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Flan de matcha

Flan de matcha

He intentado un par de veces hacer flan de matcha pero hasta ahora no se me había dado. Estaba encaprichada en hacerlos pequeños, en moldes individuales, pero por alguna razón no me gustaba la textura o el color, o sabía más a huevo que a matcha.

Este flan no me quedó de un verde tan pronunciado como muchos postres de matcha que veo por ahí pero el sabor y la textura eran exquisitos.

El sabor a matcha no es tan intenso, pero se siente. Este es un sabor adquirido. Hay gente que no lo soporta. A mí me encanta y creo que hasta podría ponerle otra cucharada al próximo flan a ver que tal. A mi madre que no le gusta tanto, le encantó el flan y en la oficina también fue un éxito. Ya saben que la mitad de los dulces terminan allá.

Recomiendo batir los huevos con suavidad al prepararlo y así evitar que el flan quede con muchos huequitos en su interior. Este sólo tenía agujeros en el borde.

Flan de matcha

Ingredientes

Caramelo para el molde
1 lata de 14 oz de leche condensada
1 lata de 12 oz leche evaporada
4 cdas de matcha en polvo
1 pizca de sal
5 huevos

Preparación

Precalienta el horno a 350⁰F (180⁰C).

Cubre el fondo del molde con el caramelo. Yo he usado caramelo del que viene ya listo para cubrir el molde. Si quieres hacerlo desde cero, puedes ver la receta aquí.

Bate la leche evaporada, la condensada, el matcha en polvo y la sal con un batidor manual. Ve agregando los huevos uno a uno y bate con suavidad. Vierte en el molde con caramelo.

He usado una flanera con tapa, pero puedes cubrir el molde que uses con papel aluminio.

Coloca el molde en una bandeja con agua y colócala en el horno. Cocina el flan al baño María durante 1 hora.

Una vez listo, deja que se refresque un par de horas antes de desmoldar. Si quieres enfriarlo rápido, coloca el molde en un recipiente con agua y hielo. Puede ser la misma bandeja que has puesto al horno.

Enfría un par de horas más en el refri antes de servirlo. Mejor de un día para otro. Puedes acompañarlo con crema batida.

Comparte en tus redes sociales para guardar la receta.

Pueden ver la flanera en mi tienda de Amazon. No es imprescindible para hacer un flan pero es muy práctica.

Y hablando de flanes…¿Cuál es tu preferido o cuál te gustaría aprender a hacer?

 

 

Boniato acaramelado

Boniato acaramelado

La receta de boniato acaramelado se la debo a una de mis seguidoras hace bastante tiempo y un par de semanas atrás he tenido la suerte de encontrar la receta en un libro de recetas fáciles para bento boxes.

Quedan deliciosos, blanditos por dentro y crujientes por fuera. La cobertura de caramelo acentúa la textura y resalta el sabor del boniato. Aunque es una receta asiática, a los latinos nos encanta. Yo la probé por primera vez en Japón. La siguiente foto es del puesto donde los compré en Sugamo, una parte de Tokyo a la que llaman el Harajuku de las personas mayores.

En esta zona hay muchísimos comercios llenos de artículos útiles para los de la tercera edad. Nos contaron que se debe a que allí se encuentra el templo Kouganji, famoso porque la gente acude ahí a “limpiarse” de las enfermedades. También le llaman Togenuki Jizo, pues tiene una estatua de esta Bodhisattva que ayuda a curar las enfermedades.

Boniato acaramelado en Sugamo

La estatua se encuentra frente al templo y siempre hay cola para lavarla con unas pequeñas toallas que ofrecen ahí mismo. Este ritual es el que supuestamente aleja las enfermedades. Los devotos lavan sobre todo las partes de su cuerpo que coinciden con sus partes con problemas de salud.

Fuimos allá y dimos un paseo muy agradable además de encontrarnos muchas cositas curiosas para la casa y una tetera preciosa que todavía conservamos. También comimos un helado de sésamo riquísimo y por supuesto, pedimos por nuestra salud y la de nuestros mayores en el templo.

En cuanto a los boniatos, no me imaginé nunca que el caramelo se preparara con aceite. Ya les digo cómo prepararlos.

Para 4 porciones.

