Flan de tahini

Flan de tahini

Uno de los sabores preferidos de mi infancia es el ajonjolí. Recuerdo con tanto placer los turrones que vendían en la calle o en algunas casas de mi pueblo natal en Cuba, tostaditos y con ese olor del sésamo que es tan reconfortante. Ellos han sido la inspiración para este flan de tahini.

Estos turrones estaban hechos básicamente de caramelo y ajonjolí tostado, muy similares a los que se pueden comprar en México o en otros países de Latinoamérica. Junto a los turrones de maní (cacahuate) molido o tostado y las yemitas, eran de los dulces que comprábamos cerca de la escuela a la hora de la merienda.

Esos vecinos se convertían casi en familia. Recuerdo que las puertas de las casas solían estar abiertas y uno entraba a veces hasta la cocina a comprar la merienda y a veces se quedaba conversando ahí el rato que duraba el recreo.

Flan de tahini

Pero el tahini nunca lo probé en Cuba. En el tiempo que viví allá la comida internacional era casi nula y hoy no ha cambiado mucho ese panorama. Sin embargo, el flan siempre ha estado entre los postres favoritos de mi isla y yo que lo mismo hago flan de naranja que de matcha, pensé que podrá quedar bien un flan de tahini. Al fin y al cabo, esta pasta hecha con ajonjolí (sésamo) se usa también para hacer el halvah y el helado de sésamo negro, que es uno de mis preferidos.

El tahini se emplea con más regularidad en recetas saladas del en el Medio Oriente y el Mediterráneo como hummus, baba ghanoush o muhammara, hechos con garbanzos, berenjena asada y pimientos asados respectivamente, mezclándolo con otros ingredientes para crear dips deliciosos.

Hasta ahora yo solamente lo usaba en estas recetas o en algunas asiáticas, y a veces se me echaba a perder. Seguro a muchos de ustedes les pasa igual… así que este postre nos va a solucionar ese problema.

Puedes guardar el tahini en el refrigerador para evitar que se dañe, pero la gran mayoría se pone muy duro al conservarlo a bajas temperaturas y luego es casi imposible sacar del recipiente una cucharada.

Para hacer este flan de tahini he usado un molde circular de 5 pulgadas de diámetro. Con el dulce que aportan el caramelo y la leche condensada, no hace falta ponerle nada de azúcar extra y la textura es divina.

Da para 8 o 10 raciones, lleva muy poco tiempo de preparación y mejor hacerlo de un día para otro.

Flan de tahini

Ingredientes

  • 1/2 taza de azúcar blanca
  • 1 cda de agua
  • 1 lata (14 oz) de leche condensada
  • 1 lata (12 oz) de leche evaporada
  • 3 cdas de tahini
  • 1 cdta de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal
  • 5 huevos

Preparación

  • Haz primero el caramelo mezclando el azúcar con el agua en una cazuela mediana. Si tu flanera o molde se puede poner directamente al fuego, mejor hazlo ahí. Cocina durante unos 15 minutos, removiendo a cada rato hasta que se derrita totalmente el azúcar y el caramelo esté dorado. No te descuides, que puede quemarse con facilidad, sobre todo en los últimos minutos.
  • Si no has hecho el caramelo en el molde del flan, vierte el caramelo rápidamente (porque se solidifica enseguida) en el molde y cubre el fondo y las paredes con mucho cuidado. El caramelo alcanza un punto de ebullición muy alto y las quemaduras con el son terribles. Si has hecho el caramelo en el molde, igual cubre con este las paredes y el fondo con sumo cuidado.
  • Precalienta el horno a 350F (180C).
  • Bate bien las dos leches, el tahini, la vainilla y la sal en la batidora o el nutribullet. Agrega los huevos a la mezcla.
  • Vierte el contenido en el molde y colócalo en una bandeja con agua que llegue hasta la mitad o menos de la altura del molde.
  • Cocina el flan al baño María durante 1 hora. Para comprobar que está listo, incerta un palillo de dientes en el centro. Este debe salir limpio.
  • Coloca el flan sobre una parrilla y deja que se refresque completamente durante unas 3 horas. Tápalo y ponlo en el refrijerador al menos un par de horas, pero mejor si lo dejas de un día para otro.
  • Si quieres enfriarlo rápido, ponlo en una bandeja con agua con hielo, cambiando el agua con hielo a cada rato. De todos modos, debe pasar unas horas al refrigerador para servirlo frío.
  • Para desmoldar, saca el molde del refrigerador cuando empiecen a comer y cuando llegue el momento de servir el postre el flan saldrá facilmente volteándolo en un plato o una bandeja. Trata de que este no sea muy plano, pues con el flan saldrá caramelo líquido y se te puede derramar.

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13 thoughts on “Flan de tahini”

  1. Me has dejado intrigada con este flan. Y mira que el botecito de tahini que compré aún tiene como la mitad. Voy a ver si lo preparo porque me encanta el flan.

  2. Este flan de tahini es mucho con demasiado Verito. Pa’ Pinterest, derechito. A mi nunca se me ha dañado el tahini. Y tmabien recuerdo esos turroncitos de ajonjoli de mi niñez caraqueña. Voy a ver como se hacen para aplicarme.

  3. Hola Vero!
    Estoy maravillada con este flan, ya que siempre he usado el tanino para recetas saladas. Me matas de curiosidad, porque al igual que tu, me encanta el turrón de ajonjolí. Debe ser deliciosooo

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