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Barritas de limón y arándanos

barritas de limon y arandanos

Barritas de limón y arándanos

Cuando saqué del molde la tarta que luego cortas para convertirla en barritas, se me rompió. De errores también está lleno el camino de la cocina y la única forma de salvarnos de ellos es no cocinar. Ya saben que es raro el día que yo no cocino y que para mí no hay nada como la comida casera. Estas barritas de limón y arándanos no serán las más bellas que has visto, pero sí las más ricas que podrías probrar.

Las he hecho muchísimas veces, siempre sin arándanos, y nunca las había podido retratar. Y es que se hacen tan rápido que es uno de esos postres que preparo a última hora muchos fines de semana cuando tengo visita, a veces cuando ya está listo el resto de la comida, y vuelan.

Estas barritas son muy vistosas y la combinación de sabores es divina. La parte superior queda que parece cuajada de limón, los arándanos revientan suavemente en tu boca y la costra de abajo es gloriosa como pudieran ser las galletas de mantequilla más sabrosas que te hayas comido. Es difícil comerse sólo una. Más bien dan ganas de comerse de una sentada las 16 que salen con esta receta. Si la culpa te invade puedes hacer 24 pequeñas barritas, lo cuál sería genial de fingerfood en una fiesta, pero igual te vas a comer dos tres, te lo advierto.

Ingredientes

2 tazas de harina
1/2 taza de azúcar glas
2 barritas (1 taza) de mantequilla sin sal, ya en pomada
1 pizca de sal
4 huevos
1 1/2 taza de azúcar
1/3 de taza de jugo de limón (unos dos limones)
1/4 de taza de harina
La ralladura de un limón
1 taza de arándanos (blueberries)
Azúcar glas para adornar (opcional)

barritas de limon

Barritas de limón

Preparación

Importante: antes de exprimir los limones, rállalos.

Precalienta el horno a 350⁰F (180⁰C). Cubre un molde rectangular de 13 X 9 pulgadas (31 X 23 cm aproximadamente) con papel encerado.

Para hacer la masa de las barritas, o sea, la parte de abajo, mezcla los cuatro primeros ingredientes con una batidora eléctrica tipo KitchenAid a velocidad medio-baja hasta que quede una masa compacta. También puedes hacerlo en el procesador de alimentos con cuidado de no pasarte batiendo. Echa la masa en el molde forrado, presionando hacia el fondo y asegurándote que quede todo cubierto y más o menos a la misma altura. El mejor modo es con las manos, pero puedes hacerlo con una espátula.

Hornea 25 minutos. Hasta que comience a dorarse. Retira el molde del horno y déjalo reposar sobre una rejilla.

Bate los huevos con el azúcar y el jugo de limón. Agrega el cuarto de taza de harina y la ralladura de limón. Vierte la mezcla sobre la masa que habías horneado, riega sobre ella los arándanos con cuidado no te salpiques y hornea otros 20 minutos.

Coloca el molde sobre una rejilla y deja que se refresque al menos unos 20 minutos. Retira el papel del molde. Ponlo sobre una superficie plana y corta en barritas. Servir a temperatura ambiente.

También pueden servirse frías. Prepáralas con antelación. Duran hasta 3 días en el refri, pero en este caso debes dejar que se refresquen otro poquito.

Si te gustan las recetas con limón vas a adorar también esta pasta.

barritas

Barritas de limón y “blueberries”

Cake de chocolate y ron

Cake de chocolate y ron

Hace un par de domingos estaba con mi amiga Aymara viendo el libro de recetas The Pioneer Woman Cooks: A Year of Holidays y nos tropezamos un cake borracho para Navidad. No tenía una caja de mezcla para cake simple (yellow cake mix), que era la que llevaba, pero sí una de chocolate (les dejo el link sólo por la foto, es mucho más barato en Aldi) y me gustan tantos los cakes borrachitos que me animé a convertir la receta en este cake de chocolate y ron, que resultó delicioso.

Dimos baja de una buena parte esa noche, con helado de fresas, y el resto terminó en la oficina y se lo volaron en un dos por tres. Mis compañeros lo celebraron muchísimo y me han pedido que lo repita cuando tengamos el próximo cumpleaños. No creo que aguantemos hasta junio sin volverlo a probar, sinceramente. Es una maravilla y facilísimo de hacer aunque no se vea tan bonito en estas fotos.

Si en su país no venden estas mezclas para hacer cake, use su receta básica para cake o pastel de chocolate y un paquete de pudín instantáneo. La receta del libro llevaba también un paquete de pudín, pero como la cajita que tenía incluía pudín, no he tenido que usarlo. Por suerte, porque tampoco había pudín instantáneo en casa.

La parte superior quedó deliciosa con el azúcar moreno y las nueces que se le ponen al fondo del molde. Me encantó esa técnica. Y el glaseado, a diferencia del bund cake de whisky que tanto nos gusta, no se pone tan duro por fuera, porque lleva un poquito de agua.

Cake de chocolate y ron

Ingredientes

½ taza de azúcar moreno
½ taza de nueces bien picaditas
1 caja de Cake Mix de chocolate (usé Devil’s Food Cake Mix de Baker’s Corner Extra Moist con pudding en la mezcla)
4 huevos
½ taza de aceite vegetal
½ taza de ron añejo

Para el glaseado:
¾ de taza (1 ½ barrita) de mantequilla sin sal
1 ½ taza de azúcar
¾ de taza de ron añejo

Preparación

Precalienta el horno a 325⁰F (160⁰C).

Engrasa bien el molde y espolvorea el azúcar moreno y las nueces en el fondo.

