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Tiramisù

Tiramisù

La primera vez que fui a Italia aprendí a hacer Tiramisù con nuestro amigo Fabrizio en Varese, una ciudad pequeña cerca de Milán. Pasamos unos días inolvidables comiendo rico y paseando con él y Marisela.

La comida italiana está entre mis debilidades. He vuelto a Italia a veces por su comida, entre otras cosas, porque hay miles de razones para visitar a este país.

Este postre no tiene ciencia, pero debes tener en cuenta que el café debe hacerse con antelación para que se enfríe y debes sacar con tiempo los huevos y el queso Mascarpone del refrigerador para que estén a temperatura ambiente en el momento de comenzar a preparar la receta.

También es importante saber que una vez montado el Tiramisù lleva al menos 3 horas en el refrigerador. Si puedes hacerlo de un día para otro, mucho mejor.

Puedes montarlo en un molde mediano o en varias copas, así como jugar con la cantidad de crema de Mascarpone contra bizcochos de acuerdo a las porciones que quieres servir. Esta receta da para 6-8 raciones muy bien servidas. Lo mejor es que no queda tan dulce como los que suelen vender hechos por acá. Si te gustan los dulces bien dulces, ponle un par de cucharadas de azúcar más.

En Italia sirviendo el Tiramisù de Fabrizio

En Italia sirviendo el Tiramisù de Fabrizio

Ingredientes

3 huevos a temperatura ambiente (separadas las yemas da las claras)
2 tazas (16 oz) de queso Mascarpone a temperatura ambiente
2 cdas de azúcar
1 cda de extracto de vainilla (opcional)
12 bizcochos Savoiardi o Lady Fingers
1 taza (8 oz) de café espresso frío o a temperatura ambiente (yo usé café cubano)
1 cda de licor de café (Kahlúa, por ejemplo)
1 cda de chocolate amargo o semiamargo en polvo

Preparación

Separa las yemas de las claras.

Pon a batir las claras en el KitchenAid hasta que estén a punto de nieve.

Mientras, bate el Mascarpone con las yemas, la vainilla y el azúcar hasta que esté bien mezclado. Esto puedes hacerlo a mano o ponerlo en la batidora eléctrica una vez estén listas las claras batidas, que habrás depositado en un cuenco aparte.

Mezcla las claras batidas con la mezcla de Mascarpone con movimientos envolventes. Y con mucha paciencia, para que no se te bajen las claras y quede bien cremosa esta parte tan importante del Tiramisù.

Cubre el fondo de la fuente con un tercio de la crema con Mascarpone.

Coloca el café en un plato hondo bien mezclado con el licor de café. Ve pasando rápidamente los bizcochos por el líquido, por ambos lados, sin dejarlos caer prácticamente, para que no se empapen ni se partan. Ve colocándolos en el molde, sobre el mascarpone hasta formar una capa. Continúa con otro tercio de crema con Mascarpone, el resto de los bizcochos y lo que queda de la crema.

Como les contaba antes, se vale jugar con la cantidad de bizcochos y crema para montarlo. Puedes usar más Savoiardi y cubrir con ellos el fondo del molde o de las copas y hacer sólo dos capas de bizcochos y dos de crema, usando un molde más grande.

Para finalizar, espolvorea el chocolate por encima usando un colador. Tapa y enfría al menos tres horas.

Adornar con virutas de chocolate y/o con unas hojitas de menta. Y comparte en tus redes para guardar esta receta auténtica italiana.

Si te gusta el Tiramisù seguro te gustará también este trifle de cerezas, que ya comienza la temporada de esta fruta.

Tiramisù

Torrejas

Torrejas Receta cubana

No hago torrejas seguido porque es imposible comerme sólo una y me engorda hasta el agua, pero las adoro. La tentación ha sido demasiado fuerte con tantas fotos de torrejas en todos los blogs y en Instagram durante esta Cuaresma, así que me decidí a preparar unas después de mucho tiempo.

La verdad es que cuando estoy muy antojada, me compro una en un restaurante español que hay en los bajos de la oficina. Me la llevo a la oficina y ahí me la como. Difícil que vuelva a bajar del piso 20 a por otra.

En España le dicen torrijas, aunque en algunas regiones les dicen torrejas también. Tal vez de uno de esos sitios vino a Cuba quien empezó a hacerlas populares. Se convirtió en uno de los postres favoritos de nuestros hogares. Cuando era pequeña recuerdo que las hacíamos entre mami, abuela y yo.

En otros países de América Latina también se le dice torrejas a otros alimentos cortados en rebanadas o a algunas frituras, en Chile se usa la palabra para designar a los vagabundos y en Perú para referirse a alguien tonto o lento.

El día que me dio el antojo no tenía azúcar blanca ni leche, pero tenía leche evaporada y azúcar glas. Dispuesta a matar el antojo, las hice usando estos ingredientes y quedaron deliciosas. Les puse poca almíbar. Si les gusta con más, dupliquen los ingredientes a la hora de hacerla.

Torrejas cubanas

Ingredientes

Para el almíbar:
3/4 de taza de azúcar glas (azúcar extrafina, powdered sugar en inglés)
1 taza de agua
1 pedazo de cáscara de limón (lima para los que no son cubanos)
1 palo de canela
1/2 cdta de extracto de vainilla
1 cda de vino seco Edmundo

Para las torrejas:
1 telera (barra) de pan francés
3 yemas de huevo + 4 huevos enteros medianos
1 lata de 12 oz (345 ml) de leche evaporada
1/2 taza de vino seco Edmundo
1/4 de taza de azúcar glas (azúcar extrafina, powdered sugar en inglés)
1 cdta de canela en polvo
1 cdta de extracto vainilla
1/2 litro de aceite

Torrejas / La cocina de Vero

Preparación

Prepara primero el almíbar, mezclando todos los ingredientes en una cazuelita y cocinando a fuego medio unos 8-10 minutos, hasta que esté espesa pero no tanto. Recuerda que cuando se refresca se pone más espesa. Reserva.

