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Smoothie de dos colores

Smoothie de dos colores

Smoothie de dos colores

El verano sigue que no dan ganas de salir a la calle y el cuerpo me pide mucha fruta. A veces se me va la mano comprando el fin de semana y termino congelando algunas. De este modo se conservan muy bien y no pierden sus propiedades. Este smoothie de dos colores lo hice con mangos y frutos del bosque (berries) que ahora están en temporada, pero fueron congeladas.

Lo que permite que se queden las dos capas de diferentes colores separadas es precisamente usar frutas congeladas. Aunque debo agregar que si los quieres mezclar en un bol, puede ser muy divertido.

Las frutas congeladas las batí en un Nutribullet con los yogures de Cacique, que son de alta calidad y tienen un sabor a frutas auténtico. Tienen que probarlos.

ingredientes1

Prueba los Yogurt Smoothies de Cacique

Estos yogures son muy cremosos, ricos en proteínas (tienen 8 g), calcio (25% de lo que necesitas diario) y probióticos. Además son bajos en calorías y colesterol; y a no ser que compres los que vienen con cereal, son también libres de gluten.

Las frutas usadas en este smoothie de dos colores y muchos sabores increíbles son ricas en calcio, potasio, vitamina C y antioxidantes. Tanto el mango como los frutos del bosque te ayudan a eliminar las toxinas y limpiar tu organismo. El mango también tiene vitamina E, por lo que es magnífico para el cuidado de la piel y el cabello.

Para los que no están acostumbrados a tomar este tipo de smoothies, llenan muchísimo. A veces me hago uno enorme para el almuerzo y me llena toda la tarde.

Esta receta da para 2 vasos medianos y se prepara en 5 minutos.

ingredientes

Cacique Yogurt Smoothies

Ingredientes

Para el smoothie de mango:
1 taza de mango congelado
1 Cacique® Yogurt Smoothie – Piña Colada

Para el smoothie de frutos del bosque:
1 taza de frutos del bosque congelados (arándanos, frambuesas y moras)
Cacique® Yogurt Smoothie – Strawberry (fresas)

Para adornar:
Fresas y cubitos de mango frescos

Preparación

Recomiendo sacar las frutas del congelador 5 minutos antes para que sea más fácil batirlas.

Batir el primer grupo de ingredientes y llenar dos vasos hasta la mitad.

Batir el segundo grupo de ingredientes y llenar la otra mitad del vaso.

batidos

Batidos para el Smoothie de dos colores.

Poner las fresas y el mango en los absorbentes o en unos palillos y adornar los vasos.

También puedes servir este smoothie en un bol mezclando los sabores y colores. Queda chulísimo adornado con semillas de chía y frutas como fresas, plátano, mango, kiwi o melocotones.

¿Listos para probar un #CaciqueInstaSmoothie?

smoothie bol

Smoothie bowl

 

Gelatinas de mango

gelatinas de mango

Mis gelatinas de mango recrean unas que probé en el barrio chino de Yokohama en nuestro más reciente viaje a Japón. Con ellas celebro el 5to. cumpleaños del blog La rezetas de Carmen, más que participar en el concurso, para lo cual uno de los requisitos es vivir en España. Lo principal era preparar una #recetaviajera, o sea, una receta que hubieras descubierto en un viaje a un sitio que hubieras visitado o que te gustaría visitar.

Yokohama es una ciudad portuaria situada muy cerca de Tokio. Hacia mediados del siglo XIX, fue uno de los primeros enclaves autorizados por el shogunato Tokugawa para tener comercio con el extranjero, luego de más de 200 años de aislamiento del país. Ello le propició su carácter cosmopolita.

templo chino en yokohama

Templo en en barrio chino de Yokohama.

Tengo pensado escribir en algún momento un post que se llame “Un día en Yokohama” y contarles más sobre la historia de la ciudad y qué hacer en ella. De momento les diré que tiene un barrio chino inmenso, al que ya habíamos ido anteriormente, pero quise volver esta vez con más calma y más hambre.

Visitamos un restaurante de comida de Szechwan y como es un poco picante, me pedí al final una gelatina de mango para refrescar el paladar. Estaban adornadas con unas tajadas de mango y no tengo idea de cómo las hacen, pero me inventé mi propia gelatina de mango en casa y le puse una mora (blackberry) de adorno por aquello del contraste. Me quedó igual de fresca y deliciosa.