Coloca el polvo de la mezcla del cake en un bol (puede ser en el KitchenAid) y agrega los huevos, media taza de agua, el aceite vegetal y el ron del primer grupo de ingredientes. Bate bien todo. Puede hacerse con un batidor manual. Échalo en el molde y hornea 50-60 minutos. Para comprobar que está listo, le introduces un palillo de dientes y este debe salir limpio.

Cuando le falten 10 minutos al cake, derrite la mantequilla con el azúcar en una cazuela mediana a fuego medio. Añade 1/4 de taza de agua y deja que hierva unos 4-5 minutos, hasta que espese. Vierte el ron con cuidado, sobre todo si tienes un fogón con llama. Sigue cocinando otro minuto.

Cuando el cake esté listo, deja que se refresque dentro del molde unos 5 minutos, colocándolo sobre una parrilla. Pínchalo con un palito de brocheta sin llegar al fondo, para que por ahí se cuele el glaseado, del cual echaremos la mitad sobre el cake sin desmoldar. Asegúrate de ponerle por los bordes para que ayude a que el cake se despegue facilmente del molde.

15 minutos después, vira el cake con cuidado sobre un plato y vierte sobre este el resto del glaseado. Déjalo reposar un par de horas antes de servir, para que esté bien borrachito.

Al día siguiente es fantástico. No tienes que meterlo al refri.

Tibio con helado estaba de maravilla.

Pudín de chocolate y almendras

Pudín de chocolate y almendras

Este pudín de chocolate y almendras tiene sólo 4 ingredientes y no contiene gluten. La receta es una variación del “Budino de Mandorle e Cioccolata” del libro Cucina Ebraica. Flavors of the Italian Jewish Kitchen, del que ya compartí antes una receta de pastas sencilla y deliciosa.

El pudín sigue esta misma línea. Es fantástico, y aunque lo he servido apenas adornado con azúcar glas, lo pueden servir caliente o tibio con crema batida o helado. Tardé un poco en poderlo desmoldar y lo hice con mucho cuidado. Es una receta antigua, sin embargo, su textura recuerda esos cakes de chocolate, tan de moda actualmente, con el centro cremoso. Si quieren ahorrarse el desmoldarlo, pueden hornearlo en moldes individuales (ramekins) y cocinarlo sólo 25 minutos. De paso se lo comen bien calentico.

La receta es de origen judeo-livornés (de los judíos establecidos en Livorno, Italia) y la autora de Cucina Ebraica, Joyce Goldstein ha preparado su propia versión a partir de una que aparece en La cucina livornese, que hornea el cake sin ponerlo al baño María. Ambas usan almendras blanqueadas molidas y azúcar, que yo he sustituido por pasta de almendras.

Como la pasta de almendras ya viene con azúcar, yo no le puse. Me encantó así. El pudín sabía a chocolate oscuro, que es mi preferido. Si te gustan los postres muy dulces, le puedes agregar un par de cucharadas o sustituir el chocolate sin azúcar por uno semidulce.
También me tomé la libertad de cambiar las medidas del chocolate y las almendras.

Da para 8 raciones generosas y lleva como 1 hora hacerlo.

Pudin de chocolate y almendras

Ingredientes

1/2 taza (1 barrita) de mantequilla sin sal + 1 cda para engrasar el molde
4 oz (113 g) de chocolate para hornear sin azúcar (yo usé Baker’s)
7 oz (198 g) de pasta de almendras (usé Odense)
4 huevos medianos, separadas las yemas de las claras

Preparación

Precalienta el horno a 300⁰F (150⁰C) y engrasa un molde de 7.3 pulgadas (18.5 cm) u ocho moldes individuales de 3/4 de taza cada uno.

Pica el chocolate en pedazos pequeños y mézclalo con la mantequilla, derritiendo ambos al baño María pero sin que el recipiente que los contiene toque el agua. Remuévelo a cada rato hasta que estén completamente derretidos y su superficie de la mezcla sea lisa. Reserva el agua.

Mientras, pasa la pasta de almendra por el procesador de alimentos, de modo que quede bien triturada. Pásala a un cuenco y agrega la mezcla de mantequilla y chocolate. Revuelve. Agrega las yemas de huevo e incorpóralas totalmente.

Bate las claras hasta que estén firmes, pero no tanto. Agrega 1/3 del merengue al cuenco con la mezcla de chocolate para que se suavice la masa y luego añade el resto, con movimientos envolventes, hasta que no queden blancos en la masa.

Vierte la masa en el molde engrasado y golpéalo con cuidado contra la meseta (encimera) para que no te queden burbujas de aire, como me han quedado a mí, según pueden apreciar en los huequitos de mi pudín.

Echa el agua caliente que usaste para derretir el chocolate y la mantequilla en una bandeja resistente al horno y coloca dentro de ella el molde. Que el agua le llegue casi a la mitad del molde. Tápalo con papel aluminio y hornea el pudín 45 minutos. Yo creo que la próxima vez lo hago en mi flanera con tapa.

Una vez listo, coloca el molde sobre una parrilla unos 10 minutos para que se refresque antes de desmoldarlo.

Recuerden que el centro no va a estar seco, así que si le introducen un palillo para ver si está listo, les va a salir húmedo y con algún poquito de chocolate, pero no les debe salir mojado.

Yo lo hice para una visita y a todos le encantó. Reclamaron su café inmediatamente y disfrutaron muchísimo.

Se los recomiendo para el 14 de febrero, ya sea para celebrar con amigos o en pareja. Hacen con papel una plantilla en forma de corazón y lo usan en lugar de mi duende para adornarlo con azúcar glas, aunque esto es opcional.