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Risotto verde

ristotto verde

Desde que comimos en Roma el risotto verde, estaba loca por hacer uno en casa. Fue el día que nos íbamos a Grosetto y no dejaba de llover desde el amanecer, pero con lluvia y todo recorrimos media ciudad. Esto fue en septiembre pasado, pero la comida me ha traído un montón de recuerdos de ese día y me apetece contarles un poco del maratón.
Comenzamos en Le quattro fontane -la foto que sigue-, vimos la iglesia pequeña y magnífica que se encuentra al lado, San Carlo. De ahí fuimos a dos iglesias más, San Andrea del Quirinale y al Gesù. Luego atravesamos un montón de callecitas hasta llegar al Panteón. Nos impresionó muchísimo la perfección de este edificio y sobre todo su cúpula, con ese orificio por el que entra tanta luz y como no, lluvia también, que la vimos caer y fue un momento hermoso. Ahí están enterrados Víctor Manuel, a todo trapo, con guardia incluida; y Rafael, en una tumba mucho más sencilla en la que dice “Aquí yace Rafael. La naturaleza creyó que la superaría en vida. Ahora que él se ha ido ella teme morir también”. Tomamos nuestro café en La Tazza de oro, a un costado, y seguimos caminando hasta tener la fortuna de encontrar el sitio en el que comimos el risotto verde de primo piatto. El antipasto fue un fritto de verduras y el segundo una saltimbocca. Mi esposo y yo compartimos los tres platos y quedamos repletos. Pronto les traigo la receta de saltimbocca y les cuento lo que pasó el resto del día, para no hacer tan largo este post.
Le quattro fontane
Esta receta da para tres y está lista en media hora.
Ingredientes
1 1/2 tazas de arroz arborio
4 tazas de caldo de pollo o caldo de vegetales
2 cdas de mantequilla
1/2 cebolla blanca, picadita
2 palitos de apio (celery), incluyendo las hojas, bien picadito
2 dientes de ajo, picaditos
1/2 cda de tomillo seco
1/4 taza de vino blanco
1 taza de guisantes congelados
6 oz de espinacas congeladas
2 cdas de albahaca, seca o fresca
2 cdas de orégano, seco o fresco
1 pizca de nuez moscada
3 cdas de crema (heavy cream)
2 cdas de aceite vegetal
3/4 de taza de pecorino romano
Preparación
Pon a calentar el caldo de pollo en una cazuela a fuego medio y cuando vayas a hacer el risotto, le bajas la candela al mínimo.
Descongela las espinacas según las instrucciones del paquete y escúrrelas.
Pon derretir la mitad de la mantequilla en un sartén profundo o una cazuelita y agrega los guisantes, la espinaca, la albahaca y el orégano con la pizca de nuez moscada. Cocínalo unos 2-3 minutos a fuego medio. Deja que se refresque un poco antes de pasarlo por el procesador. Una vez triturado, agrega la crema, vuelve a batir para que se mezcle bien y reserva.
En una hornilla próxima al caldo, pon a derretir la mantequilla a fuego medio, en otra cazuela. Añade el aceite y cuando esté caliente, adiciona la cebolla, el ajo y el apio bien picaditos. Añade también el tomillo seco y cocina unos 5-7 minutos, hasta que estén tiernos la cebolla y el apio.
Incorpora el arroz y mézclalo bien, de modo que se cubra del aceite, removiendo un par de minutos, para que no se pegue. Vierte el vino en la cazuela y deja que se evapore. Entonces comienza a echar el caldo de pollo, un cucharón a la vez, removiendo casi que constantemente el arroz. Una vez el arroz absorba el líquido del primer cucharón, echar otro. Ve echando el resto repitiendo la operación. Tardarás unos 20 minutos. Cuando esté listo, le agregas la mezcla de espinacas que habías reservado y el queso rallado.
Sirve inmediatamente. Puedes adornarlo con un tomatico, zanahoria o con más queso rallado.

TipsYo usé espinacas congeladas porque eran las que tenía a mano. Si usas espinacas frescas ponle 2 tazas y las cocinas del mismo modo.

This entry was posted in 30 minutos o menos, Platos principales

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