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Pudín de chia y avena. Saludable y nutritivo.

Pudín de avena y chia

He visto por las redes sociales recetas similares a esta como alternativa a una merienda, desayuno o postre saludables y por fin me he decidido a hacer mi propio pudín de chia y avena.

Me lo preparé para el desayuno, con la ventaja de que lo dejé preparado la noche antes y con lo dormilona que soy, esta primera parte de la receta, me ha encantado. Luego, el sabor también me ha dejado satisfecha. Lo hubiera podido comer solito con un poco de miel con muchísimo gusto, pero tengo que reconocer que las frutas no sólo le dan un toque visual, sino que hacen más sabrosa y completa esta comida. Y por último, llena cantidad por la cantidad de fibra que contiene. ¡Hasta he volado mi merienda de siempre esta mañana!

Las semillas de chia son ricas en Omega 3, uno de los tipos de proteínas más saludables que existen y son una buena opción para los veganos, que necesitan de ello y no quieren consumir pescado. Además son ricas en calcio y te dan energía. Al mezclar estas semillas con agua o leche y dejarlas reposar, se forma una especie de pudín gelatinoso debido a las fibras que contienen, que lo hace beneficioso para el sistema digestivo.

La avena por su parte es rica también en proteínas y vitamina B1 y B2. Es muy nutritiva y ayuda a controlar el colesterol y la digestión. Mientras que los frutos del bosque alivian los deseos de comer azúcares, contienen antioxidantes, ayudan a quemar grasas, rejuvenecen la piel y constituyen un alimento anticancerígeno. La miel es rica en fibra, hierro, calcio y vitamina C y un sustituto ideal del azúcar (endulza el doble y es mucho más saludable). Los pistachos reducen el riesgo de enfermedades del corazón, controlan la diabetes y la obesidad, son magníficos para mantener el deseo sexual, la vista y los dientes. Y por último, el plátano es rico en potasio, fibra y nos da energía.

Como ven, este pudín es una joyita para los que se están a dieta o simplemente andan cuidándose de lo que comen. Para hacerlo todo lo que necesitas es un pomo con tapa. No hay que cocinar nada. Los ingredientes que siguen dan para una ración. Se prepara en un par de minutos.

Pudín de chia y avena

Ingredientes

½ taza de avena
½ taza de leche de almendra
1 cda de semillas de chia
Frutos del bosque
½  platanito (banana)
1 cda de pistachos picaditos
1 cda de miel de abejas o miel de agave

Preparación

Mezcla en un pomo con tapa los primeros tres ingredientes. Revuelve, tapa y déjalo en el refri la noche anterior.

En el momento que vayas a comértelo lava bien las frutas, corta el plátano y pica el pistacho.

En un bol, un vaso ancho o una copa grande, pon la mitad de la mezcla con avena y chia, un poco de las futas y la miel. Repite las capas y ponle encima los pistachos picaditos.

Puedes sustituir las frutas por fresas, mango, kiwis, melocotones, albaricoques; y el pistacho por nueces, almendras, piñones, anacardos, semillas de calabaza o de girasol. Para variar también puedes usar leche de coco en lugar de leche de almendra.

Pudín de chocolate y almendras

Pudín de chocolate y almendras

Este pudín de chocolate y almendras tiene sólo 4 ingredientes y no contiene gluten. La receta es una variación del “Budino de Mandorle e Cioccolata” del libro Cucina Ebraica. Flavors of the Italian Jewish Kitchen, del que ya compartí antes una receta de pastas sencilla y deliciosa.

El pudín sigue esta misma línea. Es fantástico, y aunque lo he servido apenas adornado con azúcar glas, lo pueden servir caliente o tibio con crema batida o helado. Tardé un poco en poderlo desmoldar y lo hice con mucho cuidado. Es una receta antigua, sin embargo, su textura recuerda esos cakes de chocolate, tan de moda actualmente, con el centro cremoso. Si quieren ahorrarse el desmoldarlo, pueden hornearlo en moldes individuales (ramekins) y cocinarlo sólo 25 minutos. De paso se lo comen bien calentico.

La receta es de origen judeo-livornés (de los judíos establecidos en Livorno, Italia) y la autora de Cucina Ebraica, Joyce Goldstein ha preparado su propia versión a partir de una que aparece en La cucina livornese, que hornea el cake sin ponerlo al baño María. Ambas usan almendras blanqueadas molidas y azúcar, que yo he sustituido por pasta de almendras.

Como la pasta de almendras ya viene con azúcar, yo no le puse. Me encantó así. El pudín sabía a chocolate oscuro, que es mi preferido. Si te gustan los postres muy dulces, le puedes agregar un par de cucharadas o sustituir el chocolate sin azúcar por uno semidulce.
También me tomé la libertad de cambiar las medidas del chocolate y las almendras.

Da para 8 raciones generosas y lleva como 1 hora hacerlo.

