimiento de los niños, por lo que este puré es muy recomendado para los peques. Eso sí, no le pongan mucho berros si es para los bebés porque tiene un sabor amarguito que puede que no le guste. Adiciona sólo la mitad del berro que le pondrías a un puré como este para adultos.

Además, el berro es buenísimo para la salud para mantener la piel y la vista en buen estado, es rico en antioxidantes y anticancerígeno.

El huevo duro para adornar es opcional.  Puedes usar simplemente unas ramitas de berro.

Puré de malanga con berro

Ingredientes

(Para 2)

3 malangas medianas
1 puñado de berro bien lavado
1 cda de mantequilla sin sal
Sal
1 huevo duro

Preparación

Pela la malanga y córtala en trozos del tamaño de una pelota de ping pong y hiérvelas unos 20 minutos, hasta que estén tiernas, con un poco de sal al gusto.

Reserva dos tazas del líquido en que herviste la malanga antes de escurrirla.

Pon la malanga con el agua, la mantequilla y el berro en la batidora y bate hasta que esté hecho puré. Dependiendo del gusto tuyo y de tu familia, puedes hacerlo más o menos espeso. Ten en cuenta a la hora de reservar el agua para dejar un poquito más si te gusta más en onda crema que puré.

Sirve en dos cuencos o dos tazas y adorna con un cuarto de huevo duro.

Si te gusta el puré de malanga natural, te dejo el link a mi receta para que la pruebes también.

Garbanzos con bacalao y espinacas

garbanzos-con-bacalao-y-espinaca

En Semana Santa siempre veo garbanzos con bacalao y espinacas por doquier en las redes sociales. Este plato se prepara mucho en España durante esos días. Yo siempre lo iba dejando para después y pasaron unos cuantos años antes que me decidiera a hacerlo.

Lo hice por fin este fin de semana. Después de mirar en internet y en los libros decidí prepararlos a mi manera. Confieso que me arrepiento de no haberlos hecho antes. Biggggg time! Casi tanto como de haber postergado por años ir a Italia. No tengo perdón.

¡Y tan fáciles de hacer!

Eso sí, ten en cuenta que tienes poner el bacalao en remojo con 1 o 2 días de antelación y cambiarle el agua unas 3 o 4 veces, manteniéndolo siempre en el refri.

Los garbanzos los puedes poner en remojo la noche anterior y luego cocinarlos menos, pero yo prefiero la olla de presión.

Da para 4 raciones.

garbanzos-con-bacalao-y-espinacas

Ingredientes

12 oz (350 g) de bacalao desalado
14 oz (400g) de garbanzos
Sal
1 hoja de laurel
3 cdas de aceite de oliva virgen extra
2 dientes de ajo
1/2 cebolla amarilla, picadita
3 tazas de espinacas
2 huevos duros

Preparación

Pon los garbanzos en la olla de presión con abundante agua (4 veces el volumen de los garbanzos). Cocínalos a fuego medio-alto durante 40 minutos después que la olla comience a pitar. Retíralos del fuego.

Hierve los dos huevos. Yo los hiervo 5 minutos y luego tapo el caldero y los dejo reposar en el agua caliente otros 5 minutos, ya fuera del fuego.

Cuando se le vaya la presión a la olla, regrésala a la candela, esta vez con el fuego medio. Ponle sal al gusto (no te pases que le vas a poner bacalao) y la hoja de laurel. Los vas a cocinar durante 15 minutos antes de agregar el resto de los ingredientes.

Mientras tanto, calienta agua y luego hierve en ella el bacalao (recuerda que lo debes dejar en remojo con antelación) de 5 a 8 minutos, dependiendo de su grosor. Escúrrelo y desmenúzalo.

Calienta el aceite a fuego medio, dora en este los dientes de ajo enteros y luego retíralos. Añade la cebolla y saléala durante 5 minutos, hasta que se ponga transparente.

Vierte la cebolla en la olla. Añade el bacalao y las espinacas. Cocina durante 5 minutos.

Retira la hoja de Laurel y añade los huevos duros. Sirve bien caliente.

Se los recomiendo mucho para estos días fresquitos en Miami y ya bastante fríos en otras regiones del Hemisferio Norte. Aunque la verdad, como siempre digo, una buena garbanzada viene bien haya frío o calor.