Boniato acaramelado - Receta

Ingredientes

1 boniato americano (el naranja) de 300 g (10 o aproximadamente)
1/2 litro de aceite vegetal + 2 cdas para el caramelo
4 cdas de azúcar blanca
1 cdta de semillas de sésamo negras (opcional)

Preparación

Pela el boniato y córtalo en porciones alargadas y gorditas, como que fueras a hacer papas fritas a la española. Ponlo en remojo en agua durante 10 minutos para que conserven su color.

Mientras tanto, calienta el aceite a 325⁰F (160⁰C). Yo lo hice en una freidora.

Escurre los boniatos y sécalos con papel toalla. Fríelos en el aceite caliente hasta que floten. Deben quedar sumergidos en el aceite. El proceso dura unos 10 minutos. Retíralos del aceite y colócalos sobre papel toalla para eliminar el exceso de grasa.

En una cazuela mediana de fondo no muy estrecho o en una sartén que no sea muy ancha, pon el azúcar con mezclada con 2 cucharadas de aceite. Caliéntalo a fuego medio hasta que el azúcar se deslía y comience a hacer burbujas.

Echa los boniatos en el caramelo, todos a la vez y revuelve para que se cubran con el caramelo. Sirve en 4 porciones e inmediatamente ponle el sésamo encima porque luego no se le pega tan bien.

Espera a que se refresquen un poquito, pues pueden quemarte la boca al morderlos. Se puede comer de postre o de merienda.

Flan de turrón

Flan de turrón

En casa no hay Navidad sin turrón y difícilmente queda alguno pero tal vez a ustedes sí. Este año compré un turrón de Jijona extra expresamente para hacer flan de turrón. Mi esposo que no es muy dulcero, ha quedado encantado, con eso se los digo todo.

Hace unos años hice uno que no recuerdo le gustara tanto. Tal vez porque el que hoy les traigo tiene leche evaporada o tal vez porque no es muy dulce (cada vez nos gustan los postres menos dulces) o tal vez las dos cosas.

Crecí escuchando a los adultos recordar los tiempos en que tenían turrones en la Navidad y cuando los probé ya siendo adulta, quedé enamorada. Emilio sí llegó a probarlos de niño y me dice que le gustaban tanto que para él no eran ni un postre ni era comida salada, era otra cosa aparte, muy superior.

Flan de turrón

Puede que la razón por la que durante las fiestas de fin de año nuestros padres y abuelos no ponían en la mesa los turrones de maní que comíamos de enero a diciembre era ese recuerdo tan especial de lo ricos que eran los turrones españoles que tanto añoraban.

La Navidad también había desaparecido y más que nada la gente celebraba el fin de año -que para colmo traía consigo el aniversario de la revolución el primero de enero-, con la comida que apareciera, pero tratando de que no faltara un pedazo de cerdo para asar, el congrí y la yuca; y se hacían dulces criollos en almíbar, como el de frutambomba o los cascos de naranja, que comíamos con queso crema o queso blanco fresco si estábamos de suerte.

Y las cosas no han cambiado mucho… Mejor vamos a la receta del flan de turrón, que es ideal hacer hoy y así tenerlo listo para la cena de Noche Vieja.

 

Flan de turrón

Ingredientes

Caramelo para el molde
1 turrón blando (Jijona)  de 200 g
1 lata de 12 oz (350 ml) de leche evaporada
3 cdas de leche condensada
1 pizca de sal
6 huevos medianos

Preparación

Precalienta el horno a 350⁰F (180⁰C). Cubre el interior del molde con el caramelo. Puede ser comprado hecho o lo puedes prepararlo en casa con las instrucciones que te doy aquí.

Corta el turrón toscamente y colócalo en la batidora. Vierte en esta la leche evaporada, la condensada y la sal. Bate hasta que el turrón quede bien triturado. Pasa el batido a un cuenco y añade los huevos uno a uno, sin batir demasiado fuerte. Echa en el molde previamente cubierto de caramelo y pon al baño María en el horno 1 hora y media. Lo he hecho con un molde de 8 pulgadas (20 cm) con tapa.

Espero no les haya faltado nada esta Navidad ni les falte nunca. Les agradezco mucho compartir juntos otro año y les deseo salud y prosperidad para el 2018.