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Flan de turrón

Flan de turrón

En casa no hay Navidad sin turrón y difícilmente queda alguno pero tal vez a ustedes sí. Este año compré un turrón de Jijona extra expresamente para hacer flan de turrón. Mi esposo que no es muy dulcero, ha quedado encantado, con eso se los digo todo.

Hace unos años hice uno que no recuerdo le gustara tanto. Tal vez porque el que hoy les traigo tiene leche evaporada o tal vez porque no es muy dulce (cada vez nos gustan los postres menos dulces) o tal vez las dos cosas.

Crecí escuchando a los adultos recordar los tiempos en que tenían turrones en la Navidad y cuando los probé ya siendo adulta, quedé enamorada. Emilio sí llegó a probarlos de niño y me dice que le gustaban tanto que para él no eran ni un postre ni era comida salada, era otra cosa aparte, muy superior.

Flan de turrón

Puede que la razón por la que durante las fiestas de fin de año nuestros padres y abuelos no ponían en la mesa los turrones de maní que comíamos de enero a diciembre era ese recuerdo tan especial de lo ricos que eran los turrones españoles que tanto añoraban.

La Navidad también había desaparecido y más que nada la gente celebraba el fin de año -que para colmo traía consigo el aniversario de la revolución el primero de enero-, con la comida que apareciera, pero tratando de que no faltara un pedazo de cerdo para asar, el congrí y la yuca; y se hacían dulces criollos en almíbar, como el de frutambomba o los cascos de naranja, que comíamos con queso crema o queso blanco fresco si estábamos de suerte.

Y las cosas no han cambiado mucho… Mejor vamos a la receta del flan de turrón, que es ideal hacer hoy y así tenerlo listo para la cena de Noche Vieja.

 

Flan de turrón

Ingredientes

Caramelo para el molde
1 turrón blando (Jijona)  de 200 g
1 lata de 12 oz (350 ml) de leche evaporada
3 cdas de leche condensada
1 pizca de sal
6 huevos medianos

Preparación

Precalienta el horno a 350⁰F (180⁰C). Cubre el interior del molde con el caramelo. Puede ser comprado hecho o lo puedes prepararlo en casa con las instrucciones que te doy aquí.

Corta el turrón toscamente y colócalo en la batidora. Vierte en esta la leche evaporada, la condensada y la sal. Bate hasta que el turrón quede bien triturado. Pasa el batido a un cuenco y añade los huevos uno a uno, sin batir demasiado fuerte. Echa en el molde previamente cubierto de caramelo y pon al baño María en el horno 1 hora y media. Lo he hecho con un molde de 8 pulgadas (20 cm) con tapa.

Espero no les haya faltado nada esta Navidad ni les falte nunca. Les agradezco mucho compartir juntos otro año y les deseo salud y prosperidad para el 2018.

 

Tiramisù

Tiramisù

La primera vez que fui a Italia aprendí a hacer Tiramisù con nuestro amigo Fabrizio en Varese, una ciudad pequeña cerca de Milán. Pasamos unos días inolvidables comiendo rico y paseando con él y Marisela.

La comida italiana está entre mis debilidades. He vuelto a Italia a veces por su comida, entre otras cosas, porque hay miles de razones para visitar a este país.

Este postre no tiene ciencia, pero debes tener en cuenta que el café debe hacerse con antelación para que se enfríe y debes sacar con tiempo los huevos y el queso Mascarpone del refrigerador para que estén a temperatura ambiente en el momento de comenzar a preparar la receta.

También es importante saber que una vez montado el Tiramisù lleva al menos 3 horas en el refrigerador. Si puedes hacerlo de un día para otro, mucho mejor.

Puedes montarlo en un molde mediano o en varias copas, así como jugar con la cantidad de crema de Mascarpone contra bizcochos de acuerdo a las porciones que quieres servir. Esta receta da para 6-8 raciones muy bien servidas. Lo mejor es que no queda tan dulce como los que suelen vender hechos por acá. Si te gustan los dulces bien dulces, ponle un par de cucharadas de azúcar más.

En Italia sirviendo el Tiramisù de Fabrizio

En Italia sirviendo el Tiramisù de Fabrizio

Ingredientes

3 huevos a temperatura ambiente (separadas las yemas da las claras)
2 tazas (16 oz) de queso Mascarpone a temperatura ambiente
2 cdas de azúcar
1 cda de extracto de vainilla (opcional)
12 bizcochos Savoiardi o Lady Fingers
1 taza (8 oz) de café espresso frío o a temperatura ambiente (yo usé café cubano)
1 cda de licor de café (Kahlúa, por ejemplo)
1 cda de chocolate amargo o semiamargo en polvo

Preparación

Separa las yemas de las claras.

Pon a batir las claras en el KitchenAid hasta que estén a punto de nieve.

