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Daily Archives: July 15, 2013

Ziti con calabacín y ricotta

ziti con calabacin y ricotta
Aunque a mi esposo no le gusta el calabacín, yo a cada rato trato de incluirlo en algún plato que en el que prevalezcan otros sabores, pues a mí me encanta y no puedo evitar agarrarlo en mis viajes al mercado. Con estos ziti con calabacín y ricotta he salido airosa, pues le han encantado. Menos mal que hice para tres. No los comimos todo.

Si a tus niños no le gustan mucho los vegetales, seguro se los comerán sin chistar en este plato, pues generalmente a ellos les gustan las pastas, el pesto y el queso. Y a los mayores ni se diga. Les aseguro que van a dejar esta receta en casa para toda la vida. Es una adaptación de una que aparece en un libro que compré en mi viaje a Italia el año pasado. He cambiado un poco las cantidades de los ingredientes y los quesos secos. Da para 3 y está lista en media hora.

Ingredientes

300 g de ziti o una pasta de forma parecida, como penne o mezze maniche
200 g de queso ricotta de pote
1 calabacín (zucchini) grande (acepta 2)
2 dientes de ajo
2 cdas de aceite de oliva virgen extra
3 hojas de menta (mint)
8 hojas de albahaca (basil)
3 cdas de Parmesano-Romano rallado
15 g de piñones (pine nuts)
Sal
Pimienta

Preparación

Corta el calabacín en ruedas finitas, preferiblemente con una mandolina. Lamina un diente de ajo.

Pon a calentar un sartén a fuego medio y añade el aceite y el ajo. 30 segundos después, adiciona el calabacín y remueve bien todo para que se separen las rueditas del vegetal y se vayan impregnando de aceite. Si usas más de un calabacín, necesitarás al menos otra cucharada de aceite. Sigue salteándolos unos 3-4 minutos hasta que estén tiernos. Salpimienta y reduce el fuego al mínimo.

Pon a calentar el agua para las pastas y precalienta el horno a 450°F (230°C).

Tritura los piñones en el procesador de alimentos. Agrega la menta, la albahaca y el otro diente de ajo. Sigue triturando. Mezcla el resultado con el queso ricotta, puede ser en el procesador o en un cuenco. Salpimienta.

Cocina las pastas según las instrucciones del paquete y antes de escurrirlas separa 1/4 de taza (unas 3 o 4 cucharadas) del agua en que las has hervido. Cuando estén listas, escúrrelas y únelas con el calabacín y la ricotta, añade el agua para que esta tarea sea má fácil y no se sequen mucho las pastas en el próximo paso.

Vierte todo en un recipiente de barro o un pyrex y hornéalo 5 minutos, descubierto.

Sirve caliente y adórnalo con unas lascas de queso y unas hojitas de menta o albahaca.

Tips

Las lascas de queso para adornar quedan bien chéveres si usas un pelador de papas.

Uno de los cambios que hice, fue usar más ricotta y más agua de la pasta en lugar de aceite de oliva en el pesto. Puedes usar la mitad de la ricotta y del agua y añadir 1/3 de taza de aceite de oliva al pesto.

¿Y a ti cómo te gusta comer la pasta?