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Espagueti al limón

Espagueti al limon

Espagueti al limón. Mucho sabor y pocos ingredientes. Listo en 15 minutos.

La solución de última hora para tu cena el Viernes Santo, una comida rápida para salir en 15 minutos de la cocina, un almuerzo refrescante un día de playa, un plato económico con ingredientes que casi siempre tenemos en casa, algo genial para tu Lunes sin carne. Todas esas calificaciones van con este espagueti al limón que les traigo hoy. Es una receta típica de la Costa Amalfitana y les sorprenderá por su sabor tan divino,  a pesar de su sencillez.

No hace falta ni ponerle queso.

En Cuba le decimos limones a los de todos colores y tamaños, así que aclaro que el que llevan estos espaguetis es el amarillo. El peperoncini (guindilla, ají picante) puede ser fresco o seco. Yo siempre tengo en casa del seco. Sí, esos chili flakes que siempre hay en las pizzerías. Ah, y muy importante, traten de usar un aceite de oliva de calidad y si pueden rallen el ajo, aunque también lo pueden picar bien chiquito.

Esta receta es para 2 y está lista en 15 minutos. Básicamente, demora el tiempo en que se cocina la pasta.

Espagueti al limon

Espagueti al limón, delicioso, económico y rápido.

Ingredientes

200 g de espagueti
Sal
1 limón
1 diente de ajo
2 cdas de perejil fresco picadito
1 pizca de peperoncini (guindilla seca, chili flakes)
2 cdas de aceite de oliva virgen extra

Preparación

Pon a hervir agua en una cazuela grande, échale sal al gusto y pon a cocinar los espaguetis según las instrucciones del fabricante.

Ralla el limón con un guayo (rallador) y echa la ralladura en un cuenco. Agrega el ajo bien picadito o rallado, una cucharada de perejil y el peperoncini.

Exprime el limón, cuela el jugo y bátelo con el aceite de oliva hasta que emulsione.

Una vez lista la pasta, escúrrela bien y colócala en el cuenco con la ralladura de limón. Bate un poco más el jugo de limón con el aceite si se han separado y vierte el líquido sobre la pasta. Revuelve bien todo y sirve. Adorna con el resto del perejil.

Pasta con crema de champiñones

Pasta con crema de champiñones

Esta vez hice la pasta con crema de champiñones usando farfalle, pero también puedes usar otros tipos de pasta como ziti, rigatoni o penne. Farfalle quiere decir mariposa en italiano y me encanta la palabra y que juegue con la forma de la pasta.

Si quieres bajarle un poco las calorías a este plato, sustituye la crema de leche (heavy cream) por leche evaporada. Si deseas incorporar más fibra a tu plato, usa pasta integral. Y si no tienes champiñones a mano, puedes usar secos e hidratarlos unos 20 minutos antes de comenzar a cocinar en un poquito de agua tibia. Yo suelo tener siempre setas secas en casa. Vienen de lo mejor para risottos.

Hoy comparto contigo uno de mis platos favoritos de pasta. Si te gustan las setas, estoy segura que llegará a tu casa para quedarse. También puede que te guste esta receta parecida que incorpora Gorgonzola y aceite con trufas.

Da 2 raciones y está lista menos de media hora.

Pasta con champiñones

Ingredientes

2 cdas de aceite de oliva virgen extra
1/4 de cebolla picadita
1 taza de champiñones picaditos
Pimienta
Sal
1/3 de taza de crema de leche (heavy cream)
1/2 cubito para sopa de fungi porcini (opcional)
200 g de farfalle
Queso parmesano rallado

Preparación

Calienta una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla picadita y rehoga unos 5-7 minutos, hasta que esté tierna. Mientras tanto, pica los champiñones.

Incorpora los champiñones, salpimienta y saltea otros 5 minutos, hasta que comiencen a dorarse.

Agrega la crema, en la que previamente habrás disuelto el medio cubito de sopa, y baja el fuego a medio-bajo. Cocina de ese modo 10 minutos.

Calienta el agua para la pasta y cocínalas 2 minutos menos de lo que digan las instrucciones del fabricante. Escúrrelas y añádelas a la cazuela con la crema de champiñones. Mezcla bien y cocina otros 2-3 minutos, hasta que la pasta se impregne bien de la crema.

Sirve caliente. Ponle pimienta fresca y espolvoréale queso parmesano por encima.

Espero te guste como a mí. Ya me contarás.

Pesto de berro

Pesto de berro

El 23 de diciembre llegué a casa con tremenda hambre. Lamenté mucho todo el día estar en la oficina en lugar de preparando la comida del 24, pero cuando toca, toca. Estaba loca por ponerme a adobar la carne de cerdo y hacer la crema de vié, así que lo mejor era salir pronto de la cena. Se me ocurrió hacer un pesto de berro, que era de lo poco que tenía en la nevera, pues el 25 nos íbamos a España y nos habíamos estado terminando toda la comida antes del viaje. El resultado fue fantástico y tenía muchas ganas de compartirlo en el blog.

Mi hermanita Isbel, que me acompañaba, quedó encantada y eso que no le gusta el berro (watercrest). La verdad es que el berro no le gusta a muchos, pero en casa nos encanta y no es como para dejarlo a un lado, por los beneficios que trae para nuestra salud. Es rico en hierro, calcio, magnesio y vitaminas como la C, la E y la B1. Contiene una sustancia llamada beta-caroteno que ayuda a mantener la piel saludable y fresca, además de ayudarnos a conservar una buena visión. También es buenísimo para el embarazo pues contiene ácido fólico. ¡Y hasta para la resaca dicen que es bueno un jugo con berro! Si eres de los que no te gusta, dale una oportunidad a tu paladar con este pesto que te traigo hoy. Si no te atreves pero quieres probar hacer pesto en casa, en el blog tengo la receta del original (con albahaca y piñones), de perejil, de kale y de tomates secos marinados.

Pesto de berro

Ingredientes

3 cdas de piñones (pine nuts en inglés)
1 diente de ajo grande
3 tazas de berro bien lavado
1/2 taza de queso parmesano
1/3 de taza de aceite de oliva virgen extra
1/2 cdta de jugo de limón
Sal
Pimienta

Preparación

Tuesta los piñones. Puede ser en una bandeja al horno a 350⁰F (180⁰C) durante 10 minutos o en una sartén a fuego medio-bajo el mismo tiempo. Pásalos a otro recipiente y deja que se enfríen.

Coloca los piñones tostados en el procesador de alimentos y tritúralos. Incorpora el ajo y el berro y sigue triturando. Agrega el queso y mezcla bien. Con el procesador andando, añade el aceite poco a poco y luego el jugo de limón. Ponle sal y pimienta al gusto.

Recomiendo servir el pesto con una pasta que tenga ranuras, como los rottini o las conchitas, porque así se pega más a ella y sabe mejor el plato. Si te sobra, puedes guardarlo en un recipiente de vidrio con tapa durante una semana y usarlo en sándwiches o pescado.