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Gelatinas de mango

gelatinas de mango

Mis gelatinas de mango recrean unas que probé en el barrio chino de Yokohama en nuestro más reciente viaje a Japón. Con ellas celebro el 5to. cumpleaños del blog La rezetas de Carmen, más que participar en el concurso, para lo cual uno de los requisitos es vivir en España. Lo principal era preparar una #recetaviajera, o sea, una receta que hubieras descubierto en un viaje a un sitio que hubieras visitado o que te gustaría visitar.

Yokohama es una ciudad portuaria situada muy cerca de Tokio. Hacia mediados del siglo XIX, fue uno de los primeros enclaves autorizados por el shogunato Tokugawa para tener comercio con el extranjero, luego de más de 200 años de aislamiento del país. Ello le propició su carácter cosmopolita.

templo chino en yokohama

Templo en en barrio chino de Yokohama.

Tengo pensado escribir en algún momento un post que se llame “Un día en Yokohama” y contarles más sobre la historia de la ciudad y qué hacer en ella. De momento les diré que tiene un barrio chino inmenso, al que ya habíamos ido anteriormente, pero quise volver esta vez con más calma y más hambre.

Visitamos un restaurante de comida de Szechwan y como es un poco picante, me pedí al final una gelatina de mango para refrescar el paladar. Estaban adornadas con unas tajadas de mango y no tengo idea de cómo las hacen, pero me inventé mi propia gelatina de mango en casa y le puse una mora (blackberry) de adorno por aquello del contraste. Me quedó igual de fresca y deliciosa.

A Carmen tuve el gusto de conocerla en Madrid hace poco. Había quedado de encontrarme con Sofía (Mil ideas mil proyectos) y me dio la grata sorpresa de traerme un montón de delicias preparadas por ella (entre ellas unas galletas de setas que es de lo más rico que he comido últimamente) y de traerse a Carmen, a quien ya conocía también por el blog. Pasamos una tarde estupenda paseando por Chamberí, que sellamos con unas tapas y una charla maravillosas en un bar de la Plaza de Olavide. Esta es una foto de nuestro encuentro.

carmen y sofia

De izquierda a derecha, Carmen, Sofía y yo.

Ahora vamos con la receta. Da para 8 raciones pequeñas y lleva pocos minutos de preparación y unas 2 ó 3 horas de espera para que se solidifique la gelatina. Además de refrescante es un postre sano y bajo calorías. Yo le puse poca azúcar, por lo que si te gustan los postres dulces, te aconsejo le pongas otro poquito. También puedes sustituir el azúcar por miel de abejas o de agave.

Ingredientes

1 taza de agua
7 oz (200 g) de pulpa de mango (la mía era congelada)
1 paquete de gelatina sin sabor (de los 4 que traen estas cajitas de Knox)
1 cda de azúcar
1 pizca de sal
8 moras (blackberries)

gelatinas de mango

Preparación

Divide la taza de agua en 3. Diluye la gelatina en el primer tercio de taza de agua y déjala reposar 1 minuto. Calienta bien otro tercio, si es posible que hierva. El tercero, lo echas en la batidora con la pulpa de mango el azúcar y la sal.

Por si acaso, cuela el jugo de mango para que no le queden pelos. Mejorará la textura del postre.

Mezcla los dos primeros tercios de agua (el segundo bien caliente) y remueve durante 5 minutos, hasta que se disuelva la gelatina. Incorpora el jugo de mango. Mezcla bien y vierte en copitas o cuencos. Enfría durante 3 horas y en el momento de servirlo, adórnalo con las moras.

Muchas felicidades a Carmen y que sigan por muchos años deleitándonos con sus recetas.

Ustedes no dejen de probar este postre y de contarme si les ha gustado.

carmen

Pizzetas de hot dogs

Pizzetas de hot dogs

Hoy vuelvo a sacar inspiración del viaje a Japón (acabada de llegar de Madrid) y les traigo un plato nada japonés, unas pizzetas de hot dogs. La idea surgió del Sōsēji doggu (viene del ingles sausage dog), una salchicha o hot dog envuelta en pan, que venden en los kombini (de convinience stores) que hay en todas las ciudades japonesas a cada tres pasos.

Este tipo de tiendas son una de las mejores opciones para comer barato cuando andas por allá, por la variedad de productos a buen precio que puedes encontrar en ellas. Hay varias cadenas, entre ellas, 7 Eleven, Family Mart, Lawson y Sunkus. Ahí puedes comprar bebidas (algunas bien raras para los occidentales como es Pocari Sweat), alimentos listos para comer fríos y calientes, artículos de primera necesidad como pan o leche; así como alchol, cigarrillos, revistas, medias, camisas, corbatas, alguna medicina, chocolates y no sé cuantas cosas más. Cuesta creer cuánto colocan en esos espacios relativamente pequeños. Además, es el lugar para ir al baño cuando andas en la calle, como en Italia o en España son los bares.

Preparan comidas muy curiosas y bien presentadas, como el tosto tamago que les enseñé a hacer en los principios del blog. También venden sushi, bentos, yakisoba, sopas instantáneas, pollo frito (karaage), que vienen de maravillas para comer algo ligero y barato durante tus vacaciones, de paso entre una atracción turística y la siguiente, pero también para comprar cualquier cosita que se te olvidara comprar en el mercado, o se acabe inesperadamente, si vives allá.

Por cierto, los supermercados también son una buena opción para comer barato si visitas Japón. El surtido de alimentos listos para comer es increíble y al final del día rebajan lo que les va quedando.

Psando a la receta que nos ocupa hoy, les puedes agregar otros vegetales, untar el pan de aceite para hornearlo o servirla con los ingredientes clásicos para servir un hot dog, mayonesa, mostaza, kepchup, lo que te guste ponerle encima. Estos míos son una versión bastante light y quedan con un sabor suave. Los pueden servir con ensalada si se sienten demasiado culpables, pero un hot dog de vez en cuando no mata a nadie. Les encantarán a los niños. Son ideales para una noche de ver películas en casa o para llevar a picnics, a la playa, o la piscina, así como para una fiesta con los peques.

Pizzetas de hot dogs

Ingredientes

Aceite en espray Pam o el que prefieras
1 masa para pan francés de Pillsbury (o tu masa de pan preferida)
1/4 de taza de harina
1/2 taza de queso mozzarella rallado
4 hot dogs
3 tomaticos rojos
1 tomaticos amarillos

Preparación

La masa de Pillsbury no debes estar congelada. Mejor que se mantenga a la misma temperatura que la compras en el mercado.

Precalienta el horno a 350°F (180°C) y forra una bandeja con papel de horno o de aluminio. De ser necesario, unta con aceite en espray la superficie.

Espolvorea la harina sobe una superficie lisa y corta la masa cilíndrica de Pillsbury en 4 partes iguales. Aplasta un poco una de mas masas con los dedos y luego estírala con el rodillo de modo que quede con un grosor de poco más de 1 cm (1/2 pulagada). Ponle por encima 1 cuarto del queso rallado, 1 hot dog y unas mitades de tomate. Colócalo en la bandeja. Has lo mismo con el otro tercio de los ingredientes.

Mete la bandeja al horno durante 17-20 minutos.

Cuando estén listos, deja que se refresquen unos minutos sobre una parilla.

Quesadillas con pisto y salchichas

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Quesadillas de pisto y salchichas

Ustedes se preguntarán de dónde he sacado estas raras quesadillas con pisto y salchichas… Pues de Japón. Durante nuestras pasadas vacaciones en Tokio quedamos con nuestra amiga Marcela en Daikanyama, una parte de la ciudad que no conocíamos de los viajes anteriores.

Es un barrio muy lindo, de clase alta, con boutiques y restaurantes bastante caros. Nuestra amiga nos había citado ahí para que conociéramos la librería Sutaya. Genial elección. Llegué y no quería irme.

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Librería Sutaya, Daikanyama, Tokio

Me contaron que esta cadena se dedicaba hace unos años a la renta de videos y que cuando el negocio se vino abajo allá, como en casi todas partes del mundo, se diversificaron. Ahora venden libros, música, revistas, películas, papelería y mucho más; además de contar con un café a su lado. La tienda a la que fuimos era una especie de Barnes & Noble por el concepto, más con un look muy moderno. Estaba dividida en 3 edificios, muy cerca uno del otro, y entre ellos plantas y mesitas (pueden ver algunas fotos aquí). Una atmósfera muy relajada. Y la sección de libros de cocina era enoooorme e incluía algunas conservas, salsas, dulces y utensilios, todo situado al lado de los libros que tocaban el tema relacionado con ellos. Nada más me compré tres libros… se los juro! Y los tres son de cocina… Sorpresa!

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Sutaya Daykanyama

Siempre que voy de viaje paso por una o varias librerías y paso en ellas bastante tiempo. Al fin y al cabo, de los libros se ha comido en casa por más de 20 años. El caso es que pasamos tanto rato en la librería, que decidimos comer en este barrio y el sitio más aconsejable y barato era una cafetería llamada Little Mermaid, pues teníamos que salir casi que corriendo para otra parte de la ciudad y no podíamos quedarnos por mucho rato. Era la hora del almuerzo y casi todo lo que ofrecían en este sitio era dulce, así que atacamos unas quesadillas de 200 yenes ($1.60) para satisfacer el ansia de comida salada. La verdad es que no nos gusta comer comida occidental allá, pues queremos aprovechar al máximo cada comida japonesa que podamos. Cuando lo hemos hecho, hemos notado que aunque los nipones no son nada fieles a los sabores extranjeros y hace su propia versión de las recetas, les quedan buenísimas y le aplican siempre la suavidad de sus sabores.

Así terminamos probando unas quesadillas nada japonesas y nada mexicanas, parecidas a estas, que según mi esposo yo he mejorado un poco. Pruébenlas, que no se van a arrepentir. Se hacen en pocos minutos con un poco de pisto que les quede de otra comida o que preparen expresamente para ellas y luego usen en otras cosas (ver algunas ideas en este post).

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Quesadillas con pisto y salchichas

Ingredientes

Para dos quesadillas (1 ración)

2 tortillas mexicanas de maíz pequeñas
2 cucharadas colmadas que queso mozarella rallado
2 cucharadas de pisto a la Vero (la receta aquí)
1 salchicha (depende del tamaño)
Salsa picante para acompañar (opcional)

Preparación

Calienta el comal o una sartén a fuego medio y calienta las tortillas un poco, para que no se cuarteen cuando vayas a doblarlas.

Agrega una cucharada de queso a cada tortilla, una cucharada de pisto y unas 4 o 5 rueditas de salchicha. Dobla la tortilla para formar la quesadilla y sigue calentándola unos 3 o 4 minutos más por cada lado.

Sirve con pisto, con pimientos asados o con tu salsa picante preferida. Si no te gusta el picante, te las comes sin él, como las comimos nosotros en Tokio. Quedan tan ricas y con un sabor tan delicado.

Pronto sigo con más aventuras de Japón. En estos días estoy en las finales de mi libro y apenas me queda tiempo para dormir. Mándenme un poquito de fuerzas, por favor.