Pudin de chocolate y almendras

Ingredientes

1/2 taza (1 barrita) de mantequilla sin sal + 1 cda para engrasar el molde
4 oz (113 g) de chocolate para hornear sin azúcar (yo usé Baker’s)
7 oz (198 g) de pasta de almendras (usé Odense)
4 huevos medianos, separadas las yemas de las claras

Preparación

Precalienta el horno a 300⁰F (150⁰C) y engrasa un molde de 7.3 pulgadas (18.5 cm) u ocho moldes individuales de 3/4 de taza cada uno.

Pica el chocolate en pedazos pequeños y mézclalo con la mantequilla, derritiendo ambos al baño María pero sin que el recipiente que los contiene toque el agua. Remuévelo a cada rato hasta que estén completamente derretidos y su superficie de la mezcla sea lisa. Reserva el agua.

Mientras, pasa la pasta de almendra por el procesador de alimentos, de modo que quede bien triturada. Pásala a un cuenco y agrega la mezcla de mantequilla y chocolate. Revuelve. Agrega las yemas de huevo e incorpóralas totalmente.

Bate las claras hasta que estén firmes, pero no tanto. Agrega 1/3 del merengue al cuenco con la mezcla de chocolate para que se suavice la masa y luego añade el resto, con movimientos envolventes, hasta que no queden blancos en la masa.

Vierte la masa en el molde engrasado y golpéalo con cuidado contra la meseta (encimera) para que no te queden burbujas de aire, como me han quedado a mí, según pueden apreciar en los huequitos de mi pudín.

Echa el agua caliente que usaste para derretir el chocolate y la mantequilla en una bandeja resistente al horno y coloca dentro de ella el molde. Que el agua le llegue casi a la mitad del molde. Tápalo con papel aluminio y hornea el pudín 45 minutos. Yo creo que la próxima vez lo hago en mi flanera con tapa.

Una vez listo, coloca el molde sobre una parrilla unos 10 minutos para que se refresque antes de desmoldarlo.

Recuerden que el centro no va a estar seco, así que si le introducen un palillo para ver si está listo, les va a salir húmedo y con algún poquito de chocolate, pero no les debe salir mojado.

Yo lo hice para una visita y a todos le encantó. Reclamaron su café inmediatamente y disfrutaron muchísimo.

Se los recomiendo para el 14 de febrero, ya sea para celebrar con amigos o en pareja. Hacen con papel una plantilla en forma de corazón y lo usan en lugar de mi duende para adornarlo con azúcar glas, aunque esto es opcional.

Pudín de dulce de leche y croissants

pudin de croissant

Si no quieres complicarte para Thanksgiving con las masas y los rellenos de las tartas, aquí tienes la solución. Este pudín de dulce de leche y croissants no tiene ciencia, está listo en media hora y queda riquísimo.

Yo soy de las amantes de las tartas para esta fecha. Me gusta sobre todo la de nueces (pecan pie), su variante con pistachos, la de chocolate, o la de boniato con wiski y bacon; pero reconozco que pueden dar trabajo, sobre todo si te pones a hacer la masa.

El pudín lo hice con crema para el café con sabor a tarta de calabaza (coffee mate pumpkin spice) pero si no la encuentras donde vives, puedes mezclar cantidades iguales de leche y nata líquida y ponerle canela y pimienta de Jamaica (allspice). En este caso, tendrías que agregar azúcar, miel o sirope, pues no tendrías el dulzor que aporta la crema para café.

pudin de dulce de leche y croissants

Ingredientes

1/2 cda de mantequilla
3 croissants
3 huevos
1 1/2 taza de Nestlé Coffee Mate Pumpkin Spice
2 cdas de whisky tipo Bourbon
1 pizca de sal
1/2 taza de dulce de leche

Preparación

Unta un molde resistente al horno con la mantequilla. Corta los croissants toscamente y ve poniendo los pedazos en el molde.

Bate los huevos con el coffee mate, la sal y el whisky. Vierte la mezcla sobre los croissants, presionando los pedazos hacia abajo para que se vayan empapando del líquido. Este proceso dura 8-10 minutos. A cada rato vas y los presionas con suavidad.

Mientras, precalienta el horno a 350⁰F (180⁰C).

Antes de meter al horno, pon poquitos de dulce de leche entre los pedazos de croissant con una cuchara.

Hornea durante 20 minutos.

Sírvelo tibio. Puede ir muy bien con helado de vainilla, pero preferí comerlo sólo y sentir sus sabores. Puedes hacerlo con anticipación y calentarlo en el momento de servirlo, pero si has usado un molde de cerámica o vidrio, no lo metas frío al horno, que puede romperse. Deja que se ponga a temperatura ambiente antes de calentarlo.

P.D. Lo acabo de probar frío y es también requetedelicioso.

pudin de croissant y dulce de leche