A Carmen tuve el gusto de conocerla en Madrid hace poco. Había quedado de encontrarme con Sofía (Mil ideas mil proyectos) y me dio la grata sorpresa de traerme un montón de delicias preparadas por ella (entre ellas unas galletas de setas que es de lo más rico que he comido últimamente) y de traerse a Carmen, a quien ya conocía también por el blog. Pasamos una tarde estupenda paseando por Chamberí, que sellamos con unas tapas y una charla maravillosas en un bar de la Plaza de Olavide. Esta es una foto de nuestro encuentro.

carmen y sofia

De izquierda a derecha, Carmen, Sofía y yo.

Ahora vamos con la receta. Da para 8 raciones pequeñas y lleva pocos minutos de preparación y unas 2 ó 3 horas de espera para que se solidifique la gelatina. Además de refrescante es un postre sano y bajo calorías. Yo le puse poca azúcar, por lo que si te gustan los postres dulces, te aconsejo le pongas otro poquito. También puedes sustituir el azúcar por miel de abejas o de agave.

Ingredientes

1 taza de agua
7 oz (200 g) de pulpa de mango (la mía era congelada)
1 paquete de gelatina sin sabor (de los 4 que traen estas cajitas de Knox)
1 cda de azúcar
1 pizca de sal
8 moras (blackberries)

gelatinas de mango

Preparación

Divide la taza de agua en 3. Diluye la gelatina en el primer tercio de taza de agua y déjala reposar 1 minuto. Calienta bien otro tercio, si es posible que hierva. El tercero, lo echas en la batidora con la pulpa de mango el azúcar y la sal.

Por si acaso, cuela el jugo de mango para que no le queden pelos. Mejorará la textura del postre.

Mezcla los dos primeros tercios de agua (el segundo bien caliente) y remueve durante 5 minutos, hasta que se disuelva la gelatina. Incorpora el jugo de mango. Mezcla bien y vierte en copitas o cuencos. Enfría durante 3 horas y en el momento de servirlo, adórnalo con las moras.

Muchas felicidades a Carmen y que sigan por muchos años deleitándonos con sus recetas.

Ustedes no dejen de probar este postre y de contarme si les ha gustado.

carmen

Camarones salteados con piña y mango

Camarones salteados con piña y mango

Miren que me gustan los camarones. Y pensar que los vine a comer bastante grande, a pesar de vivir en una isla. Pero ya saben, Cuba se las trae cuando de absurdos se trata y también se las trae para mezclar sabores ricos. De esas mezclas deliciosas es que van estos camarones salteados con piña y mango, inspirados en una receta que leí hace un tiempo en un libro de cocina cubana que me encontré en la Feria de Guadalajara.

El mango es una de mis frutas preferidas y va muy bien con la comida salada. Lo mismo la piña, que además es muy rica al grill o salteada. Ambos me encantan en ensaladascurrys tailandeses o en estos pinchos que hizo mi amiga Pilar. Creo que por esto último me llamó la atención la receta, que no llevaba nada de picante, pero para mí ese fue el toque de gracia. Al que no le guste comer picante, que lo elimine y al que le guste, que lo disfrute en este plato tan fácil de hacer, que da para 6 raciones y está listo en 15 minutos.

Si les gustan los camarones tanto como a mí, les recomiendo probar también los camarones a la guayaba y el arroz con camarones de Laylita. Entre las recetas con picante, estas tostadas mexicanas con salsa de chipotle o los camarones a la diabla. Ya me dirán cuál les gusta más. Yo todavía no me decido.

Camarones salteados con piña y mango

Ingredientes

1 ½ lb de camarones limpios
Sal
Pimienta
2 cdas de aceite vegetal
1 cebolla blanca mediana, picadita
3 dientes de ajo, picaditos
1 taza de trozos de piña
1 taza de trozos de mango (1 mango mediano)
½ taza de vino seco o vino blanco de cocinar
1 pizca de guindilla o peperoncini
1 cda de perejil picadito

Preparación

Escurre bien los camarones y salpimiéntalos.

Calienta el aceite en una cazuela o una sartén grande y saltea los camarones a fuego alto. Rapidito, hasta que cambien de color nada más. Retíralos con una espumadera y resérvalos.

Agrega a la cazuela la cebolla y el ajo y baja el fuego a medio, unos 5 minutos. Adiciona los dados de piña y mango y saltea otros 2 minutos. Échale el vino y revuelve. Cuando este se reduzca a la mitad, sube el fuego otra vez, incorpora los camarones con la guindilla y la mitad del perejil. Revuelve bien todo y cocina por 1 o 2 minutos. Una vez listo, espolvoréalo con el resto del perejil.

Se puede comer sólo, como tapa, o servir con arroz blanco acabadito de hacer.

Creo que este será el último post antes de irme de vacaciones. Pero de todos modos, estaré en las redes sociales, así que nos vemos a diario.