Mientras, bate el Mascarpone con las yemas, la vainilla y el azúcar hasta que esté bien mezclado. Esto puedes hacerlo a mano o ponerlo en la batidora eléctrica una vez estén listas las claras batidas, que habrás depositado en un cuenco aparte.

Mezcla las claras batidas con la mezcla de Mascarpone con movimientos envolventes. Y con mucha paciencia, para que no se te bajen las claras y quede bien cremosa esta parte tan importante del Tiramisù.

Cubre el fondo de la fuente con un tercio de la crema con Mascarpone.

Coloca el café en un plato hondo bien mezclado con el licor de café. Ve pasando rápidamente los bizcochos por el líquido, por ambos lados, sin dejarlos caer prácticamente, para que no se empapen ni se partan. Ve colocándolos en el molde, sobre el mascarpone hasta formar una capa. Continúa con otro tercio de crema con Mascarpone, el resto de los bizcochos y lo que queda de la crema.

Como les contaba antes, se vale jugar con la cantidad de bizcochos y crema para montarlo. Puedes usar más Savoiardi y cubrir con ellos el fondo del molde o de las copas y hacer sólo dos capas de bizcochos y dos de crema, usando un molde más grande.

Para finalizar, espolvorea el chocolate por encima usando un colador. Tapa y enfría al menos tres horas.

Adornar con virutas de chocolate y/o con unas hojitas de menta. Y comparte en tus redes para guardar esta receta auténtica italiana.

Si te gusta el Tiramisù seguro te gustará también este trifle de cerezas, que ya comienza la temporada de esta fruta.

Tiramisù

Natillas de chocolate y naranja

Natillas de chocolate y naranja

Hace como un mes que encontré en el mercado unas galletas María de chocolate y las compré para hacer esta natilla de chocolate y naranja. Quería usar unos pedacitos de naranja confitada que sobró de la Navidad y servirlas en estos vasitos de cristal en los que venían unos yogures que tomé con unas amigas en Nueva York.

Las hice guardarlos y además me los traje en la maleta (después de lavarlos) pensando que me los quitarían al pasar por seguridad en el aeropuerto, pero me dieron una probadita del TSA preapproved ese día y los vasitos llegaron a casa sanos y salvos.

Locuras de bloguera. ¡Cómo si no hubiera suficientes props ya en casa! En fin, que quería poner capas de galletas enteras en medio, pero a la hora de montar el postre, las galletas no cabían por la boca de los pomitos.

Ni corta ni perezosa, pasé unas cuantas por el procesador de alimentos y le di la vuelta al desconsuelo mientras la natilla se refrescaba. Si no tienes procesador, no te me desconsueles tú tampoco, puedes triturarlas con una botella, como en los viejos tiempos. Esos tiempos a los que nos traslada el olor a leche caliente dulce con que la natilla perfuma la casa mientras la hacemos.

Serví 3 raciones porque eran 3 pomitos y dio exacto, pero la verdad que hubiéramos podido comer 4 de ellas perfectamente.

Están listas en 15-20 minutos. Luego refréscalas durante media hora.

Natillas de chocolate y naranja

Ingredientes

2 tazas de leche
1 dedito de cáscara de naranja
3 cdas de maicena
1 pizca de sal
2 cdas de azúcar
3 cdas de Grand Marnier o Cointreau (ambos son licores de naranja)
1 cdta de extracto de vainilla
1/3 de taza de chocolate semiamargo bien picadito
10 galleticas María de chocolate
1 cda de pedacitos de naranja confitada (opcional)

Preparación

Pon a calentar la leche a fuego medio con la cáscara de naranja. Asegurándote que la corteza no tiene restos del interior blanco.

Coloca en una taza la maicena, la sal y el azúcar. Cuando la leche esté caliente, bate un par de cucharadas con esos tres ingredientes y forma una especie de pasta con ellos.

Añade a la leche la vainilla y el Grand Marnier. Adiciona luego la pasta que has hecho en la taza y disuélvela, batiendo todo el tiempo, para que no se formen grumos. Cocina unos 5 minutos, hasta que espese.

Apaga el fogón y agrega el chocolate. Sigue batiendo para disolverlo. La natilla irá cambiando de color y se convertirá en natilla de chocolate.

Pásala a un cuenco y tápala con papel film para que se refresque sin que se endurezca la superficie.

Tritura las galletas y pon en el fondo de los vasitos un par de cucharadas de galletas molidas.

Una vez fresca la natilla, llena casi hasta la mitad de los vasito con natilla, ponle un par de cucharadas más de galletas molidas a cada uno, llena hasta arriba con el resto de la natilla, espolvorea con el poquito que queda de galletas molidas y adorna con la naranja confitada.

Pueden servirse a temperatura ambiente o enfriar un par de horas.

Si te gusta la natilla, no te pierdas esta de vainilla, que es una de las recetas más populares del blog y del mi libro.