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Cóctel de cangrejo con coco de Bobby Flay

Bobby Flay es uno de mis chefs. Siempre se me hace la boca agua viendo los platos que prepara. Me parecen deliciosos y llenos de colorido.

Hace poco compré mi primer ebook y ha sido uno de sus libros de cocina. Me encanta como funciona este libro de cocina electrónico. Si estás en el índice, cada línea tiene un link a la receta en cuestión; si estás en una receta y debes añadir una salsa determinada, en vez de ir a las páginas del final a buscarlas, hay un link que te lleva a ella. Yo adoro mis libros de cocina tradicionales, pero estoy encantada con estas opciones. Además, puedes poner la letra más chica o más grande, buscar dentro del libro por una palabra determinada –en mi caso, por un ingrediente-, consultar un diccionario, y pagar menos que por el libro tradicional. Eso sin contar que ya no sé dónde meter tanto libro de cocina. No es que no quiera más, de hecho, tengo un par en la mira que no están en formato electrónico, pero ya tengo algunos regados por la sala y por el cuarto que hace de oficina.

Lo malo es que no he encontrado como hacer notas con los cambios que hago a las recetas, algo muy común en mí. Esta que comparto hoy, es una versión de una receta que encontré en el libro electrónico que les contaba, Bobby Flay’s Bar Americain Cookbook, y que me recordó una (también de él) que había recortado de una revista hace un tiempo.


Resulta que la receta de la revista es de uno de los restaurantes de Bobby, Mesa Grill, con locales en Las Vegas, Bahamas y New York. En esta última ciudad se encuentra Bar Americain, otro de sus restaurantes, que celebra la fusión en la Nueva Cocina Americana, cuyas recetas recoge mi ebook, y allí me encontré la versión Miami del Crab-coconut Cocktail. La diferencia entre ellas es que en Mesa Grill usa una salsa de mango que él llama Mango Habanero Hot Sauce, y en la de Bar Americain pone el mango directamente en el cóctel y aconseja comerlo con chicharritas o tortilla chips, para acentuar el sabor latino. Flay siempre dice que cuando mira el mapa de Estados Unidos no ve estados sino ingredientes. Miami es la ciudad latina por excelencia en este país.

Las porciones de los ingredientes para ambas recetas eran diferentes, así que puse bastante de mi intuición para crear mi propio cóctel este 31 de diciembre. Mi toque personal esta vez ha sido cambiar la salsa de chile habanero por pasta de rocoto rojo peruano a la hora de preparar la salsa, ponerle vino blanco y usarla toda en vez de picar el mango directamente. También añadí ají pimiento amarillo picado en cuadritos. Creo que el resultado final le hubiese gustado a Bobby.


En la fiesta usé unos platillos pequeños para comer tipo finger food, pero puedes servir directamente a copas de martini o usar vasitos de shots.

Ingredientes


1 taza de leche de coco sin azúcar
4 cdas. de jugo de limón
2 cdas. de cilantro bien picadito
1 libra de masa de cangrejo (yo usé de lata)
½ escarola finamente picada
½ radicchio finamente picado
¾ de ají pimiento amarillo
Sal
Pimienta
1 bolsa de chicharritas
Hojas ce cilantro para adornar

Para la salsa
2 cdas. de aceite de canola
½ cebolla amarilla
2 dientes de ajo
1 mango
2 cdas. de miel
1 cdta. de pasta de rocoto rojo
¾ de taza vino blanco
¼ de taza de vinagre de manzana
Sal

Preparación

La salsa
Picar el mango y la cebolla en cuadritos pequeños. Ponlos aparte.
Machaca los dientes de ajo con una pizca de sal.
Precalienta un sartén, añade el aceite y cuando esté caliente, agrega la cebolla y cocina a fuego medio hasta que esté tierna, unos 5 minutos. Adiciona el ajo y cocina otros dos minutos. Luego el mango y sigue cocinando durante 5 minutos. Baja el fuego casi al mínimo y vierte la miel, el vino, el vinagre y el rocoto. Cocina a fuego lento durante 15 minutos. Y luego pásalo por la batidora.

Mientras tanto mezcla la leche de coco con el limón con ayuda de unas varillas. Salpimienta y reserva. Debe reposar al menos 15 minutos.

Pica la escarola, el radicchio, el cilantro y el ají amarillo. Abre las latas de cangrejo y escúrrelas. Mecla todo esto con la salsa de leche de coco y finalmente añade la salsa, revuelve bien y adorna con las hojas de cilantro.

Tips

Esta receta queda medio picante. Si quieres menos, pon la mitad de una cucharadita de rocoto, y si quieres más o tienes dudas, separa un poco de leche de coco y disuelve en ella la pasta de rocoto en vez de ponerla en la salsa. Ve añadiéndola poco a poco al cóctel y lo pruebas. Otra opción sería colocar la pasta a un lado y que cada cuál se sirva el picante a su gusto, pero no me parece justo, pues el dulzor de la miel y el mango hacen que el plato necesite un contraste y el rocoto le va de maravilla.

Si la comida es más que comida

Para Geenen Roth, comemos como vivimos: nuestra relación con la comida es el reflejo exacto de convicciones muy arraigadas sobre nosotros mismos. Todo lo que pensamos sobre el amor, el miedo y la transformación, se expresa delante de un plato.

Este libro me lo envió Spanish Publishers para hacerle un review y a propósito lo he dejado para esta época del año en que todos están pensando en la dieta harán cuando pasen las fiestas.  Ya sé que no todos han subido unas libritas en diciembre porque se sientan solos, pero para algunos estos días pueden ser terribles.

Las dietas nunca solucionaran nuestros problemas. La clave, afirma la Roth, radica en prestar atención a nuestro cuerpo, en hacer espacio a los sentimientos de soledad, de inadecuación, de vacío, que nos empujan a comer. Tan inteligente como compasivo, este libro transformador proporciona los recursos necesarios para cambiar la relación con la comida y, lo que es más importante, con uno mismo. 

Durante años, la autora estuvo luchando contra su peso y llegó a padecer de anorexia, hasta que comprendió que su relación con la comida afectaba a todos los aspectos de su vida. En la actualidad, ofrece talleres en Estados Unidos para personas que sufren problemas de trastornos alimentarios.  Para ella las dietas son una proyección externa de la creencia de algunos de que por ser como son deben expiar su derecho a la existencia; y mientras no entiendan esto, ninguna pérdida de peso les hará sentir que todo está bien.

Este libro te invita a comer lo que quieras cuando tengas hambre y a sentir tus sentimientos cuando no la tengas. Indagar en tus sentimientos te permitirá relacionarte con ellos. Observarte a ti misma te dejará comprender de la diferencia entre estar cansada y tener hambre, estar satisfecha o llena, tener ganas de gritar o comer.

Sus directrices para alimentación son:
  •        Come cuando tengas hambre.
  •       Come sentada en un entorno tranquilo.
  •       Come sin distracciones.
  •       Come lo que te pida el cuerpo.
  •       Come hasta que estés satisfecha.
  •       Come (con la intención de estar) a la vista de los demás.
  •       Come gozando, con gusto y con placer.

Para más información, visite su página web www.geneenroth.com o compre el libro aquí: