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Daily Archives: November 5, 2012

Antipasto y la Toscana parte II

ensalada con bufala y bresaola

Lo que más me gustó de la comida italiana fue su sencillez y su frescura. Seguro ya lo he dicho un montón de veces, pero no me canso de repetirlo. Hoy les traigo una ensalada muy sencilla con tres de los productos que más me gustaron por allá: la mozzarella di bufala, bresaola y arúgula. Le añadí aceite de oliva, una crema de vinagre balsámico con trufa y unas lascas de queso parmesano, aunque sólo con aceite de oliva es suficiente para disfrutar de un aperitivo (antipasto) espectacular, que también puede ser una cena ligera, acompañada de una sopita de lentejas o una pasta.
La mozzarella di bufala tiene un sabor mucho más fresco y suave que la regular y está hecha con la leche de los búfalos de agua. La bresaola es un plato hecho de lonchas finas de carne de ternera curada. Ninguno de los dos son típicos de la Toscana, pero yo no me cansaba de comerlos y los pedía en cualquier sitio por el que pasábamos. Además quería ponerles una receta sencilla para poder contarles del viaje.
Antes les conté un poco de la Toscana y pensé hacerlo en dos partes, pero cuando separaba las fotos para este post, decidí que mejor tres, pues tanto Siena como Florencia se merecen un post aparte.Hoy les comparto un poco de nuestro viaje a Siena. Y les advierto que lo que tienen que probar es un embutido llamado cinta sienese y una especie de turrón hecho de frutas y nueces llamado panforte.
panforte
El centro de Siena es la Piazza del Campo, alrededor de la cual ha girado la vida pública de la ciudad desde que se construyó en el 1100. En ella se celebran dos veces al año el famoso Palio, una carrera de caballos sin montura, tradición que se remonta a la Edad Media.
Piazza del Campo
En la plaza se encuentra el Palazzo Pubblico, este hermoso edificio que cuenta con una de las torres más altas de la ciudad, sede del ayuntamiento y del Museo Cívico.
Palazzo Pubblico
Dentro del museo no pueden perderse la “Alegoría del buen y mal gobierno”, un fresco de Lorenzetti que decora uno de sus salones.
No subimos a la torre, pero desde la terraza disfrutamos de esta magnífica vista de la ciudad.
Vista de Siena
El Duomo es de estilo gótico y fue construido en su mayor parte en el siglo XIII. El área que alberga el Museo Metropolitana, situado a un lado del edificio, iba a ser una de sus naves, pero con la peste de 1348 se suspendieron las obras que hubieran convertido a esta catedral en la más grande de la cristiandad.
Duomo de Siena
No dejen de detenerse a contemplar los paneles del suelo.
suelo del duomo de Siena
Y casi al salir, a la derecha, entren a ver la Biblioteca Piccolomini, con unos frescos de principios del siglo XVI y un techo maravilloso.
Biblioteca Piccolomini
Caminando por las calles de Siena, tuvimos la suerte de ver los contrade (barrios) adornados con sus símbolos y banderas.
Siena adornada
Al atardecer la gente empezó a pasar por nuestro lado con pañuelos amarrados al cuello o a la cintura, que indicaban su barrio de procedencia. Y es que tengo entendido que en esta ciudad se es primero ciudadano de su contrade que de Siena, Italia o el mundo. Se lo toman tan en serio, que todavía hoy es difícil que la gente se case con alguien de otro barrio. No me imagino como puede ser vivir así a estas alturas, pero sí lo bien que se la pasarán en estas fiestas. Si no, miren como iban llenando las plazas y calles con mesas y bancos para las sagras (venta de comida típica en la calle a muy buen precio).
Sagra
Sólo lamento haber pasado un día nada más es esta hermosa ciudad. Espero volver. Sobre todo para  sentarme en la Piazza del Campo a comerme un gelato di cioccolato fondente con mis amigos.
helado en Siena