Corta el pan en rebanadas de 3/4 de pulgada (2 cm).

Bate las tres yemas de huevo con la leche evaporada, el vino seco, el azúcar, la canela en polvo y el extracto de vainilla. Vierte en un par de platos hondos o una bandeja honda grande y coloca en ellos las rebanadas de pan para que se empapen bien en la mezcla con leche. Unos 4 minutos y en medio voltear el pan con cuidado.

Bate los 4 huevos enteros en un bol y pon a calentar el aceite en una sartén a fuego medio-alto.

Toma las rebanadas de pan, una a una y apriétalas suavemente entre tus manos para escurrirle un poco el líquido. Pasa cada rebanada por los huevos batidos y ve colocándolas en el aceite caliente para freírlas un par de minutos por cada lado. Cuando estén doradas, retíralas y ponlas sobre papel toalla para que escurran el exceso de grasa.

Pásalas a una fuente y ponles el almíbar por encima. Sírvelas tibias o frescas. Puedes espolvorearlas con azúcar glas extra o con canela en polvo.

Duran fuera del refrigerador todo un día (digo yo con el aire acondicionado). Luego la leche se puede fermentar. No me gusta ponerlas en el refri porque el aceite se les “duerme”.

Al día siguiente me comí una con dulce de leche por encima y estaba de película. Las he comido también con crema pastelera alguna vez y me parecieron deliciosas.

Cuando las fríes el aceite puede requemarse un poco. Si te pasa, pon aceite nuevo en otra sartén para freír en dos tandas.

Y ahora, comparte en tus redes si te gustan las torrejas, torrijas o como quieras llamarlas.

Si quieres probar otras torrejas, te recomiendo estas de panetonne o unas tostadas francesas para el desayuno.

Natillas de chocolate y naranja

Natillas de chocolate y naranja

Hace como un mes que encontré en el mercado unas galletas María de chocolate y las compré para hacer esta natilla de chocolate y naranja. Quería usar unos pedacitos de naranja confitada que sobró de la Navidad y servirlas en estos vasitos de cristal en los que venían unos yogures que tomé con unas amigas en Nueva York.

Las hice guardarlos y además me los traje en la maleta (después de lavarlos) pensando que me los quitarían al pasar por seguridad en el aeropuerto, pero me dieron una probadita del TSA preapproved ese día y los vasitos llegaron a casa sanos y salvos.

Locuras de bloguera. ¡Cómo si no hubiera suficientes props ya en casa! En fin, que quería poner capas de galletas enteras en medio, pero a la hora de montar el postre, las galletas no cabían por la boca de los pomitos.

Ni corta ni perezosa, pasé unas cuantas por el procesador de alimentos y le di la vuelta al desconsuelo mientras la natilla se refrescaba. Si no tienes procesador, no te me desconsueles tú tampoco, puedes triturarlas con una botella, como en los viejos tiempos. Esos tiempos a los que nos traslada el olor a leche caliente dulce con que la natilla perfuma la casa mientras la hacemos.

Serví 3 raciones porque eran 3 pomitos y dio exacto, pero la verdad que hubiéramos podido comer 4 de ellas perfectamente.

Están listas en 15-20 minutos. Luego refréscalas durante media hora.

Natillas de chocolate y naranja

Ingredientes

2 tazas de leche
1 dedito de cáscara de naranja
3 cdas de maicena
1 pizca de sal
2 cdas de azúcar
3 cdas de Grand Marnier o Cointreau (ambos son licores de naranja)
1 cdta de extracto de vainilla
1/3 de taza de chocolate semiamargo bien picadito
10 galleticas María de chocolate
1 cda de pedacitos de naranja confitada (opcional)

Preparación

Pon a calentar la leche a fuego medio con la cáscara de naranja. Asegurándote que la corteza no tiene restos del interior blanco.

Coloca en una taza la maicena, la sal y el azúcar. Cuando la leche esté caliente, bate un par de cucharadas con esos tres ingredientes y forma una especie de pasta con ellos.

Añade a la leche la vainilla y el Grand Marnier. Adiciona luego la pasta que has hecho en la taza y disuélvela, batiendo todo el tiempo, para que no se formen grumos. Cocina unos 5 minutos, hasta que espese.

Apaga el fogón y agrega el chocolate. Sigue batiendo para disolverlo. La natilla irá cambiando de color y se convertirá en natilla de chocolate.

Pásala a un cuenco y tápala con papel film para que se refresque sin que se endurezca la superficie.

Tritura las galletas y pon en el fondo de los vasitos un par de cucharadas de galletas molidas.

Una vez fresca la natilla, llena casi hasta la mitad de los vasito con natilla, ponle un par de cucharadas más de galletas molidas a cada uno, llena hasta arriba con el resto de la natilla, espolvorea con el poquito que queda de galletas molidas y adorna con la naranja confitada.

Pueden servirse a temperatura ambiente o enfriar un par de horas.

Si te gusta la natilla, no te pierdas esta de vainilla, que es una de las recetas más populares del blog y del mi libro.